Post has attachment
Quien qiuiere a el amor pongan abajo de los comentario
Photo

Post has attachment
El amor no tiene precio

Capítulo 11: Karol

Estoy muy contenta de haber aceptado ser novia de Dani. Pero a la vez, muy arrepentida. Si al conocernos mejor noto que no estoy bien con él y le dejo, le lastimaré y no quiero hacer daño a nadie. Por eso le he dicho a Dani que no le diga nada a Jesús ni a nadie más. Creo que es lo mejor. Acabo de hablar con él por WhatsApp para quedar dentro de un rato así que he de arreglarme o me pillará en la ducha. Me ducho y le doy mil vueltas a lo que me voy a poner. Al final opto por un crop top blanco, una minifalda tejana, unas sandalias blancas planísimas y un bolso bandolera de polipiel marrón pequeño. No quiero llamar mucho la atención. Me puse un maquillaje bastante natural, que incluía rímel de color marrón oscuro, un poco de colorete rojo muy clarito y brillo transparente. Acabo de arreglarme diez minutos antes de la hora y bajo a la puerta del hotel. Minutos después aparece Dani andando. Está muy guapo, pero ha hecho lo mismo que yo y ha optado por ir discreto. Camiseta gris con un blosillo a un lado del pecho de un tono más oscuro, pitillos negros rotos y zapatillas de lona grises. Nos fuimos a un sitio más apartado y me besó dulcemente.

—Estás increíble—me susurró.

—Quién fue a hablar, el pibón de Madrid.

—Si fuera un pibón, ya estaría rodando una serie igual que tú.

—Lo que tú digas.

Salté y le abracé la cintura con las piernas mientras le volvía a besar.

—Karol, tenemos que parar o nos van a ver.

—Eso es verdad. Es que me emociono—y de repente me entró la risa floja.

—Bueno, ¿a dónde vamos?—me preguntó.

—Tú eres el que me ha hecho salir de la habitación, así que tú eliges.

—Vale, pues vamos a dar una vuelta y dónde nos lleve el viento.

Fuimos andando y acabamos en la Plaza Mayor. Íbamos cogidos de la mano sin darnos cuenta. Unas niñas de unos 10 años nos vieron y corrieron hacia nosotras como dos rayos.

—¿Karol? ¿Eres tú de verdad?—me dijo una.

—¿Y tú eres Jesús? ¿O Dani?

—Yo soy Dani, y sí, ella es Karol—les respondió Dani.

—¿¿Os podéis hacer una foto con nosotras??—preguntaron ellas a coro.

—¡Claro!—respondí.

Nos hicimos una foto y una, la muy canalla, le dió un beso en la mejilla a Dani en el momento de la foto. Se fueron con sus padres y yo le dije a Dani:

—Se ve que tienes a todas locas.

—Habló la estrella de Argentina.

—Ya, pero lo tuyo es muy fuerte.

—¿Y lo tuyo no?—dijo y me besó antes de que yo pudiera decir nada.

Seguimos andando bastante tiempo sin que nos interrumpieran. A veces es molesto que todo el mundo te pare en la calle. No puedes salir en paz. Además hay mucha prensa que te puede pillar en el peor momento.

—¿Vamos a comer algo?—preguntó de repente Dani.

—Sí, que me muero de hambre—le contesté con ansia.

Nos sentamos en el primer restaurante que pillamos y le sonó el móvil a Dani.

—No puede ser—dijo entre dientes.

—¿Quién es?—dije.

—Es Jesús. Se me olvidó decirle nada y ahora estará preocupado.

—Bueno, invéntate lo que sea y díselo.

Dicho eso lo cogió y poco a poco se le fue dibujando una sonrisa. Le había dicho que estaba en casa de su amigo Abraham y que
volvería por la tarde. Al parecer coló.

—¿Quién es Abraham?—le pregunté.

—Es un cantante de nuestra edad con el que tenemos mucha amistad. A veces quedamos para componer canciones o simplemente para pasar el rato así que estaba claro que colaría.

—Ah, bueno, vamos a comer ya o devoraré el restaurante entero.

—Venga, glotona.

Terminamos de comer y me voy al baño. Me cepillo los dientes y me retoco un poco el maquillaje que llevo. Salgo y me siento otra vez en la mesa.

