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hola chicos hoy seguimos viendo sistema electoral argentino.

Se adelanto la despedida, despues les cuento, abrazo a todos, nos vemos en un rato.

Hola chicos, les pido que tengan los afiches y los trabajos terminados para el lunes. ok. Vamos que falta poco y termina el segundo informe.
Buen fin de semana. saludo a todos.

Hola chicos acá les dejo la actividad para el día de hoy. Nos Vemos en clase.

El genocidio contra el pueblo armenio

Presentación
El material que presentamos a continuación fue elaborado por el Consejo Nacional Armenio de Argentina (*), con la colaboración del Programa Educación y Memoria de la Subsecretaría de Equidad y Calidad Educativa del
Ministerio de Educación de la Nación. Es un material que se propone acompañar la enseñanza del genocidio armenio
y que brinda elementos para pensar, debatir y problematizar algunos de los temas vinculados a la transmisión del
genocidio en tanto acontecimiento histórico.

Si bien el material fue pensado inicialmente para trabajar el 24 de abril “Día de acción por la tolerancia y el respeto entre
los pueblos en conmemoración del genocidio sufrido por el genocidio armenio” (Ley Nacional N° 26.199), se puede
utilizar en cualquier momento del año para profundizar la temática.

1. ¿Cómo era la vida de los armenios en el Imperio
Otomano?

A partir del siglo XVI, el proceso de fragmentación territorial escindió la realidad Armenia en contextos políticos, sociales y culturales diferenciados. Mientras que la Armenia occidental pasó a dominio del imperio otomano, la Armenia oriental quedó bajo el poder de los persas hasta 1828, cuando fue conquistada por los rusos. Los armenios de occidente, al igual que otras minorías, fueron incorporados como comunidad étnico- religiosa (millet) por el Imperio Turco-Otomano. Este imperio, cuyo régimen de dominación basaba su poder en el Islam, ya había conquistado gran parte de los territorios del pueblo armenio.
! El dominio otomano se sostenía en una cantidad de prejuicios y prácticas discriminatorias que se agravaban más aún por los impedimentos legales. Los
Armenios, en tanto pueblo cristiano, no tenían acceso a realizar actividades militares ni gubernamentales. Por eso, al igual que otros grupos no musulmanes, se dedicaban a las actividades comerciales y financieras. Un número importante se instaló en las ciudades costeras del Imperio, como Constantinopla (Estambul) y Esmirna. Allí progresaron como profesionales, artesanos y comerciantes. Pero, la mayor parte de ellos permaneció en sus tierras ancestrales trabajando como campesinos y sufriendo el constante abuso de los funcionarios otomanos y los jefes kurdos locales.
! A partir del siglo XVII el debilitamiento del poder político y económico del Imperio Otomano que se acentuó en el siglo XIX y la intromisión de las potencias europeas profundizaron la crisis interna y aceleraron los conflictos específicos entre el poder y los grupos subyugados. ! En 1839 se inauguró un período de reformas denominado Tanzimat (“reorganización”, “reforma”) que abrió la puerta a una igualdad teórica entre todos los ciudadanos otomanos y culminó con la proclamación de la Constitución en 1876. Pero, en términos generales, estas reformas no se implementaron. Por otro lado, los supuestos “privilegios” otorgados a la organización interna de los millets fueron, en realidad, instrumentos de segregación.

Los conflictos con los grupos subyugados tuvieron sus primeras manifestaciones en los Balcanes, con el despertar de los cristianos, principalmente los griegos, los búlgaros y los serbios. El temor de que algo similar ocurriera en la parte este del imperio donde estaban los territorios históricos armenios, desencadenó una feroz represión, lo que reveló una política de intransigencia hacia quienes reclamaban la aplicación de las reformas promulgadas. ! Para luchar contra la dominación, los armenios comenzaron un movimiento de renovación cultural y educacional para reclamar mejoras sociales y autonomía política. Hacia la segunda mitad del siglo XIX, este movimiento impulsó el despertar nacional. Esta renovación cultural fue la antesala de la formación de los partidos políticos armenios.


Actividades: responder las preguntas(Para el 31 de julio)

Para pensar la vida cotidiana
En este apartado brindamos una breve presentación sobre cómo era la vida de las minorías dentro del Imperio Otomano en las épocas previas al genocidio. Dos fragmentos literarios permiten acercarse a esta experiencia desde la mirada y el dolor de las minorías que eran víctimas de prácticas discriminatorias. Proponemos leerlos, contextualizar los textos y reflexionar con los estudiantes acerca de cómo era la vida de los armenios antes del genocidio:
¿Quiénes eran los armenios?
¿Dónde y cómo vivían?
¿A qué se dedicaban?
¿De qué trabajaban?
¿Cómo era la organización económica que afectaba sus vidas?
¿Cómo imaginan un día en su vida cotidiana?
¿Cómo eran tratados por el Imperio Otomano?
¿Qué estrategias desarrollaban para oponerse a esa opresión?

Fragmento 1
El escritor armenio Hakob Melik Hakobián, conocido por el seudónimo de Raffí (1835-1888), nació en Paiachug, en la provincia de Salmasd, antigua Persia. Fue autodidacta. Se inició como poeta y luego se convirtió en uno de los novelistas armenios más prolíficos del siglo XIX. Fue el principal exponente del renacimiento cultural impulsado por el despertar de la conciencia nacional armenia. Su creación literaria, romántica y patriótica, refleja las vivencias y los sueños de su pueblo, su historia, sus costumbres cotidianas, su relación con la tierra patria.
El fragmento que presentamos a continuación, de su novela “Chispas” (1883-1887), describe la situación de dominación de los campesinos armenios que vivían bajo el Imperio otomano.

