MITOS Y LEYENDAS
1. Es normal que sangren las encías. El sangrado es un signo de alarma en cualquier lugar del cuerpo y, lógicamente, las encías no constituyen una excepción. Así, una encía sana no debe sangrar, y si lo hace es porque algo no va bien. Además, el origen de este sangrado no se encuentra, como creen muchas personas, en el uso de un cepillo más duro o en un cepillado con mayor fuerza. Como alerta la SEPA, «el sangrado de las encías es un signo de inflamación y de enfermedad».
2. Si no duele, no es importante. La periodontitis o enfermedad de las encías también es conocida, además de como piorrea, como la ‘enfermedad invisible’. Y es que en los estadios iniciales no presenta ningún signo o síntoma aparente, caso del dolor. Pero ello no implica que las encías estén sanas. Un aspecto importante dado que esta periodontitis se asocia a un mayor riesgo de enfermedades muy peligrosas y potencialmente mortales, como las patologías cardiovasculares, la diabetes o el cáncer.
3. Los fumadores están ‘protegidos’ frente a la enfermedad periodontal. El sangrado de las encías es menos frecuente en los fumadores que en el resto de la población. Pero ello no supone que fumar proteja frente a la periodontitis. Por el contrario, los fumadores tienen un riesgo tres veces mayor de padecer la enfermedad y de que esta progrese más rápidamente. Y como el principal signo de alarma, esto es, el sangrado de las encías, está enmascarado, el riesgo de demora diagnóstica es mucho mayor.
4. Los tratamientos de mantenimiento me desgastan los dientes. El esmalte dental, esto es, el armazón que recubre el diente, es la parte más dura y resistente del organismo. Por tanto, los tratamientos de mantenimiento, amén de necesarios, no desgastan el diente. Como recuerda la SEPA, «los mantenimientos periodontales son indispensables para el paciente con periodontitis, puesto que es necesario eliminar periódicamente los depósitos de placa bacteriana y cálculo con una regularidad para así evitar la recaída y progresión de la enfermedad. Es una etapa fundamental del tratamiento y la única manera de conseguir el control de la enfermedad periodontal a largo plazo. Este tratamiento continuado no tiene repercusión, ni produce desgaste del diente».
5. El tratamiento periodontal no sirve para evitar la pérdida dentaria. La periodontitis provoca la destrucción de la masa ósea que sustenta las piezas dentales y, por tanto, la pérdida irreversible de los dientes. Por tanto, su tratamiento logra mantener los dientes en la mayor parte de los casos. Y en aquellos en los que no resulta posible, se puede recuperar parte del hueso perdido con técnicas regenerativas específicas.
6. El colutorio, cuanto más ‘pica’, más cura. Un enjuague bucal fuerte o con mucho alcohol no siempre es mejor para la salud de las encías. Además, pueden provocar sequedad de los tejidos orales. Y asimismo, siempre deben utilizarse como complemento del cepillado, pues por sí solos no son efectivos para controlar la placa bacteriana.
7. El mal aliento o halitosis se debe a problemas digestivos. La realidad es que el mal aliento o halitosis se origina en hasta un 85-90% de las veces en la cavidad oral. De hecho, este mal olor procede del efecto de las bacterias anaerobias que hay en la boca, que son capaces de degradar productos de la alimentación. Así, las deficiencias en la higiene oral, la presencia de enfermedad periodontal, la acumulación de bacterias y la putrefacción de restos de comida son, entre otros, factores de riesgo para el desarrollo de la halitosis.
8. Mascar un chicle puede sustituir la higiene bucal. La acción mecánica que conlleva el mascar chicle –o el comer alimentos crujientes como frutas y verduras favorece la auto-limpieza dental. Pero lo que en realidad lleva a cabo el mascar chicle es un efecto de arrastre y un aumento de la salivación, lo que contribuye a la eliminación de la placa. Pero no puede considerarse como un sustituto de otras acciones básicas que conforman la higiene bucal diaria.

SIRVEN LOS TRATAMIENTOS DE CONDUCTO O ENDODONCIAS?

