Cuatro semanas antes de la boda




|Park jimin|




— Entonces ¿Que harás? — Pregunta Taehyung  llevándose la pajita a los labios.

— No sé, nisiqueria se lo que quiero.

— A veces me dan ganas de tirarte al suelo y darte cien patadas en el cuerpo para que aprendas.

Miró como mí amigo de la infancia se lleva cinco papas a la boca, las maztica un buen rato y vuelve a hablar.

— Te juro que idiota no puedes ser más.

— Que consuelo — Digo alzando las cejas.

— Ósea la vida es corta cómo para que te la estés jodiendo. Aprovecha, en la guerra y en el amor todo se vale.

— No hagas éso, es asqueroso para quien te observa comer — Pongo cara de asco al ver cómo se mete los dedos a la boca para sacar la comida que se le pego en los dientes.

— Déjame ser, mira yo hago lo que yo quiera, no tengo ningún compromiso porque solo me jodo la vida. No te quiebres tanto la cabeza — Dijo después de sacarse los dedos de la boca.

— ¿Entonces que sugieres que haga? — Me mirá por unos breves momentos y luego simplemente lo deja de hacer.

— ¿Enamorarlo? ¿Seducirlo? Talvez. Suenan geniales cualquiera de las dos — Se encoje de hombros pensativo.

— Son estúpidas tus ideas — suelto un suspiro antes de dejar caer los hombros resignado.

— Cállate que no fuí yo quien te llamo llorando como perra en celo pidiendo ayuda y consuelo.

— Te odio — Lo miró mal.

— Me amas — Me abienta un beso y guiña un ojo — Sabes que me amas, perra.

— Zorra.

— Suripanta.

— Jodete.

— Después de tí. 

Sonreí, hablar con Taehyung me hacía bien, o al menos me hacía olvidar un poco mis problemas.

Estiro mí mano y tomo un puño de papas de las que le quedan a Taehyung, este me mira incrédulo.

Minutos más tarde pagamos la cuenta y salimos del restaurante.

La tarde estaba cómoda, en realidad no hacía ni calor ni frío, el clima era templado y acogedor.

Por las calles casi no había gente, algunas que ya habían salido de trabajar e iban a casa cansadas.

En conclusión no me sentía como hacé horas atrás, Hoseok dijo que saldría tarde de la empresa, Hye Rin no estaría en casa, por lo cual  había quedado sólo.

Así que le hablé a mí mejor amigo, Taehyung, quien me reprendio por haberlo despertado.

Le conté algunas cosas, este solamente me dió una cachetada por estúpido. Dijo que era un pendejo por amar a Hoseok, quien no sentía nada por mí.

Mí amigo tenía razón, pero nadie tiene control sobre sus sentimientos, me sentía perdido.

Miro como Taehyung patea una piedra que estaba en el suelo, a veces no entendía a mi amigo, se perdía tanto en su mundo que llegaba a desconocer si era realmente el o su otro yo desconocido.

Sólo se qué el se enamoró una vez, pero lamentablemente la persona murió hace ya varios años atrás, jamás volví a saber si el se enamoró o salió con alguien de manera sería.

Tiempo después quiso volverse a enamorar ya no perdía nada, pero sin embargo no logro nada, sólo volverse un fiestero y zorra de primera.

El amor es una mierda, Taehyung y yo somos las personas con más mala suerte, odio ésto. En definitiva el amor no se hizo para nosotros.

Ahora solo quiero ir a descansar, para no se pensar, olvidar lo que me ha sucedido en éstos últimos meses, si tan sólo ése día jamás hubiera pasado, que nunca hubiera existido. Antes sólo éramos Hoseok y yo, los dos contra el mundo entero, pero simplemente un día dejamos de ser el y yo.

¿Que haré cuando el ya esté casado? No puedo quedarme ahí, aria el mal tercio, me siento fatal, un día el tendrá su propia manada, yo no estaré en ella, sólo seré una estorbo una carga.

— Vallamos a casa y dormimos un ratito — Comentó inconscientemente.

Mi comentario queda flotando en el aire, siempre me pasa que digo algo y después me pregunto si yo dije éso o solo me lo imaginé, es extraño, suele sucederme de vez en cuando.

Miro al cielo, la tarde es más refrescante que el día y la noche, ya que en el día hace mucho calor, en la noche hace frío.

La tarde es la única que disfrutó en definitiva, hace que el bochorno de el día se quité, que el sudor se pegué a la piel, quedando pegajosa, aunque la piel queda más clara, un tipo de purificación.

Taehyung me mira con atención, volteo a verle. Llevo una mano a mi pecho, exactamente en dirección donde esta el corazón.

— Duele...

— Lo sé.

— Me duele el corazón.

— En algún momento ya no lo hará, así funcionan las cosas.

— Pero duele mucho, cómo no tienes idea.

— Vallamos a dormir ¿Si?

— Hagámoslo.

