19 Photos - Nov 30, 2014
Photo: Photo: Domingo de libros, domingo de Ruta Librera.
Hoy nos quedamos en España y viajamos a Santander, a conocer la LIBRERÍA GIL

Fundada por Florentina Soto en 1967 en un pequeño local, poco se imaginaba que a día de hoy su legado constaría de cuatro librerías (me dirán que tres, pero yo os aseguro que he comprado en las cuatro, así que cuatro son) llevadas por sus cuatro hijos. Una mujer que supo inculcar la pasión por los libros a sus hijos, la relación con los lectores, los escritores, otros libreros... que han mantenido y convertido en el sello del lugar. Hoy sigue siendo un punto de encuentro para amantes de las letras de uno y otro lado en el que te puedes encontrar con cualquiera y cualquiera puede recomendarte un libro. Una zona cuyos cuidadísimos escaparates ya nos dan una pista de lo que nos podemos encontrar.
Pero vayamos a la situada en Hernán Cortés, en la Plaza de Pombo. Allí accedemos a un lugar en el que lo primero que nos encontramos es la zona infantil, porque todos empezamos a ser lectores en nuestra más tierna infancia. Una zona visualmente llamativa, con Mafalda, piratas, banderines y algún monstruo nos dan la bienvenida a un mundo de fantasía en el que las mesas bajas repletas de libros invitan también a los mayores a acercarse a las últimas novedades. Pero el lector amante de las letras lo tiene claro, hay que subir a la izquierda a la zona superior. Allí los libros se reparten entre mesas y estantes, frases y estancias, para dar lugar a un ambiente de sortilegio por la luz que se recibe por las ventanas. Y allí está mi librera, Paz, os diría que sentada en su lugar... pero posiblemente esté en pie, enseñando un libro o tal vez viendo ella otro que un cliente la esté recomendando. Poesía, ensayo, narrativa de todos los rincones, zonas de viajes y actividades: talleres de lectura, talleres infantiles, exposiciones, conferencias, firmas... y un sin fin de posibilidades en una sala cuyas paredes nos enseñan otras librerías en fotografías que les dejan los clientes mostrando otros lugares, otros templos.

Hoy os invito a conocer uno de esos lugares que nos hacen lectores. Os lo puedo asegurar.Photo: Domingo de libros, domingo de Ruta Librera.
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Fundada por Florentina Soto en 1967 en un pequeño local, poco se imaginaba que a día de hoy su legado constaría de cuatro librerías (me dirán que tres, pero yo os aseguro que he comprado en las cuatro, así que cuatro son) llevadas por sus cuatro hijos. Una mujer que supo inculcar la pasión por los libros a sus hijos, la relación con los lectores, los escritores, otros libreros... que han mantenido y convertido en el sello del lugar. Hoy sigue siendo un punto de encuentro para amantes de las letras de uno y otro lado en el que te puedes encontrar con cualquiera y cualquiera puede recomendarte un libro. Una zona cuyos cuidadísimos escaparates ya nos dan una pista de lo que nos podemos encontrar.
Pero vayamos a la situada en Hernán Cortés, en la Plaza de Pombo. Allí accedemos a un lugar en el que lo primero que nos encontramos es la zona infantil, porque todos empezamos a ser lectores en nuestra más tierna infancia. Una zona visualmente llamativa, con Mafalda, piratas, banderines y algún monstruo nos dan la bienvenida a un mundo de fantasía en el que las mesas bajas repletas de libros invitan también a los mayores a acercarse a las últimas novedades. Pero el lector amante de las letras lo tiene claro, hay que subir a la izquierda a la zona superior. Allí los libros se reparten entre mesas y estantes, frases y estancias, para dar lugar a un ambiente de sortilegio por la luz que se recibe por las ventanas. Y allí está mi librera, Paz, os diría que sentada en su lugar... pero posiblemente esté en pie, enseñando un libro o tal vez viendo ella otro que un cliente la esté recomendando. Poesía, ensayo, narrativa de todos los rincones, zonas de viajes y actividades: talleres de lectura, talleres infantiles, exposiciones, conferencias, firmas... y un sin fin de posibilidades en una sala cuyas paredes nos enseñan otras librerías en fotografías que les dejan los clientes mostrando otros lugares, otros templos.