Una de las creencias de muchas personas, es que los tratamientos de conducto o endodoncia no sirven, es decir que se va directamente al fracaso.
Si esto fuera cierto, este tipo de tratamiento odontológico no existiría.
Pero por qué muchos piensan esto?

Los dientes están constituidos por dos partes, la corona y las raíces dentales y por tejidos duros (dentina y esmalte) y por un paquete vásculo-nervioso blando o pulpa dental (venas, arterias y filetes nerviosos).


En el tratamiento de conducto, se elimina la pulpa dental por encontrarse infectada, necrótica o con un grado de inflamación que es irreversible.
El caso más común en donde está indicado realizar una endodoncia, es cuando una caries llega a la pulpa dental. La caries es producida por microorganismo que van descalcificando el diente e infectando su estructura y van penetrando hasta el interior de él, ósea hasta la pulpa. Una vez que los microorganismos llegan a la pulpa no queda otra opción que realizar el tratamiento de conducto o la extracción total de la pieza dental.
El tratamiento de conducto es la última opción para poder salvar el diente y que este permanezca en la cavidad bucal cumpliendo su función tanto estética como masticatoria y fonética.

El endodoncista, que es el especialista que realiza el tratamiento de conducto, elimina la pulpa o los restos de ellas que quedan dentro de la pieza dental, limpia las paredes dentro del diente, lo desinfecta y lo rellena con un material especial para esto y así no vuelve a infectarse.


Tratamiento de conducto
Si observan bien en el gráfico de arriba que explica cómo es una endodoncia sencillamente, se percatarán que el relleno que se coloca en reemplazo de la pulpa dental (en el gráfico de color amarillo) no llega a ocupar la corona dental, solamente rellena los conductos radiculares de la raíz del diente.
Este espacio que queda vació, es rellenado por el endodocista con un material "provisorio", es decir que solamente sirve para durar en el diente por unos días. Este material provisorio, luego es removido por el odontólogo y es reemplazo por un material "definitivo" preparado para este fin y que dura años en la cavidad bucal. Dependiendo el grado de destrucción por la caries de la corona dental, el material y la técnica varían.

Por supuesto que todo tratamiento médico u odontológico no tiene una garantía de 100% de efectividad o éxito. El porcentaje de éxito de un tratamiento de conducto, si esta realizado correctamente, es muy alto.

Qué sucede si fracasa el tratamiento de conducto?

El fracaso de la endodoncia se evidencia porque se vuelve a infectar el conducto de la pieza dental. Y aunque uno ingiera medicamentos como antibióticos para eliminar dicha infección, esta no es eliminada del todo. Si sucede esto, se puede intentar salvar al diente rehaciendo el tratamiento de conducto o utilizar una técnica quirúrgica llamada apicectomía.

Explicado esto, viene la aclaración de la confusión que se produce habitualmente cuando se produce un problema en la pieza dental tratada con este tipo de tratamiento.
Los pacientes en general, asocian la fractura o ruptura de la "corona dental" con el fracaso del tratamiento de conducto y esto, como ustedes ya saben, son dos partes del diente distintas, que reciben tratamientos distintos.
La endodoncia se ocupa exclusivamente de tratar las "raíces dentales" y los tratamientos reconstructivos con diferentes tipos de materiales como composites o resinas, amalgama, incrustaciones o pernos y coronas, de devolver la anatomía y función de la "corona dental".
Si se rompe un diente es culpa del arreglo o curación o restauración de la "corona dental" no de la endodoncia en la "raíz dental".

Explicado esto y el consejo que le podemos dar desde este blog, es que consulte bien con el endodoncista para saber qué tipo material le colocó en la corona y cuanto tiempo puede esperar hasta volver con su odontólogo.

Otra creencia popular relacionada con el fracaso del tratamiento de conducto es:
¿Una pieza dental con tratamiento de conducto o endodoncia, puede tener nuevamente caries?