—Bueno, ¿nos vamos?—dijo.

—Todavía hay que pagar ¿no?

—Ya está pagado.

—Vaya, gracias. Bueno, ahora, ¿a dónde?

—¿Seguimos andando?

—Vale.

—Una pregunta. Cuando estemos en la gira, ¿cómo le ocultaremos a Jesús lo nuestro? Él no tiene un pelo de tonto y tarde o temprano lo descubriría—esa pregunta me cayó como un jarro de agua fría en la cabeza.

—Supongo que se lo tendremos que decir o se enfadará. Pero no ahora, sino cuando ya estemos en marcha–suspiré.

—Me parece bien.





Continuará.....................
Photo

Post has attachment
El amor no tiene precio


Capítulo 10: Daniel


Creo que acerté al pedirle salir a Karol. En cuanto supe que me gustaba, fui derecho a por ella. Además, ninguna chica se me ha escapado nunca. Puede que suene bastante creído, pero es verdad. Y esta vez no ha cambiado. Y sé cuando tengo que ser romántico y cuando tengo que ser atrevido. Y si encima le gusto a ella también, ya estaba ganado.

—Venga, que ya nos toca—dijo Jesús.

—Karol, yo me pongo contigo que quiero ver como te pones—le digo.

—Vas a perder el tiempo, no voy a ponerme de ninguna manera—me encanta como se pica Karol.

—Venga, no te piques, que no te va a servir—le contesté.

—Como novio te estás portando muy mal ¿eh?—me susurró señalándome con el dedo.

Entramos y yo no paraba de picar a Karol. Al final no sirvió de nada, porque no le dio miedo. Pasamos por el lugar en el que yo sé que está la cámara para hacer la foto y yo me puse bizco. Vamos a verla y ella salió preciosa, como es. Jesús había puesto la misma cara que yo y nos echamos a reír. Decidimos ir a cenar a algún restaurante, porque ya es tarde y tenemos hambre. Además, por muy divertido que sea el parque, la comida es lo peor.

—¿A dónde queréis ir a comer?—pregunté.

—A mí me apetece comida china—contestó Karol.

—Pues decidido. ¡Al chinoooo!—dije poniendo pose de Super-Man, lo que hizo que Karol se riera. Me encanta cuando sonríe. Es tan bonita...

Vamos allí y pedimos comida para alimentar a un ejército. Arroz, pollo, ternera... Terminamos y, al ver lo tarde que es, llevamos a Karol al hotel y otra vez me ofrezco a acompañarla hasta la puerta. Llegamos y le beso apasionadamente. Apoyo mi frente en la suya y le digo:

—Mañana le digo a Jesús lo nuestro ¿no?

—¡Ni hablar! Llevamos muy poco tiempo y aún no tiene por qué saberlo nadie.

—Pero, ¡es mi hermano! Le tengo que decir algo.

—Sí, lo entiendo, pero no tiene por qué ser ahora mismo.

—Bueno, lo que quieras, princesa—le beso otra vez y voy al coche.

Llego y me pregunta Jesús:

—Ahora por fin se te ha pasado, ¿no?

—¿El qué?

—Digo, que ayer estabas raro, y ahora se te ha pasado.

—¿Me vas a volver a dar la mulga con eso? Mira, estoy cansado, sólo quiero dormir.

—Baja esos humos, que tampoco te he dicho nada malo.

No contesté. No sé guardarle secretos, así que mejor será que no le hable más de lo necesario. Llegamos y estoy reventado. Me pongo el pijama y me acuesto en seguida. Jesús hace lo mismo y nos dormimos en cero coma. Tal y como me dormí soñé con Karol. Pero más que un sueño, era una pesadilla. Soñaba que en el último momento no venía de gira con nosotros y se iba a Argentina. Y, por si fuera poco, mis padres se enteraban de que habíamos estado juntos y no la podía volver a ver. Por la pesadilla, me desperté temprano y tuve una idea. Quedaré con ella esa mañana. Desayuné y le envié un WhatsApp al rato.



Hola princesa😘

Hola Dani🙋

Te apetece quedar conmigo hoy
a solas???