“La doctrina del viejo cazador, por más que fuese inhumano, por más que tuviese un carácter salvaje y belicoso, era no obstante una protesta contra la barbarie y la opresión de su tiempo. Un hombre como el viejo cazador, que sufrió tantos golpes del despotismo, no podía pensar en otra manera. La vida misma, con las circunstancias que la rodean, infundieron en él aquella terrible sed de venganza hacia toda injusticia, que arrebataba al pacífico labriego su bien, que lo priva de su pan cotidiano y hasta le mancilla su honra familiar. (…)
¡Eran terribles aquellos tiempos! Era la época en que Darón y Vasburagán formaban parte del Imperio otomano, pero las distintas tribus kurdas dominaban esas dos más grandes provincias de Armenia, desde las márgenes sudorientales del Mar Negro y del río Éufrates hasta el Mediterráneo y los confines de Persia.(…)
Fuera de los kurdos, las demás poblaciones eran armenias, asirias, judías, turcas, ezides y diversas razas nómades. Por su número los armenios formaban mayoría, prácticamente constituían más de la mitad de la población. (…) El raiá –súbdito- pagaba diversos tributos por el cultivo de la tierra, por sus animales, por su oficio, por el lugar que habitaba, por su cabeza; en una palabra, por todo lo que se relacionara con las necesidades de su vida y su
subsistencia. (…) El kurdo no tenía ambición de gobierno y tampoco conocía la vanidad o la soberbia de la conquista. Miraba al pueblo sometido por él como a los pastos de las montañas en que pacían sus animales. El uno –el pueblo le suministraba las cosas necesarias; el otro –los pastos de las montañas- le deparaba el alimento de sus rebaños. Así como en lo último no se preocupaba por acrecentarlo, tampoco hacía nada por el cuidado del pueblo. El kurdo estaba seguro de que en cualquier lugar del mundo tenía campo libre, que en todas partes podía hallar terreno para apacentar su ganado, en tanto su acero y su brazo les respondan. (…) No pocas veces, también, el gobierno otomano enviaba tropas para pacificar las fronteras de su estado y reducir a los rebeldes kurdos. Y los soldados turcos procedían con la misma barbarie… Porque el turco no lograba vencer plenamente o, si vencía era transitoriamente, y para no
regresar con las manos vacías depredaba todo lo que encontraba.He ahí el estado en que se hallaban en aquel entonces las regiones de Erzerum, Baiazet, Haghpag, Van, Paghesh, Mush, Shadaj, Sasún, Jizán, Moc, Charshanchaj y Keghv, con sus numerosos habitantes armenios. Estaban dominadas por un pueblo usurpador, cuya diestra era el acero…”
Raffí, “Chispas”, tomo I, Buenos Aires, Vinciguerra, 1998, pp.
159-166.



La escritora Margaret Ajemian Ahnert narra las aterradoras experiencias de su madre, Ester, una sobreviviente del genocidio armenio, quien a los 15 años fue separada de su familia. El núcleo familiar había sido expulsado de Amasia, el pueblo natal. Durante la marcha, un largo camino de despojos y humillaciones, Ester tuvo que enfrentar horrores indescriptibles pero jamás perdió la fe cristiana y la identidad Armenia. El fragmento que presentamos a continuación describe este proceso desde
la mirada de una adolescente.



Fragmento 2
“En mayo de 1915 empecé a notar un cambio en los vecinos que venían a visitarnos. Diariamente llegaba un constante flujo de visitas. Desaparecieron las usuales conversaciones ligeras, los chistes, los chismes. Hombres y mujeres hablaban en susurros con las puertas cerradas. Era como si estuvieran escondiéndose de algo que había allá afuera. Si los niños entraban en la habitación los mayores cambiaban la conversación, hablando del tiempo o de la comida, hasta que los chicos se iban. Yo tenía quince años, edad suficiente como para saber que algo andaba mal. Recuerdo la mirada de mi padre, sentado con Vartouhi en el rincón del sadir, tomados de la mano. - Haroutiun nos advirtió de los ahorcados. Nos dijo que teníamos que abandonar Amasia
para ir a un lugar mas seguro, y yo creo que eso es lo que debemos hacer. Vámonos ya antes de que sea demasiado tarde- decía Vartouhi. Papá la abrazó. -Calma, no te alarmes. Yo sabré cuando tendremos que hacerlo. Mi amigo, el jefe del consejo turco, me dijo que él nos dará tiempo suficiente para que podamos vender nuestras cosas y arreglar los asuntos de nuestro negocio antes de que la situación se agrave. (Ester , Mayo de 1915)”.
Margaret Ajemian Ahnert , “El Puñetazo en la Puerta. Una travesía por
el sombrío genocidio armenio” México, Siglo XXI, 2010, pp. 82-83.



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Grupo:
Delfina Luna (representante)
Carolina chicahuala
Yanina eberling
Matias lefiman
Florencia Cumil
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Grupo: Facundo Guzman, Agustín Terceros, Agustín Peña, Iara Santatarossa
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Grupo: Perez Mariana, Lucero Zahira, Vargas Rocío, Schafft Ivanna.
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24/7/17
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Grupo: Amitai Sandoval, Florencia Roldan, Naiara Martinez e Indira Perez.
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chicos suban la red conceptual a esta comunidad virtual y en el primer comentario los integrantes.

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