Claro que si!
El tejido dental sigue siendo el mismo, es decir que tiene la misma probabilidad de tener una caries como cualquier otro diente no tratado.
Lo único que pierde el diente en el tratamiento de conducto es la pulpa dental, encargada de la sensibilidad del diente. Si se presenta nuevamente una caries en ese diente tratado, lo único que cambiaría, es que la persona no sentiría ningún tipo de sintomatología asociada a la caries: hipersensibilidad al frío o al calor, dolor, etc.

Por este motivo es muy importante realizar chequeos periódicos clínicos y radiográficos de las piezas dentales tratadas endodónticamente.

CLAVES PARA CONTROLAR EL MAL ALIENTO
HALITOSIS.
Si de verdad quiere saber qué es lo que está causando su mal aliento, piense en concertar una cita con su profesional de la salud dental. Conociendo su historial médico y dental completos y realizando un examen de la boca, el dentista será capaz de identificar el foco del problema. Pueden existir muchas causas de mal aliento, entre ellas ciertos alimentos, el alcohol y el tabaco, una higiene bucal inadecuada, periodontitis, diabetes, el síndrome de la boca seca, sinusitis o infecciones de garganta, abscesos o infecciones en los pulmones, insuficiencia renal/hepática, problemas gastrointestinales y dietas de adelgazamiento excesivas.
Tratamiento del mal aliento
Es importante limpiarse muy bien la boca en casa dos veces al día con un cepillo y una pasta de dientes antibacteriana con flúor, así como hilo dental para eliminar cualquier resto de alimentos o la placa de los dientes, las prótesis y los implantes. También hay que cepillarse la lengua para eliminar las bacterias que causan malos olores. Un estudio publicado en una revista científica mostró que cuando se combina el cepillado de dientes y lengua con el uso del hilo dental durante dos semanas se reducen significativamente las hemorragias en las encías así como el mal aliento. Otro estudio clínico realizado por investigadores dentales de la Universidad de Búffalo confirmó que cepillarse los dientes dos veces al día con pasta de dientes antibacteriana utilizando un cepillo provisto de limpiador de lengua puede eliminar el mal aliento .
Limpiarse la lengua es la clave para tener un aliento más fresco y limpio
Limpiarse la lengua es muy importante. Para limpiar los dientes y la lengua, puede adquirir un cepillo Colgate 360 que tiene un limpiador de lengua en la parte posterior de los filamentos. Después de cepillarse los dientes superiores e inferiores con una pasta de dientes antibacteriana, dele la vuelta al cepillo para utilizar el limpiador de lengua. Colóquelo en la zona posterior de la lengua y muévalo hacia delante, hacia la zona anterior de la lengua. Una vez que haya limpiado esa parte de la lengua, enjuague el limpiador de lengua con agua templada para eliminar las posibles bacterias que provocan los malos olores. Luego coloque el limpiador de lengua en la siguiente zona posterior de la lengua y repita la operación.
Consulte con su dentista o su higienista dental para escoger bien los instrumentos de higiene bucal que le pueden ayudar a eliminar la placa y las bacterias que causan el mal aliento, así como para revisar las técnicas que deberá utilizar en casa. También puede consultar a su profesional de la salud dental qué productos recomendaría para eliminar el mal aliento (pasta de dientes antibacteriana, enjuague bucal antiséptico, limpiadores de lengua o raspadores y sistemas de limpieza interproximal).

La clave para tener una boca limpia y fresca es llevar una higiene bucal óptima a diario en casa y pedirle al profesional de la salud dental consejos profesionales.

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La pérdida de un diente genera alteraciones en la boca, que serán mayores cuanto mayor sea el número de piezas perdidas y el tiempo transcurrido hasta su reposición.

En ausencia del diente los alimentos dañarán la encía durante su ingestión, dificultando la masticación y produciendo irritación.

Seguidamente, los dientes vecinos y opuestos intentaran ocupar el espacio vacío e irán inclinándose hasta encontrar el contacto perdido.

Eso hará que los puntos interdentales se abran facilitando la retención de alimentos entre los dientes lo que incrementará la aparición de caries y formación de sarro, además el alimento retenido también favorecerá la aparición de la enfermedad periodontal.