Mmm, suena bien😏

Vaya, nunca había imaginado
esa respuesta venida de ti. Pero
me gusta💗

Tendrás que conocerme más😉

Eso lo tengo más que claro

😝

Jeje, bueno, esperame en la
puerta de tu hotel a las 11

Ok, adiós💘💘

Adiós💗💗💗💗💗
Photo

Post has attachment
El amor no tiene precio


Capítulo 9: Karol

Aún no me puedo creer lo que me ha dicho mi mánager. ¡Voy a ir de gira con Gemeliers! Mejor, porque así me da más tiempo a aclararme antes de que sea demasiado tarde. Pero estoy emocionada. Conoceré muchas ciudades increíbles de España. Me voy arreglando porque he quedado con los chicos. No sé dónde vamos a ir, pero mejor que vaya algo cómoda. No vaya a ser que me ponga unos tacones y después me lleven a algún sitio dónde tenga que moverme. Al final opto por una camiseta gris con dibujitos amarillos, un short vaquero, unas sandalias grises y un bolso del color de los dibujitos. Y ya sé, no puedo ir descombinada. Me maquillo un poco y bajo. Hemos quedado dentro de 5 minutos. Al poco llega una furgoneta negra y de ella salen Dani y Jesús.

—¡Hola chicos!—les digo con entusiasmo.

—Hola. ¿Ya te has enterado de la noticia?—me dijo Jesús. Dani seguía en el mismo plan de ayer.

—Sí. ¡Qué padre que vayamos a pasar un mes los tres juntos!

—La verdad es que yo también me emocioné mucho. Como hasta ayer no sabía quien eras, me he informado en internet y la verdad es que estás hecha una artistaza.

—Yo pienso lo mismo de vosotros. Tenéis a todas las chicas loquitas.

—Eso parece. Bueno, ¿vamos?

—Sí, vamos.

Entramos en la furgoneta y cada vez me siento más cómoda. Jesús es el tipo de personas que hacen que todo el mundo se sienta cómodo. Dani seguro que también, pero parece que está aislado. Me concentro en imaginar a dónde vamos. Llegamos y al ver que estamos en un parque de atracciones pienso que acerté al no ponerme falda o vestido.

—¡Padrísimo! ¡Me encantan las atracciones!—digo dando palmaditas y saltitos.

—Me alegro de haber acertado—contestó Jesús.

—Venga ¡vamos Karol, que quiero ver la cara que pones en El Coyote!—dijo Dani. Vaya, por fin habla.

—Dani, en boca abierta entran moscas—le contesté.

—¡¡Woooooooo!!—gritó Jesús ante tal vacilación.

—Eso lo dices porque no te has montado, pero seguro que cambias de opinión.

—Jaja, qué risa—solté con ironía.

—Anda, vamos a entrar—dijo Jesús zanjando la conversación.

Entramos y nos montamos en una atracción de agua para que se nos quite este sofocante calor. La verdad es que Madrid en verano es lo peor. A Dani le cabreó bastante que se le mojara el tupé, pero consiguió ponerselo medio-bien.

—Ahora, ¡al pasaje del terror! No tendrás miedo, ¿verdad Karol?—dijo Dani.

—¿Yo, miedo? No se que significa esa palabra—le conteste bastante chulita.

—Pues lo sabrás cuando entremos—me dijo.

Oigo que le dice algo a Jesús y entramos. La verdad es que me estoy asustando un poco al principio, pero hago todo lo posible para que no se note. Cuando me quiero dar cuenta estamos Dani y yo solos y, al parecer, Jesús se había adelantado. Noto como me pongo cada vez más nerviosa, y no es por los sustos que me he llevado en el pasaje. Tengo tantas mariposas que mi estómago parece un prado. Pero, ¿qué me pasa que, cada vez que me quedo sola con Daniel, mi cuerpo reacciona cómo nunca antes lo ha hecho? Justo cuando decido romper la tensión, que ahora mismo se podría cortar con un cuchillo, Dani me susurra:

—Sé que solo nos conocemos desde ayer, pero te tengo que hacer una confesión. Me tienes loco. Me gustas.

Me quedé muda. ¿Será eso mismo lo que me pasa a mí? Decido pensar un poco la respuesta. Como yo soy impulsiva y pienso muy rápido decido contestarle.

—Si te digo la verdad, a mí me pasa lo mismo. Me gustas, y mucho, pero no sé. Es pronto, nos conocemos desde hace muy poco.

