6 Photos - Sep 21, 2014
Photo: Domingo de libros, domingo de Ruta librera.
Hoy viajamos a Estocolmo, a la Hedengrens Bookstore.

Situada en una de las zonas más elegantes de la ciudad, muy cerquita del famoso centro comercial Sturegallerian, nos encontramos un escaparate oscuro, con aspecto antiguo incluso, olor a papel y lámparas de cristales.
Se trata de una de las librerías más famosas de la ciudad, una suerte de santuario poblado por más de 60.000 títulos en todos los idiomas por entre los que nos paseamos despacio, admirando sus exposiciones y conteniendo la respiración al llegar a la bóveda. Es prácticamente imposible no quedarse sin habla durante unos segundos al entrar aquí y verse rodeado por tantísimos grandes nombres de la literatura. Además, si uno se gira despacio, puede sorprender a un escritor o editor  que también contiene la respiración durante unos segundos al entrar. Más de un siglo de historia, anécdotas con lecturas de Irving, sus ya famosas escaleras... 
Un lugar en el que, al entrar, sólo hay una cosa que los visitantes no dudan: están en una librería. De las de siempre. De las de verdad.
Fotografías: yet.comPhoto: Domingo de libros, domingo de Ruta librera.
Hoy viajamos a Estocolmo, a la Hedengrens Bookstore.

Situada en una de las zonas más elegantes de la ciudad, muy cerquita del famoso centro comercial Sturegallerian, nos encontramos un escaparate oscuro, con aspecto antiguo incluso, olor a papel y lámparas de cristales.
Se trata de una de las librerías más famosas de la ciudad, una suerte de santuario poblado por más de 60.000 títulos en todos los idiomas por entre los que nos paseamos despacio, admirando sus exposiciones y conteniendo la respiración al llegar a la bóveda. Es prácticamente imposible no quedarse sin habla durante unos segundos al entrar aquí y verse rodeado por tantísimos grandes nombres de la literatura. Además, si uno se gira despacio, puede sorprender a un escritor o editor  que también contiene la respiración durante unos segundos al entrar. Más de un siglo de historia, anécdotas con lecturas de Irving, sus ya famosas escaleras... 
Un lugar en el que, al entrar, sólo hay una cosa que los visitantes no dudan: están en una librería. De las de siempre. De las de verdad.
Fotografías: yet.comPhoto: Domingo de libros, domingo de Ruta librera.
Hoy viajamos a Estocolmo, a la Hedengrens Bookstore.

Situada en una de las zonas más elegantes de la ciudad, muy cerquita del famoso centro comercial Sturegallerian, nos encontramos un escaparate oscuro, con aspecto antiguo incluso, olor a papel y lámparas de cristales.
Se trata de una de las librerías más famosas de la ciudad, una suerte de santuario poblado por más de 60.000 títulos en todos los idiomas por entre los que nos paseamos despacio, admirando sus exposiciones y conteniendo la respiración al llegar a la bóveda. Es prácticamente imposible no quedarse sin habla durante unos segundos al entrar aquí y verse rodeado por tantísimos grandes nombres de la literatura. Además, si uno se gira despacio, puede sorprender a un escritor o editor  que también contiene la respiración durante unos segundos al entrar. Más de un siglo de historia, anécdotas con lecturas de Irving, sus ya famosas escaleras... 
Un lugar en el que, al entrar, sólo hay una cosa que los visitantes no dudan: están en una librería. De las de siempre. De las de verdad.
Fotografías: yet.comPhoto: Domingo de libros, domingo de Ruta librera.
Hoy viajamos a Estocolmo, a la Hedengrens Bookstore.

Situada en una de las zonas más elegantes de la ciudad, muy cerquita del famoso centro comercial Sturegallerian, nos encontramos un escaparate oscuro, con aspecto antiguo incluso, olor a papel y lámparas de cristales.
Se trata de una de las librerías más famosas de la ciudad, una suerte de santuario poblado por más de 60.000 títulos en todos los idiomas por entre los que nos paseamos despacio, admirando sus exposiciones y conteniendo la respiración al llegar a la bóveda. Es prácticamente imposible no quedarse sin habla durante unos segundos al entrar aquí y verse rodeado por tantísimos grandes nombres de la literatura. Además, si uno se gira despacio, puede sorprender a un escritor o editor  que también contiene la respiración durante unos segundos al entrar. Más de un siglo de historia, anécdotas con lecturas de Irving, sus ya famosas escaleras... 
Un lugar en el que, al entrar, sólo hay una cosa que los visitantes no dudan: están en una librería. De las de siempre. De las de verdad.
Fotografías: yet.comPhoto: Domingo de libros, domingo de Ruta librera.
Hoy viajamos a Estocolmo, a la Hedengrens Bookstore.

Situada en una de las zonas más elegantes de la ciudad, muy cerquita del famoso centro comercial Sturegallerian, nos encontramos un escaparate oscuro, con aspecto antiguo incluso, olor a papel y lámparas de cristales.
Se trata de una de las librerías más famosas de la ciudad, una suerte de santuario poblado por más de 60.000 títulos en todos los idiomas por entre los que nos paseamos despacio, admirando sus exposiciones y conteniendo la respiración al llegar a la bóveda. Es prácticamente imposible no quedarse sin habla durante unos segundos al entrar aquí y verse rodeado por tantísimos grandes nombres de la literatura. Además, si uno se gira despacio, puede sorprender a un escritor o editor  que también contiene la respiración durante unos segundos al entrar. Más de un siglo de historia, anécdotas con lecturas de Irving, sus ya famosas escaleras... 
Un lugar en el que, al entrar, sólo hay una cosa que los visitantes no dudan: están en una librería. De las de siempre. De las de verdad.
Fotografías: yet.comPhoto: Domingo de libros, domingo de Ruta librera.
Hoy viajamos a Estocolmo, a la Hedengrens Bookstore.

Situada en una de las zonas más elegantes de la ciudad, muy cerquita del famoso centro comercial Sturegallerian, nos encontramos un escaparate oscuro, con aspecto antiguo incluso, olor a papel y lámparas de cristales.
Se trata de una de las librerías más famosas de la ciudad, una suerte de santuario poblado por más de 60.000 títulos en todos los idiomas por entre los que nos paseamos despacio, admirando sus exposiciones y conteniendo la respiración al llegar a la bóveda. Es prácticamente imposible no quedarse sin habla durante unos segundos al entrar aquí y verse rodeado por tantísimos grandes nombres de la literatura. Además, si uno se gira despacio, puede sorprender a un escritor o editor  que también contiene la respiración durante unos segundos al entrar. Más de un siglo de historia, anécdotas con lecturas de Irving, sus ya famosas escaleras... 
Un lugar en el que, al entrar, sólo hay una cosa que los visitantes no dudan: están en una librería. De las de siempre. De las de verdad.
Fotografías: yet.com