Con el tiempo, como el diente contrario tratará de encontrar a su opuesto este irá perdiendo anclaje poco a poco, abra movilidad e incluso podrá perderse.

Finalmente, el cambio de posición de los dientes hará que éstos se articulen incorrectamente apareciendo contactos indebidos y sobrecargas que producirán desgastes y dolor.

La pérdida de dientes conlleva también alteraciones digestivas ya que la trituración de los alimentos será deficiente.

Asimismo, la articulación de la mandíbula tendrá que adaptarse a los nuevos cambios pudiendo aparecer ruidos durante la masticación y dolor.

A fin de evitar los problemas mencionados, será necesario reponer cuanto antes los dientes que faltan y restaurar la posición de mordida a su punto original.

SI HAS PERDIDO ALGUNA PIEZA NO LO DEJES PASAR, AHORRE TRATAMIENTOS LARGOS Y COMPLEJOS SI TRANSCURRE DEMASIADO TIEMPO.

http://clinicadentalericafranco.com/consecuencias-de-la-perdida-de-un-diente/

¿CÓMO ELEGIR LA PASTA DE DIENTES MÁS ÚTIL PARA TU BOCA?

La oferta actual de dentífricos y colutorios en supermercados y farmacias es múltiple hasta tal punto que llega un momento en que no sabemos entre cuáles elegir. Ante tal disponibilidad, no son pocos los ciudadanos que dudan y se plantean qué pasta deben elegir y utilizar.
Desde los Colegios de Odontólogos y Estomatólogos recomendamos elegir la pasta en función de la situación de la boca del paciente y si éste tiene dudas es conveniente que las traslade al dentista para que le aconseje.
Hoy en día podemos encontrar todo tipo de pastas, desde la tradicional contra la caries, pasando por específicas para sensibilidad, periodontales (encías) o las denominadas blanqueadoras.
El problema más común y extendido es la caries por ello las principales recomendaciones para tener una boca libre de caries pasan por una constante higiene bucal, utilizar un dentífrico que lleve una cantidad adecuada de flúor y realizar al menos una visita anual al dentista. Tampoco hay que olvidar que no se debe enjuagar la boca con agua tras el cepillado con dentífrico ya que limita notablemente el efecto de la pasta. Es más recomendable escupir la pasta.
Tipos de pasta
Las pastas que se recomiendan para prevenir las caries son aquellas que tienen una cantidad de flúor. ¿Pero cuánto debe llevar? Lo aconsejable es que el dentífrico tenga una cantidad de flúor superior a 1.000 partículas por millón (ppm). ¿Por qué? Con el objetivo de aumentar la resistencia del esmalte, actuar frente al crecimiento de bacterias que producen el sarro y, además, permitir remineralizar la capa del esmalte y hacerla más fuerte.
De hecho, comprar aquellos que estén por debajo de mil partículas por millón es equivalente a cepillárselos sin pasta en lo que a protección de caries se refiere.
En el caso de los niños, el contenido de flúor de la pasta de dientes a utilizar, viene determinado por el riesgo de caries y la edad del niño ya que en los menores la ingesta de pasta es muy común. Las pastas dentales con menos de 1000 ppm. de flúor no han demostrado tener efectos preventivos y por eso se recomienda su uso como herramienta de aprendizaje al inicio del cepillado con la salida de los primeros dientes. En menores de 6 años, se recomienda pasta de 1.000 ppm. En cantidad de mancha o grano de arroz hasta los 3 años y cantidad como un guisante hasta los 6 años. A partir de los 6 años se recomienda pasta de 1450 ppm. en cantidad de un guisante.

Cuando comenzamos a tener sensibilidad dental por culpa del desgaste del esmalte, también podemos comprar una pasta dentífrica destinada a tapar aquellos poros del diente que nos provocan tanto dolor porque el nervio se encuentra cada vez más cerca de la superficie y los cambios bruscos de temperatura se notan en exceso.
En los casos de enfermedades periodontales como la gingivitis (que provoca el sangrado de las encías) también es posible utilizar una pasta de dientes más fuerte que además de la parte de flúor para combatir las caries utilice algún antiséptico. Eso sí, no deberán utilizarse más de 15 días seguidos. Y si el problema continúa, debemos acudir a nuestro odontólogo porque puede tratarse de algo más importante y él será el encargado de diagnosticarlo.
Respecto a las pastas dentífricas que se hacen llamar blanqueadoras cabe reseñar que su efecto es muy limitado ya que por sí solas no son efectivas más allá de una limpieza efectiva de restos en los dientes. Sí son recomendables como apoyo de un tratamiento de blanqueamiento dental realizado en la consulta de nuestro dentista.