—Lo sé, y si eso significa un no, lo entiendo.

Ahora sí que estoy en un apuro. No sé qué decirle, porque si le digo que no, me arrepentiré y mucho, pero si le digo que sí, estaré insegura. Al final me decido y le contesto.

—Mira, creo que no te puedo decir que no. Osea, que es un sí. Y si apenas nos conocemos, tenemos un mes enterito para conocernos mejor. Sí, me gustas demasiado como para decirte que no.

Dani me sonrió y me besó. Parece que esto va bien. Justo cuando nos separamos aparece uno de los actores disfrazado de zombie, rompiendo la magia del momento. Nos dijo que, si queríamos, podiamos salir por la entrada. Le hicimos caso y Dani le envió un WhatsApp a Jesús diciéndole que nos encontráramos en el puesto de HotDogs. Cuando salimos, le besé otra vez y después nos pedimos un HotDog. Llega Jesús y se pide uno también.

—Bueno, qué, cuéntanos, ¿daba miedo el resto?—le preguntó Dani, bastante sonriente.

—Para mi gusto no—le contestó Jesús.

—Pues yo no me he asustado—digo yo.

—Mentirosa, que he estado todo el rato a tu lado y estabas todo el rato con ochenta ojos—dijo Dani.

—Vaaaaaleee, me has ganado. Ya hemos terminado así que, ¿vamos al Coyote?

—Venga, que quiero ver qué cara pones—me picó Dani.




Continuará................
Photo

Post has attachment
El amor no tiene precio

Capítulo 6: Karol

La verdad es que no sé qué me pasa con Dani. Cuando vino a consolarme me pareció, no sé, mágico. Tengo mis sentimientos bastante alterados y debo aclararme antes de que sea demasiado tarde para llegar a una conclusión. Si no, esto va a ser muy duro. En la sesión de fotos estaba que me iba a dar un ataque. En algunas fotos, solo estábamos Dani y yo. Además, en un par de ellas nos pusimos cerca, quizá demasiado. Estábamos como hipnotizados mirándonos el uno al otro a punto de besarnos. Menos mal que el fotógrafo nos dijo que nos separemos, porque no podía soportar la tentación. Nos cambiamos y cuando salimos dice Dani:

—Bueno, ¿qué hacemos? Tenemos todo el día.

—Yo había pensado ir a la bolera—dice Jesús algo animado.

—No es mal plan. Nunca he jugado y me gustaría probar—contesté yo.

—¡No me digas que nunca has jugado! Te lo vas a pasar genial—grita Jesús sorprendido.

—Entonces decidido ¡a la bolera!—dije al entrar en el coche.

Llegamos en unos 10 minutos y me entró sed. Pedimos bebidas y que nos reservaran una pista. Jugamos y me di cuenta de una cosa: Dani no paraba de ponerme ojitos cada vez que Jesús no miraba. Me estremecí por la incomodidad de la situación y casi sin darme cuenta también le puse ojitos a Dani de vez en cuando. Como me costaba tirar, Jesús se reía un poco, pero a Dani no le hacía ninguna gracia y vino a ayudarme.

—Mira, la coges así y la tiras así—me explicó.

—A ver... ¡¡¡SIIIIIIIII!!! ¡LOS HE TIRADO TODOS!

—Vaya, que buena eres de repente—se picó Jesús.

Pasamos la partida entre risas y después jugamos a algunas máquinas que había allí. En casi todas ganaba Dani, pero tanto Jesús como yo nos dimos cuenta de que hacía trampas.

—No se lo tengas en cuenta, no le gusta nada perder así que hace trampas en todo—me susurró Jesús.

Se hizo tarde y me llevaron al hotel. Dani se ofreció a acompañarme hasta la puerta.

—¿Te lo has pasado bien?

—Sí, la verdad es que me encanta Madrid. Es muy bonita y en la bolera me he divertido mucho. Por cierto, has hecho trampas en todo.

—¿Qué? Mentirosa.

—¿Como te atreves?—le dije chistosa y le pegué un puñetazo suave en el brazo.

—¡Eh, que eso duele!

—Jaja, me parto.

—Bueno, es tarde ya. Buenas noches—y me da un beso suave en la mejilla. Consigue que me estremezca y noto cómo me pongo como un tomate.