Me toma de la mano y camina conmigo hasta mi casa, Taehyung es un Omega, por alguna extraña razón me gusta estar alado de el, es como si encontrará la paz en mi interior estando a su lado.

Cuando llegamos vamos directo a mi habitación, voy a mi armario y buscó dos pijamas, saco una de winnie-pooh y otro de rayas blancas, negras y un pantalón color vino. Se los extendí el por supuesto tomo el segundo.

Dice que el es demasiado maduro cómo para usar una pijamas muy aniñada. Pero en realidad no es así ya que winnie-pooh es demaciado genial pará él.

— Admítelo, winnie-pooh es demaciado genial para tí.

— No es cierto, soy lo suficientemente maduro, no usaré éso.

— Si tú lo dices, señor maduro. Ve y cambiate, corre.

— Sí.

Camina en dirección al baño, tarda al rededor de siete minutos en el baño, sale y yo hago lo que el en el baño, en realidad tardó menos en salir de esté.

— ¿Me contarás un cuento o algo por el estilo? — Pregunta mientras juega con sus dedos nerviosamente.

— ¿Acaso tienes 5? — Lo miró incrédulo.

— Bueno si vas a hacer algo hazlo bién, además no fuí yo quien sugirió ir a dormir, ahora me lees un cuento, infeliz.

Reí ante su comentario.

— Sabes que nisiqueria tuvo puta gracia mi comentario y tú te resiste de el. O tu te ríes de todo o yo soy un comediante de primera. Y Obviamente es la segunda opción, ya que yo soy demasiado genial cómo para no ser gracioso.

Volví a reír, Taehyung tenía un futuro asegurado cómo payaso de circo o comediante de televisión. De eso no había duda alguna.

— Mejor vamos a dormir, anda que tengo mucho sueño.

Cómo la cama era super gigante cada quién se quedó dormido por su lado, aunque al último terminamos quedando abrazados, es cómodo dormir con el.

Bueno ni tanto ya que te da algunas patadas y manotazos en la cara, pero es demasiado grande la cama como para rodar varias veces en ella y evitar que Taehyung te golpee en el rostro.

Y es lo que yo hice ya que quiero mi rostro sano mañana, no quiero amanecer con la cara morada e hinchada por culpa de ése animal.












Post has attachment
Prólogo


Suspira, algunas lágrimas quieren salir de sus ojos, su pecho se apretaba cada que volvía a mirar la invitación, jamás se había sentido así, o no al menos después de haberse enterado de que su tutor se había comprometido con Hye Rin.

Ahora faltaban dos meces para la boda, pero no quería que ése día llegará, prefería ser torturado. Mil veces prefería eso a sufrir por no ser correspondido.

Que nadie podía entender que sólo quería a Hoseok cómo su alfa, que era tan difícil de entenderse.

Algunas gotas de agua saladas mojan el plástico de la envoltura donde adentro se encontraba la invitación.

Paso sus manos por su rostro, se sentía indefenso, tanto que la respiración le comenzaba a fallar.

Le dolía el corazón, todo le dolía, se sentía miserable, estaba sólo sin que nadie le consolara, se sentía como una casa sin muebles o habitantes que lo llenarán, una casa inabitable.

Sentía vértigo, sentía dolor, no físico por supuesto, pero se sentía tan doloroso que el cuerpo le dolía mucho.

La invitación que sostenía en la mano izquierda, la cual temblaba, se deslizó de sus mano, estaba en su habitación, Hoseok y compañía habían salido a entregar las invitaciones a los invitados a la boda.

Ya había pasado al menos unos quince o veinte minutos desde su salida, sentía como todo su cuerpo estaba en completo shock.

Se quería tirar a gritar de la impotencia, sentía que todo le hacía falta hasta la respiración. No.

No lo podía aceptar, no quería hacerlo.

Tenía una buena relación con Hye Rin, la chica no era mala, era todo lo contrario, ella era como una segunda madre, Hoseok era su tutor legal o al menos hasta que cumpliera veititres años de edad.

¿Que aria? Soltó un sollozo, intentaba callar sus sollozos poniendo su mano derecha en su boca, no quería que ningún sollozo se escuchara o al menos saliera de el fondo de su garganta.

Se sentía acorralado, la voz se le había ido, la respiración le hacía falta, el cuerpo lo sentía frío, las manos le temblaban, su corazón dolía, tenía un nudo en la garganta. Tenía de todo y a la vez nada.

(…)

Ya habían pasado dos horas, se había calmado, tranquilo y algo liberado. La tensión en su cuerpo ya se había desvanecido agradecía éso.

¿Que le estaba pasando?

Él no era así, no lo era por supuesto, pero toda la incertidumbre lo aplastada lentamente.

Lo hundida tan a fondo que dolía.

Sentía como si una piedra le estuviera aplastando, parece que jamás se acabará su sufrimiento.

Y la función apenas comenzaba.






«Kim Namjoon»

Photo

Espero pronto poder publicar historias
Wait while more posts are being loaded