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Odontología Estética

Mantener cuidados los dientes es importante porque una sonrisa bonita logra embellecer el rostro. Pero, en ocasiones el café, el tabaco, los malos hábitos alimentarios y de higiene bucal llegan a oscurecer los dientes con el tiempo. Así, puede realizarse modificaciones en la forma, tamaño, posición y color de los dientes. Al hablar de estética dental nos referimos a los procedimientos encaminados a conseguir una sonrisa bonita y natural.

Existen diversos procedimientos de odontología estética, de entre ellos destacamos las siguientes:

BLANQUEAMIENTO DENTAL
El proceso de blanqueamiento dental elimina la coloración y las manchas en los dientes y también puede iluminar la pigmentación natural del diente.

TÉCNICAS DE BLANQUEAMIENTO DENTAL

Blanqueamiento dental en el consultorio: Para realizar este método se utiliza un gel blanqueador y luz de plasma asociada a láser. Se aíslan los dientes de los labios y la encía, y posteriormente se aplica el gel blanqueador. La luz de plasma asociada a láser, se utiliza para acelerar e intensificar el proceso de blanqueamiento dental. El láser tiene na ventaja de reducir una posible sensibilidad dental.

Blanqueamiento dental en el hogar: Se realiza a través de unas férulas a medida de la boca del paciente.
Antes de realizar un blanqueamiento dental la encía debe estar sana y sin caries, ya que de lo contrario, corremos el riesgo de agravar un problema de encía o generar una inflamación del nervio en los dientes con caries. Por eso siempre se debe realizar el blanqueamiento bajo la supervisión de un profesional.



CARILLAS DE CERÁMICA O COMPOSITE
Las carillas dentales de cerámica son facetas de porcelana o composite que se adhieren sobre la superficie del diente cuya finalidad puede ser cambiar el color, modificar la forma o camuflar alteraciones en la posición.



CAMBIO DE OBTURACIONES ANTIGUAS
En la actualidad son muchas las razones por las que los pacientes deciden hacerse restauraciones estéticas o cambiarse restauraciones antiguas como las amalgamas, por resinas u otros materiales estéticos. Durante muchos años la amalgama dental tuvo buena utilidad en la restauración de piezas con caries y aunque no son muy estéticas permiten una buena masticación y podemos decir que gracias a ello muchos de nosotros conservamos nuestras piezas dentales, pero los avances odontológicos, médicos y estéticos, y la búsqueda de materiales biocompatibles, han hecho que el uso de la amalgama sea cada vez menor.

CORONAS DENTALES UNITARIAS SOBRE DIENTES
Las coronas dentales mejoran la apariencia y la función de los dientes lesionados o dañados. Cubren y protegen toda la superficie del diente, con lo que eliminan el dolor y restauran la resistencia. Están hechas de metal, cerámica o porcelana fundida sobre metal.

El tipo de corona que se utilice durante el procedimiento dependerá de las necesidades y objetivos individuales. Para los dientes muy dañados, las coronas dentales pueden ser una opción muy efectiva

PEELING GINGIVAL
Peeling gingival, se utiliza para eliminar las antiestéticas manchas color oscura que a veces es posible ver en las encías sobre los dientes anteriores.

