6 Photos - Feb 18, 2014
Photo: Domingo de invierno, hoy la ruta librera nos lleva a California, más concretamente Ojai, buscando el sol. Viajamos hasta Bart's Books.

Su dueño, Richard Bartinsdale, abrió la librería en el año 1964 y se encontró desbordado por la cantidad de libros recibidos, así que no le quedó más remedio que colocarlos en cajas en la misma acera para que los posibles clientes pudieran ver todos los títulos. De hecho, no le quedó otra opción ya que no podía vigilar todos los sitios, que poner unas latas en las que los compradores ponían el importa del libro que les gustaba (eso es confiar en la honradez de la gente).
Han pasado los años y las cajas han sido sustituidas por estanterías al aire libre que rodean la casa en la que se ubica la librería. En realidad parece una casa rodeada por una librería en forma de laberinto y salpicada por plantas y terrazas con mesas. Las latas de aquellos años también han sido sustituidas, pero lo que no ha cambiado es la confianza del propietario en sus clientes. De hecho, si nos gusta un libro de los situados en el exterior, no necesitamos entrar y esperar una cola, ya que hay una ranura en la puerta de la librería por la que podemos introducir el dinero de nuestra compra.
Miles de libros de segunda mano, archivados también en el interior, en la cocina, la alacena, los estantes, la encimera... un concepto de librería que uno no se puede perder.
Fotografías: https://www.facebook.com/BartsBooksOjaiPhoto: Domingo de invierno, hoy la ruta librera nos lleva a California, más concretamente Ojai, buscando el sol. Viajamos hasta Bart's Books.

Su dueño, Richard Bartinsdale, abrió la librería en el año 1964 y se encontró desbordado por la cantidad de libros recibidos, así que no le quedó más remedio que colocarlos en cajas en la misma acera para que los posibles clientes pudieran ver todos los títulos. De hecho, no le quedó otra opción ya que no podía vigilar todos los sitios, que poner unas latas en las que los compradores ponían el importa del libro que les gustaba (eso es confiar en la honradez de la gente).
Han pasado los años y las cajas han sido sustituidas por estanterías al aire libre que rodean la casa en la que se ubica la librería. En realidad parece una casa rodeada por una librería en forma de laberinto y salpicada por plantas y terrazas con mesas. Las latas de aquellos años también han sido sustituidas, pero lo que no ha cambiado es la confianza del propietario en sus clientes. De hecho, si nos gusta un libro de los situados en el exterior, no necesitamos entrar y esperar una cola, ya que hay una ranura en la puerta de la librería por la que podemos introducir el dinero de nuestra compra.
Miles de libros de segunda mano, archivados también en el interior, en la cocina, la alacena, los estantes, la encimera... un concepto de librería que uno no se puede perder.
Fotografías: https://www.facebook.com/BartsBooksOjaiPhoto: Domingo de invierno, hoy la ruta librera nos lleva a California, más concretamente Ojai, buscando el sol. Viajamos hasta Bart's Books.

Su dueño, Richard Bartinsdale, abrió la librería en el año 1964 y se encontró desbordado por la cantidad de libros recibidos, así que no le quedó más remedio que colocarlos en cajas en la misma acera para que los posibles clientes pudieran ver todos los títulos. De hecho, no le quedó otra opción ya que no podía vigilar todos los sitios, que poner unas latas en las que los compradores ponían el importa del libro que les gustaba (eso es confiar en la honradez de la gente).
Han pasado los años y las cajas han sido sustituidas por estanterías al aire libre que rodean la casa en la que se ubica la librería. En realidad parece una casa rodeada por una librería en forma de laberinto y salpicada por plantas y terrazas con mesas. Las latas de aquellos años también han sido sustituidas, pero lo que no ha cambiado es la confianza del propietario en sus clientes. De hecho, si nos gusta un libro de los situados en el exterior, no necesitamos entrar y esperar una cola, ya que hay una ranura en la puerta de la librería por la que podemos introducir el dinero de nuestra compra.
Miles de libros de segunda mano, archivados también en el interior, en la cocina, la alacena, los estantes, la encimera... un concepto de librería que uno no se puede perder.
Fotografías: https://www.facebook.com/BartsBooksOjaiPhoto: Domingo de invierno, hoy la ruta librera nos lleva a California, más concretamente Ojai, buscando el sol. Viajamos hasta Bart's Books.