Se va y yo me quedo paralizada. Vale será mejor que me mueva o me van a mirar cómo si fuera rarita. Subo a mi habitación y parece que estoy levitando. ¿Pero qué me pasa? Caigo rendida en la cama y lo primero que hago es soñar con Daniel.







Continuará...................
Photo

Post has attachment
El amor no tiene precio


Capítulo 5: Daniel

Menos mal que el local está vacío. Si no, llamaremos demasiado la atención. Cuando sale Karol porque le llaman, me siento un poco más tranquilo. No sé que me pasa con ella. Como nuestra mesa está cerca de la ventana, aunque no puedo escuchar, intuyo que la conversación con su amiga no va muy bien. Hace gestos bastante preocupantes, agitando la mano que tiene libre, poniéndosela en la cabeza o en la cara... Cuando termina y veo que llora, decido salir.

—Karol... —digo ya fuera. Estoy alejado porque no quiero invadir su intimidad.

—¿Dani? —dice extrañada. No nos diferencia.

—Sí. ¿Estás bien?

—Sí, estoy bien.

—Cualquiera lo diría —y me voy acercando lentamente. Cuando estoy cerca, la acerco a mí y ella llora en mi pecho.

—Verás, me acaba de llamar mi compañera y amiga Valentina y me ha contado algo terrible que le ha pasado a Michael.

—¿Qué? ¿Qué le ha pasado?—le digo entrecortadamente. ¿Pero qué me pasa?

—Le ha atropellado un coche y está en coma en el hospital.

—No puede ser...

—Así es.

—¿Qué pasará con la serie? ¿Y contigo?

—El rodaje de la serie se ha parado. Si todo sale bien, me quedaré sólo el tiempo que haga falta, y, además, me van a dar una noticia dentro de poco. Pero si sale mal, la serie se cancelará, yo volveré a Argentina para ir al funeral de Michael y hacer la maleta para volver a México. —y entonces sí que se viene abajo.

—Shhh, tranquila, todo va a salir bien. Seguro que todo se arregla, Michael se recupera y puedes volver a cumplir tu sueño.

—Gracias, eres el mejor. —Y entonces se limpió las lágrimas y entramos cogidos de la mano casi sin darnos cuenta.

Terminamos de comer y salimos a la puerta. Hace más calor y empiezo a sudar. Bueno, no sé si es por el calor o porque estoy raro últimamente. La verdad es que no sé lo que me pasa con Karol.

Durante la sesión de fotos y yo perdía los nervios. Sobretodo por las posturas que tenía que hacer ella y como teníamos que cogerla. En una salíamos los dos solos y teníamos que acercarnos mucho, como si nos fuéramos a besar. Tenía que cogerla por la cadera, casi por el culo y ella tenía que cogerme por el cuello. Puso una cara muy seductora y yo, por más que lo intento no me sale. Solo puedo poner cara de embobado mirando su boca. Nos separamos al fin y yo suspiro tranquilo. No podía soportar más que estemos tan cerca sin poder besarla. Creo que me gusta, pero no me puedo permitir sentir esto. Seguro que es pasajero y dentro de poco, cuando se vuelva, no sentiré nada. Terminamos y nos cambiamos. Karol también, pero ella en otro camerino para evitar momentos incómodos.




Continuará............
Photo

Post has attachment
El amor no tiene precio

Capítulo 4: Karol

Estoy muda. No puedo creer que sean ellos. Bueno, Jesús me da igual pero... ¿¿DANIEL?? ¡Pero si es el mismo con el que me he chocado en la cafetería! Vale, si antes ya estaba de los nervios ahora estoy peor.

—Bueno, ¿vamos?—dije cuando vino la periodista.

—Eh, sí, vamos—dijo Dani. Creo que él está igual que yo.

La entrevista fue muy incómoda. Prácticamente solo habló Jesús, porque yo no contestaba la mitad de las preguntas y Dani permaneció mudo, por mucho que su hermano le empujara a hablar. Seguro que después Jesús le echaría una buena reprimenda.

—¿Cuál es el plan? A mí solo me han dicho que habría una entrevista—dije yo.