A través de un procedimiento de micro-abrasión, el Peeling gingival ayuda a eliminar estas manchas oscuras de la encía, ofreciendo un aspecto más sano y sonrosado, y a pesar de lo que pudiera pensarse, no hay casi dolor en estas cirugías y la cicatrización es muy rápida.
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31/12/16
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Consejos para la salud de su boca.
La salud es un objetivo a conseguir por todos, y, dentro de la salud general, la bucal tiene gran importancia. Cada individuo es responsable de su salud bucodental.
Los odontólogos somos personas preparadas para tratar las enfermedades bucodentales cuando ya están establecidas, pero es nuestro deber e interés primordial el difundir recomendaciones que eviten padecer dichas enfermedades. Lo que es imposible de realizar por cualquier dentista es esa higiene diaria, de la cual es responsable cada uno.
Nunca es pronto ni demasiado tarde para empezar a cuidar sus dientes. El cuidado oral empieza desde la aparición del primer diente. Si no se cuidan los dientes temporales hay riesgo de aparición de caries y procesos infecciosos, e incluso la pérdida prematura de los dientes, que puede afectar también a los dientes permanentes. Por tanto, es importante instaurar hábitos de higiene y prevención desde la infancia, para disminuir o anular los riesgos de afectación dentaria el resto de la vida.

La higiene oral es importante para mantener la boca sana, para su control diario es necesario:
• Cepillado dental correcto 3 veces al día.
• Uso de cinta o seda dental y /o cepillos interproximales.
• Uso de dentífricos y colutorios antisépticos.
Así prevenimos el acúmulo de la placa dental causante de caries, enfermedad periodontal y halitosis (mal aliento).
Cepillado básico.
Es necesario cepillar los dientes después de cada comida; el más importante y efectivo es el cepillado de antes de irse a dormir, ya que mantiene la boca limpia durante muchas horas. Debe utilizarse un cepillo que no tenga las puntas de las cerdas dobladas.
Lo ideal es seguir siempre una pauta, así nos aseguramos de no dejar ningún diente sin cepillar.
• Coloque el cabezal del cepillo a lo largo de los dientes con las puntas de los filamentos en ángulo de 45º, de modo que se insinúen hacia dentro de la encía.
• En esta posición hacer un pequeño movimiento vibratorio y circular, así eliminamos la placa y restos alimenticios del diente y surco gingival (límite entre la encía y el diente).
• Cepille las superficies exteriores de cada diente superior e inferior, manteniendo los filamentos formando un ángulo de 45º contra el borde de las encías.
• Del mismo modo cepille todas las superficies interiores de los dientes superiores e inferiores. Para limpiar las superficies internas de los dientes anteriores es muy útil coger el cepillo verticalmente y hacer movimientos hacia arriba y abajo, y movimientos vibratorios.
También es necesario pasarse el cepillo por la lengua.

Uso de la seda y cinta dental.
La limpieza bucal no sólo debe incluir la parte visible de los dientes, sino que también debe eliminar la placa acumulada entre los dientes. Para ello podemos ayudarnos de cintas/sedas o cepillos interproximales.
• Corte aproximadamente 50 cm. de seda dental y enrolle la mayor parte en uno de los dedos medios.
• Enrolle el resto de la seda en el mismo dedo de la mano opuesta. Este dedo puede ir recogiendo la seda dental a medida que se va usando.
• Tense un trozo de unos 2 a 3 cm de seda utilizando los dedos pulgares y los índices.
• Introduzca la seda entre los dientes con un suave movimiento de sierra. Cuando la seda llegue al borde de las encías, cúrvela en forma de C contra uno de los dientes y deslícela suavemente en el espacio entre la encía y el diente hasta que se note resistencia. Nunca la aplique violentamente contra las encías.
• Frote la seda contra el diente para eliminar los restos de alimentos y de placa.
• Repita estas operaciones con el resto de los dientes, utilizando un trozo limpio de seda para cada uno.
Con una correcta higiene diaria disminuiremos en gran medida el riesgo de padecer caries y enfermedad periodontal; no obstante se recomienda efectuar visitas periódicas al dentista para el diagnóstico precoz y tratamiento, en su caso, de estas enfermedades.

UN DIENTE PERMANENTE AVULSIONADO ¿QUÉ HACER?

El término en odontología para un diente que cae o se sale por un golpe violento recibido es “avulsión dental”.