Su dueño, Richard Bartinsdale, abrió la librería en el año 1964 y se encontró desbordado por la cantidad de libros recibidos, así que no le quedó más remedio que colocarlos en cajas en la misma acera para que los posibles clientes pudieran ver todos los títulos. De hecho, no le quedó otra opción ya que no podía vigilar todos los sitios, que poner unas latas en las que los compradores ponían el importa del libro que les gustaba (eso es confiar en la honradez de la gente).
Han pasado los años y las cajas han sido sustituidas por estanterías al aire libre que rodean la casa en la que se ubica la librería. En realidad parece una casa rodeada por una librería en forma de laberinto y salpicada por plantas y terrazas con mesas. Las latas de aquellos años también han sido sustituidas, pero lo que no ha cambiado es la confianza del propietario en sus clientes. De hecho, si nos gusta un libro de los situados en el exterior, no necesitamos entrar y esperar una cola, ya que hay una ranura en la puerta de la librería por la que podemos introducir el dinero de nuestra compra.
Miles de libros de segunda mano, archivados también en el interior, en la cocina, la alacena, los estantes, la encimera... un concepto de librería que uno no se puede perder.
Fotografías: https://www.facebook.com/BartsBooksOjaiPhoto: Domingo de invierno, hoy la ruta librera nos lleva a California, más concretamente Ojai, buscando el sol. Viajamos hasta Bart's Books.

Su dueño, Richard Bartinsdale, abrió la librería en el año 1964 y se encontró desbordado por la cantidad de libros recibidos, así que no le quedó más remedio que colocarlos en cajas en la misma acera para que los posibles clientes pudieran ver todos los títulos. De hecho, no le quedó otra opción ya que no podía vigilar todos los sitios, que poner unas latas en las que los compradores ponían el importa del libro que les gustaba (eso es confiar en la honradez de la gente).
Han pasado los años y las cajas han sido sustituidas por estanterías al aire libre que rodean la casa en la que se ubica la librería. En realidad parece una casa rodeada por una librería en forma de laberinto y salpicada por plantas y terrazas con mesas. Las latas de aquellos años también han sido sustituidas, pero lo que no ha cambiado es la confianza del propietario en sus clientes. De hecho, si nos gusta un libro de los situados en el exterior, no necesitamos entrar y esperar una cola, ya que hay una ranura en la puerta de la librería por la que podemos introducir el dinero de nuestra compra.
Miles de libros de segunda mano, archivados también en el interior, en la cocina, la alacena, los estantes, la encimera... un concepto de librería que uno no se puede perder.
Fotografías: https://www.facebook.com/BartsBooksOjaiPhoto: Domingo de invierno, hoy la ruta librera nos lleva a California, más concretamente Ojai, buscando el sol. Viajamos hasta Bart's Books.

Su dueño, Richard Bartinsdale, abrió la librería en el año 1964 y se encontró desbordado por la cantidad de libros recibidos, así que no le quedó más remedio que colocarlos en cajas en la misma acera para que los posibles clientes pudieran ver todos los títulos. De hecho, no le quedó otra opción ya que no podía vigilar todos los sitios, que poner unas latas en las que los compradores ponían el importa del libro que les gustaba (eso es confiar en la honradez de la gente).
Han pasado los años y las cajas han sido sustituidas por estanterías al aire libre que rodean la casa en la que se ubica la librería. En realidad parece una casa rodeada por una librería en forma de laberinto y salpicada por plantas y terrazas con mesas. Las latas de aquellos años también han sido sustituidas, pero lo que no ha cambiado es la confianza del propietario en sus clientes. De hecho, si nos gusta un libro de los situados en el exterior, no necesitamos entrar y esperar una cola, ya que hay una ranura en la puerta de la librería por la que podemos introducir el dinero de nuestra compra.
Miles de libros de segunda mano, archivados también en el interior, en la cocina, la alacena, los estantes, la encimera... un concepto de librería que uno no se puede perder.
Fotografías: https://www.facebook.com/BartsBooksOjai