—A nosotros sí nos han informado. Ahora vamos a comer a un restaurante que te va a encantar. Además, es nuestro favorito. Después tendremos una sesión de fotos los tres juntos. No sé para qué. Como terminaremos pronto y no hay nada más que hacer, podremos llevarte a conocer Madrid o, si te parece, ir a algún sitio a divertirnos. Eso ya lo eliges tú.—me explicó Jesús mientras íbamos al coche.

—Suena genial. Ya vine una vez a Madrid con Ruggero Pasquarelli hace ya tiempo, pero no pudimos salir del hotel porque era solo llegar por la noche, dormir, salir al concierto de Soy Luna que teniamos que dar aquí y en cuanto terminasemos ir al aeropuerto. No pudimos hacer nada—dije un poco risueña.

—¿Quién es Ruggero Pasquarelli?—preguntó Dani. Vaya, solo habla para preguntar eso.

—Es mi compañero de trabajo—contesté yo.

—¿Cantas con él?

—Más bien ACTÚO con él. ¿No os habían dicho que soy actriz y cantante y estoy trabajando en una serie que se llama Soy Luna?—les dije un poco extrañada.

—La verdad es que solo nos habían dicho que acabas de cumplir 17 y eres famosa—me dijo Jesús.

—Pues igual que a mí me han dicho que tenéis mi edad.

—Al menos no se han equivocado en eso—dijo Jesús riéndose.

Me eché a reír. Son extremadamente simpáticos (al menos Jesús, porque Dani está mudo, por mucho que diga su hermano que no calla) y muy graciosos. En el coche, Jesús y yo nos tronchamos de risa con las anécdotas que nos han pasado a los dos. Dani, por supuesto, no dijo nada. Se limitaba a soltar alguna risilla de vez en cuando, pero la mayor parte del tiempo se lo pasó mirando por la ventana, como reflexionando. Cuando llegamos también nos reímos mucho comiendo. Me parece muy fuerte como, siendo tan jóvenes nos haya pasado de todo.

—Karol, ¿has terminado?—me dijo Jesús.

—Sí.—justamente me sonó el celular.—Disculpadme.

Salí fuera del restaurante. Me estaba llamando Valu.

—Hola Karol, ¿qué tal por Madrid?

—Genial, ¿por allá como vais?

—Muy bien, pero no tengo buenas noticias.

—¿Qué pasó Valu?

—Verás, algo terrible le ha pasado a Michael.

—¿¿¿¿QUÉÉÉ???? ¡NO PUEDE SER! ¿Qué le ha pasado?—estoy a punto de echarme a llorar. Michael también trabaja conmigo y nos conocemos desde la infancia.

—Bueno, voy al grano. El caso es que le ha atropellado un coche y está en coma en el hospital. De hecho, te llamo desde allí.

—No, no, esto no está pasando—ahora sí que estoy llorando pero bien.

—Créeme, lo está.

—¿¿Voy para allá??

—No, por ahora se ha parado el rodaje de la serie hasta que todo salga bien. Si no, me temo que se cancelará.

—Bueno, ¿y yo qué hago? ¿No puedo volver?

—No, por ahora te tenés que quedar en Madrid hasta nuevo aviso. No sé que puedes hacer, pero me he enterado de que el director te llamará para decirte algo que tendrás que hacer allí.

—Ok, te tengo que dejar.

—Sé fuerte, Karol.

—Igualmente Valu.




Continuará...........
Photo

Post has attachment
El amor no tiene precio

Capítulo 2: Daniel

Esto no puede ser verdad. Hemos conocido a muchas celebrities pero esto ya es pasarse. No sabía que había una famosa de nuestra edad. Por fin no nos verán como niños.

—Venga Dani, que nos tenemos que ir ya—dijo Jesús.

—Espera, ¿como tengo el tupé?—le dije a Jesús saliendo.

—Dani, no te retoques más que ya estás bien. ¿Ahora cual es la razón por la que estás tan tiquismiquis con el pelo?—contestó Jesús.

—Pues porque vamos a conocer a una famosa DE NUESTRA EDAD y por si está buena así me la ligo—contesté.

—Lo que quieras pero me han comentado que es muy profesional y no tiene pensamiento de echarse novio así que no creo que se interese en ninguno de los dos—me dijo Jesús.

—Eso piensa ahora, pero cambiará de opinión cuando me vea—contesté con labia.