PRIMEROS AUXILIOS PARA EL PACIENTE CON AVULSIÓN DENTARIA – ACTITUD EN EL LUGAR DE LA LESIÓN:

1.- Asegurarse de que el diente avulsionado es un diente permanente ya que los dientes temporales no deben ser reimplantados.

2.- Buscar el diente y cogerlo por la parte de la corona (la parte más blanca), evitar tocar la raíz (la parte más amarilla).

3.- Si el diente está sucio dejar correr el agua del grifo durante 10 segundos,
procurando no tocar la raíz, ¡Nunca uses jabón, raspes o cepilles la raíz!

3.- Animar al paciente o a los padres a reimplantar el diente y reposicionarlo en el alveolo. Hacer morder en un pañuelo para mantenerlo en posición.

4.- Si lo anterior no fuera posible, poner el diente en un medio de conservación adecuado (vaso de leche, suero o soluciones adecuadas al efecto). El diente puede ser transportado, también, en la boca guardándolo entre los molares o en el interior
de la mejilla. Evítese guardarlo en agua.

5.- Acudir de inmediato a una Clínica donde puedan recibir tratamiento dental de urgencia.

Saludos y hasta la próxima publicación. Dr. Érica Franco (Clínica Dental Érica Franco).

DECÁLOGO PARA IDENTIFICAR UNA ATENCIÓN BUCODENTAL DE CALIDAD

• LA COLEGIACIÓN ES OBLIGATORIA, por eso, si así se lo solicitas a tu dentista, debe facilitarte el Nº de Colegiado.
• EXIGE QUE SEA UN DENTISTA QUIEN DIAGNOSTIQUE LA PATOLOGÍA ORAL.
• Lo normal es que el responsable del tratamiento, sea SIEMPRE EL MISMO DENTISTA, si no es así, puede pedir que lo sea.
• EXIGE QUE SEA EL DENTISTA EL QUE TE EXPLIQUE PERSONALMENTE EL TRATAMIENTO que van a hacerte desde el principio, así como su duración y las pruebas necesarias.
• ELIGE QUE SEA UN DENTISTA QUIEN MANIPULE PERSONALMENTE LAS PRÓTESIS DENTALES en tu boca.
• Es importante que tu dentista te ofrezca un trato AMABLE Y CERCANO, y que veas en él alguien en quien puedas depositar tu confianza y tu salud bucodental.
• Exige unas MEDIDAS DE HIGIENE Y EXTERILIZACIÓN BÁSICAS.
• Será el dentista quien te explique el plan de tratamiento a seguir.
• NO TE DEJES INFLUENCIAR por la PUBLICIDAD Y TRATAMIENTO GRATUITOS, con seguridad los terminaras pagando.
• NO CREAS EN LOS TRATAMIENTOS GARANTIZADOS DE POR VIDA, ni tus propios dientes cuentan con esa garantía.

CUATRO TRUCOS PARA QUE EL NIÑO SE LAVE LOS DIENTES

Uno de cada tres niños españoles no se cepilla los dientes a diario. Sin embargo, el cuidado de la salud bucodental es fundamental y debe comenzar desde los primeros meses de vida del menor. En este artículo describo cinco pasos para lograr que el niño aprenda la importancia de cuidar sus dientes y pueda hacerlo por sí mismo, cuando sea capaz.

1. CUIDAR LOS DIENTES DEL NIÑO DESDE EL PRINCIPIO
Cuidar la salud bucal del niño es fundamental desde el momento en que aparece el primer diente.
Al principio, hay que limpiarlos de pequeño con un paño o una gasa suave humedecida, o bien con un cepillo especial para bebés. Y, a partir de los dos años, cuando la dentadura ya suele completarse, hay que usar el dentífrico.
Pero, ¿cuándo debe empezar el niño a cepillárselos él solo? “Hasta los siete u ocho años no alcanza la suficiente autonomía para cepillarse sin ayuda”. Además, “si se deja que el pequeño haga el cepillado por sí solo, puede perjudicar la salud de su boca, ya que es esperable que no lo haga bien”.
Sí se puede procurar que adquiera el hábito de lavárselos y que conozca la importancia que tiene. Pero, al final, un adulto tendrá que dar un repaso general para garantizar una limpieza a fondo.

