2 Photos - Feb 18, 2014
Photo: Café Gijón 
Los cafés, esos lugares donde siempre huele a buenos días y buena charla y que muchas veces han estado vinculados a la literatura. Hoy os enseño uno que abrió sus puertas en 1888 en Madrid, el Café Gijón. En él se sentaron Baroja, Galdós, Valle-Inclán, Severo Ochoa, Ramón y Cajal... En él se gestó La colmena y se realizaron durante años importantes tertulias literarias frecuentadas durante años por autores de todo tipo. Tanto es así, que lo podemos ver en el Museo de Cera como marco incomparable de la literatura. Cambiaron clientes, cambió de manos (la última vez en 1977) pero sigue manteniendo su esencia y, si nos asomamos por allí, es posible que nos encontremos con autores de talla nacional e internacional.
Pero no os dejéis deslumbrar y dirigid vuestra mirada a una de las mesas más escondidas. Allí a buen seguro os encontraréis con un hombre repleto de sueños, algún miedo, y mucha ilusión. No os olvidéis de su cara porque tal vez, sólo tal vez, mañana sea un escritor de renombre.
El Café Gijón es un café literario, sí. Pero sobre todo es el café de los sueños de muchos que se acercan por este famoso lugar.Photo: Café Gijón
Los cafés, esos lugares donde siempre huele a buenos días y buena charla y que muchas veces han estado vinculados a la literatura. Hoy os enseño uno que abrió sus puertas en 1888 en Madrid, el Café Gijón. En él se sentaron Baroja, Galdós, Valle-Inclán, Severo Ochoa, Ramón y Cajal... En él se gestó La colmena y se realizaron durante años importantes tertulias literarias frecuentadas durante años por autores de todo tipo. Tanto es así, que lo podemos ver en el Museo de Cera como marco incomparable de la literatura. Cambiaron clientes, cambió de manos (la última vez en 1977) pero sigue manteniendo su esencia y, si nos asomamos por allí, es posible que nos encontremos con autores de talla nacional e internacional.
Pero no os dejéis deslumbrar y dirigid vuestra mirada a una de las mesas más escondidas. Allí a buen seguro os encontraréis con un hombre repleto de sueños, algún miedo, y mucha ilusión. No os olvidéis de su cara porque tal vez, sólo tal vez, mañana sea un escritor de renombre.
El Café Gijón es un café literario, sí. Pero sobre todo es el café de los sueños de muchos que se acercan por este famoso lugar.