—Ok, solo te advierto.

Yo siempre he sido muy ligón, sobretodo con famosas. Al contrario que Jesús, que no tiene tanta labia. Eso sí, cuando le gusta alguna se pone romántico y suele salirse con la suya. Espero que no pase esta vez.

Nos pusimos en marcha y llegamos al punto de encuentro. Es en la radio porque, al parecer, nos van a hacer una entrevista a nosotros y a la susodicha famosa. No se por qué nos la hacen juntos, pero estoy impaciente.

Cuando llegamos, nos entró sed y decidimos ir a por agua a la cafetería. No conocemos las instalaciones, pero nos indicó una mujer que trabajaba allí. Compramos dos botellines y nos dirigimos a la salida.

—Dani, voy al baño ¿vienes?—me dijo Jesús.

—Ahora mismo no. Voy a ir salendo ¿vale?—le contesté yo.

—Ok.

Me dirigí a la salida pero, de repente me choqué con una chica que andaba algo distraída. Se tropezó y yo la sostuve, pero, no sé por qué, no quería soltarla. La miré a sus ojos verde esmeralda. Wow, era preciosa. Ella me miró a mi pidiendo disculpas y entró. Me quedé impactado viéndola marchar. Era toda una belleza. Sin embargo, me sonaba de algo.







Continuará.........
Photo

Post has attachment
El amor no tiene precio

Capítulo 3: Jesús

Cuando salí del baño, vi a Dani embobado. No sé que le pasaría esta vez, pero es propio de él.

—Eh, Dani, ¿estás ahí? ¡Tierra llamando a Daniel!—le grité agitando la mano delante de su cara.

—Eh, ¿qué? Ah, Jesús, ¿vamos ya? La entrevista estará por empezar—me contestó.

—Eso mismo te iba a decir, pero estabas embobado mirando... lo que sea que fuera—le dije.

—Ah, sí, eso. Olvídalo, ¿vale?

—Ok.

No sé que le pasará, pero no tardaré en descubrirlo. No soy tonto, lo descubriré tarde o temprano. Vamos al lugar donde será la entrevista y Dani sigue distante. Sin embargo, yo estoy impaciente.

—Dani, ¿como crees que será ella?

—¿Quien?

—La famosa a la que vamos a conocer.

—Ah, pues no sé.

Vale, esto ya es pasarse. Hace un momento estaba impaciente por conocerla y ahora está más rancio...

Llegamos allí y 10 minutos antes de que empiece nos presentan a la famosa. Era increíblemente guapa. No era muy alta, pero tenía los ojos más verdes que he visto en mi vida. Su pelo era castaño, su piel era blanquita y tenía algunas pequitas. Era delgada, pero sin pasarse. La verdad es que estaba buenísima. Pero hay algo bastante raro: que me resulta familiar.

Dani estaba petrificado. No sé por qué, pero espero que no esté relacionado con lo que le había pasado antes, porque entonces me iba a dar algo.

—¡Hola!—nos dijo la chica, rompiendo la tensión que había—Me llamo Karol Sevilla ¿y vosotros?—se acercó para darnos dos besos a cada uno. Ella también estaba un poco extrañada.

—Yo me llamo Jesús Oviedo y el mudo es mi hermano Daniel—le dije yo un poco de cachondeo.

—Jajaja encantada—dijo entre risas—¡qué padre conoceros al fin! Estaba tan impaciente... sois muy guapos.

—Vaya gracias, pero... ¿qué significa padre?—pregunté por los dos. Dani seguía sin hablar.

—Significa bueno, genial... en fin, ¿Dani? ¿Vas a hablar o... te vas a quedar mudo?—dijo Karol forzosamente. ¿Le pasará algo también? Esto me huele mal.

—Eh, ¿si? Ah, encantado... Karol—dijo al fin Dani, también forzosamente. Y... ¿a este que le pasa?

—Venid conmigo, va a empezar la entrevista—dijo la periodista que nos iba a entrevistar.




Continuará.......



Photo

Post has attachment
Que nombre quieren para mi primera novela???
-
votes visible to Public
12%
Amor entre amigos
18%
Amor imposible
65%
El amor no tiene precio
6%
Romeo y Julieta
Commenting is disabled for this post.
Wait while more posts are being loaded