2. IMITAR PARA CUIDAR LOS DIENTES DEL NIÑO

La imitación es una de las claves para que el niño aprenda a lavarse los dientes solo, y haga suyo este importante hábito de salud.
El pequeño siempre quiere parecerse a los mayores, hacer “cosas de adultos”. “Cuando los padres se cepillan y lo hacen a consciencia, y el niño lo ve, ya está aprendiendo”. Ese será el mayor incentivo para hacerlo él también.

3. JUEGOS Y CUENTOS PARA APRENDER A LAVARSE
Los cuentos y los juegos son las mejores herramientas para motivar a los niños, en particular cuando sienten que cepillarse los dientes es aburrido.
Tanto si el pequeño no quiere lavarse los dientes, como si después de empezar se aburre y quiere abandonar antes de terminar, hay que aplicar la imaginación.
Se puede ofrecer un juego o contarle un cuento. Sirven las historias en las que los personajes sufren las consecuencias de no cepillarse los dientes.

4. ELEGIR EL CEPILLO Y DENTÍFRICO INFANTIL ADECUADO

El uso de un cepillo infantil, con un tamaño apropiado para la boca del niño es importante. Si, además, tiene formas y colores divertidos, aumentará su interés por lavarse los dientes.
Lo mismo ocurre con la pasta dental, que en sus versiones para pequeños no es tan abrasivo y tiene sabores afrutados más agradables.

Uno de cada tres niños no se cepilla los dientes a diario
Los niños deben cepillarse los dientes dos veces al día, como mínimo. Una de ellas por la noche, antes de acostarse. “Los que tienen riesgo de padecer caries deben incluso aumentar los cepillados, y hacerlo uno tras cada comida”, puntualiza.

La forma correcta de cepillarse los dientes

¿Cuál es la forma correcta de cepillarse los dientes? Se aconseja dividir la boca en cuatro cuadrantes para realizar un cepillado profundo y no olvidar ninguna parte.
El cepillo se debe pasar de manera vertical, siempre desde la encía hacia el extremo del diente (no al revés). Hay que hacerlo de este modo tanto por la cara externa como por la interna de cada pieza. Las caras trituradoras de las muelas se limpian con movimientos horizontales del cepillo, hacia delante y hacia atrás.
En la Clínica Dental de la Dra. Érica Franco, de Villanueva de la Serena, además de la revisión y tratamiento, en su caso, de las posibles dolencias, se explica con precisión y gráficamente la manera correcta de limpiarse los dientes.

¿CADA CUÁNTO HAY QUE CAMBIAR EL CEPILLO DE DIENTES?
¿Se ha parado a pensar que para limpiar sus dientes tiene que meter en la boca un instrumento (cepillo) expuesto al aire húmedo y caliente del cuarto de baño (su lugar habitual) y en ocasiones en contacto con otros cepillos que han pasado por otras bocas, que por muy familiares que sean, no dejan de ser diferentes de la suya? Y, consciente de esto, ¿cada cuánto tiempo cambia su cepillo de dientes?
No hay que esperar a que el cepillo se desgaste, pues llegado a este punto es posible que la acumulación de bacterias en él sea excesiva. “De media, se deben cambiar los cepillos de dientes cada 3 meses. No obstante, hay personas que tienden a cepillarse con fuerza dañando más el cepillo, por lo que deberían cambiarlo antes.
Un cepillo viejo podría causar enfermedades periodontales producidas por los microorganismos presentes en él. ¿Y el capuchón no lo protege? “En la Clínica Érica Franco, desaconsejamos el uso de los capuchones de protección de los cepillos, ya que evitan el secado de los filamentos al aire y los mantienen en un ambiente de humedad que provoca el crecimiento bacteriano”.
Elegir cepillo y pasta adecuados a su edad e incluir juegos y cuentos para aprender a lavarse los dientes son algunas herramientas para motivar el cepillado en los niños.

Saludos y hasta el próximo artículo. Érica Franco
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