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Fundada por Florentina Soto en 1967 en un pequeño local, poco se imaginaba que a día de hoy su legado constaría de cuatro librerías (me dirán que tres, pero yo os aseguro que he comprado en las cuatro, así que cuatro son) llevadas por sus cuatro hijos. Una mujer que supo inculcar la pasión por los libros a sus hijos, la relación con los lectores, los escritores, otros libreros... que han mantenido y convertido en el sello del lugar. Hoy sigue siendo un punto de encuentro para amantes de las letras de uno y otro lado en el que te puedes encontrar con cualquiera y cualquiera puede recomendarte un libro. Una zona cuyos cuidadísimos escaparates ya nos dan una pista de lo que nos podemos encontrar.
Pero vayamos a la situada en Hernán Cortés, en la Plaza de Pombo. Allí accedemos a un lugar en el que lo primero que nos encontramos es la zona infantil, porque todos empezamos a ser lectores en nuestra más tierna infancia. Una zona visualmente llamativa, con Mafalda, piratas, banderines y algún monstruo nos dan la bienvenida a un mundo de fantasía en el que las mesas bajas repletas de libros invitan también a los mayores a acercarse a las últimas novedades. Pero el lector amante de las letras lo tiene claro, hay que subir a la izquierda a la zona superior. Allí los libros se reparten entre mesas y estantes, frases y estancias, para dar lugar a un ambiente de sortilegio por la luz que se recibe por las ventanas. Y allí está mi librera, Paz, os diría que sentada en su lugar... pero posiblemente esté en pie, enseñando un libro o tal vez viendo ella otro que un cliente la esté recomendando. Poesía, ensayo, narrativa de todos los rincones, zonas de viajes y actividades: talleres de lectura, talleres infantiles, exposiciones, conferencias, firmas... y un sin fin de posibilidades en una sala cuyas paredes nos enseñan otras librerías en fotografías que les dejan los clientes mostrando otros lugares, otros templos.

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Fundada por Florentina Soto en 1967 en un pequeño local, poco se imaginaba que a día de hoy su legado constaría de cuatro librerías (me dirán que tres, pero yo os aseguro que he comprado en las cuatro, así que cuatro son) llevadas por sus cuatro hijos. Una mujer que supo inculcar la pasión por los libros a sus hijos, la relación con los lectores, los escritores, otros libreros... que han mantenido y convertido en el sello del lugar. Hoy sigue siendo un punto de encuentro para amantes de las letras de uno y otro lado en el que te puedes encontrar con cualquiera y cualquiera puede recomendarte un libro. Una zona cuyos cuidadísimos escaparates ya nos dan una pista de lo que nos podemos encontrar.
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Hoy os invito a conocer uno de esos lugares que nos hacen lectores. Os lo puedo asegurar.Photo: Domingo de libros, domingo de Ruta Librera.
Hoy nos quedamos en España y viajamos a Santander, a conocer la LIBRERÍA GIL

Fundada por Florentina Soto en 1967 en un pequeño local, poco se imaginaba que a día de hoy su legado constaría de cuatro librerías (me dirán que tres, pero yo os aseguro que he comprado en las cuatro, así que cuatro son) llevadas por sus cuatro hijos. Una mujer que supo inculcar la pasión por los libros a sus hijos, la relación con los lectores, los escritores, otros libreros... que han mantenido y convertido en el sello del lugar. Hoy sigue siendo un punto de encuentro para amantes de las letras de uno y otro lado en el que te puedes encontrar con cualquiera y cualquiera puede recomendarte un libro. Una zona cuyos cuidadísimos escaparates ya nos dan una pista de lo que nos podemos encontrar.
Pero vayamos a la situada en Hernán Cortés, en la Plaza de Pombo. Allí accedemos a un lugar en el que lo primero que nos encontramos es la zona infantil, porque todos empezamos a ser lectores en nuestra más tierna infancia. Una zona visualmente llamativa, con Mafalda, piratas, banderines y algún monstruo nos dan la bienvenida a un mundo de fantasía en el que las mesas bajas repletas de libros invitan también a los mayores a acercarse a las últimas novedades. Pero el lector amante de las letras lo tiene claro, hay que subir a la izquierda a la zona superior. Allí los libros se reparten entre mesas y estantes, frases y estancias, para dar lugar a un ambiente de sortilegio por la luz que se recibe por las ventanas. Y allí está mi librera, Paz, os diría que sentada en su lugar... pero posiblemente esté en pie, enseñando un libro o tal vez viendo ella otro que un cliente la esté recomendando. Poesía, ensayo, narrativa de todos los rincones, zonas de viajes y actividades: talleres de lectura, talleres infantiles, exposiciones, conferencias, firmas... y un sin fin de posibilidades en una sala cuyas paredes nos enseñan otras librerías en fotografías que les dejan los clientes mostrando otros lugares, otros templos.

Hoy os invito a conocer uno de esos lugares que nos hacen lectores. Os lo puedo asegurar.