EL CEPILLO
Esa tarde recibi a mi entrañable amigo de juventud, de kermeses, de bohemia; quien hacia cinco años que habia emigrado para el norte en busca del sueño americano. Ésta, era su primera visita desde el día que se marcho. Luego de una tarde de risas y recuerdos lo acompañe hasta su carro, en el que habia viajado desde los USA, con la idea de usarlo en su estadía por acá y luego venderlo y regresar a su vida engringada.
-¡Que bonito tu carro!. Le dije. En realidad estaba bien coqueto y moderno.
-Ya lo tengo vendido. _Cuando me vaya lo entregaré.
Se dirigió hacia él para abordarlo, pero se detuvo y regreso, le quito los parabrisas a su vehículo y me los regalo.
-Toma, ponéselos al tuyo y dame los que tienes.
-Pero, ¿no me dices que ya lo vendiste?. Le pregunte con mucha pena pero con ganas de quedármelos, pues eran algo novedoso y no habían llegado al país.
-Bueno... gracias y aquí están los míos.
-No te preocupes de todas formas el carro ya esta pagado, ¡Jajaja!.
-¡Nos vemos al rato!
Se subió a su carro y se largo, yo me quede colocando mis nuevos parabrisas a mi pickup Pony.
Al día siguiente, eran la novedad, a donde iba me paraban y preguntaban en donde los habia comprado y, yo todo creído les contaba,
-Que los habia comprado en uno de mis viajes al norte.
Una tarde, me encontraba preparándome para ver a mi novia y mientras buscaba mi cepillo para el cabello, me di cuenta cuando lo encontré, que ya era una pieza de museo, asi que decidí que compraría otro. En esos menesteres me encontraba, cuando ella llegó por mi.
Ya, adentro de mi carro, le digo.
-Haremos una parada en un Mall, para comprar un cepillo para el cabello; pues el que tenía se me daño.
-Esta bien, no hay problema. Me respondió. Luego de conducir por cinco minutos, ella me hablo.
-¿Qué te pasa, que te quedaste callado?.
-¡Ah!.. nada, solo pensaba algo. Me quede nuevamente pensativo.
-Puedes compartir tu pensamiento conmigo. Me dijo ella un poco intrigada. A lo que le conteste.
-Pues, ¡sabes que si!... _Pensaba que esos, los dueños de estos lugares que tienen mucho dinero y que si les robo ese cepillo... ¡sera como quitarle un pelo a un gato!.
¡Bromeas! ¿verdad?. Me dijo ella, con vos y expresión de extrañeza.
-No, no bromeo y eso es lo que haré. _Total, tendrán algún seguro contra robos.
-¡No mi amor! ¡no lo permitiré!.. _Es mas, ¡yo te lo quiero comprar!... ¿te parece?
-¡No señorita, ya dije y eso haré!... _¡está disidido!
-Me parquearé aquí, porque no me tardare nada ya veras. Así que me parque en un lugar en donde no habia seguridad del centro comercial y nos dirigimos hacia los pasillos, en donde se encontraban los mencionados cepillos. Tome uno y como todo un profesional, lo extraje del lugar, la maldad estaba echa ya no me podía echar para atrás y ni quería, la verdad.
De regreso en el parqueadero, justo en donde habia dejado a mi carro, me dirigí hacia la puerta. Cuando, ésto, me detuvo ipso facto
-¡Mi amor!... ¡mira!. Me grito ella, señalando hacia el windshield.
-¿Qué?. ¿Qué sucede? Le pregunte, a mi asustada acompañante.
-¡Mira! ¡Ya no están!... _¡Te los han robad! Fue entonces que me di cuenta, que habia sido victima de un robo.
Algún despreciable ladron, habia hurtado a mis llamativos y exclusivos parabrisas.
-¡Que desgracia! Me dije, muy molesto conmigo mismo.
Ya adentro del carro y en silencio sepulcral; le digo a mi novia
-Éste, ¡es el cepillo mas caro que he comprado! Entonces prorrumpimos en risas. Luego de reírnos de mi estupidez, le prometí que nunca mas haría de nuevo algo parecido. Pues, siempre que hagas algo malo, habrá otro que te la cobre.
Paso un tiempo y llego el día de nuestro viaje al interior del país; pues una prima se desposaría y estábamos invitados a la ceremonia y fiesta. Luego de conducir por cuatro horas, llegamos a la casa de mis tíos, lugar en donde se llevaría a cabo la ceremonia. En el lugar, todo era un caos, todos dándose los últimos detalles y retoques. Ente las locuras de todos y todas, salio de uno de los cuartos, una de las damas de honor, pidiendo desesperadamente que alguien le consiguiera un cepillo, para peinarse y yo todo un caballeo le preste el mio. Aquel que me habia salido carísimo. La chica, agradecida se encerró en el cuarto con mi afortunado cepillo y yo seguí con mis preparativos.
La Ceremonia estuvo muy solemne y la fiesta fue algo increíble.
Al día siguiente, a eso del medio día, salimos todos los capitalinos de regreso a nuestros hogares y lo hicimos en caravana, entre todos venían los novios, quienes se dirigían al aeropuerto, para su viaje de bodas.
Ya en casa, muy cansado por el viaje, me di un baño, salí de él muy relajado, me cambie, me coloque una ropa muy despreocupada y luego me pare frente a mi espejo, tome la secadora y procedí a secar mi frondosa cabellera, al finalizar de sacarlo, me quise peinar, pero no encontraba a mi famoso cepillo. Entonces tome el teléfono para preguntarle a mi novia si no se habia venido entre sus cosas.
-¡Hola amor!. Estoy buscando mi cepillo y no lo encuentro de casualidad.. ¿no está entre tus cosas?.
-¡Mi amor!. Grito nuevamente mi novia, al otro lado de la linea.
-¿Qué?... _¿Qué sucede? Le pregunte alarmado.
-¡Te robaron tu cepillo! Y empezó a reír como loca. Yo me senté y en ese momento regreso a mi mente; como si se tratara de una película, en donde veía a la dama alocada encerrándose en aquella habitación, con mi carísimo cepillo de cabello.
Desde entonces, aprendí la lección que la vida me dió y nunca mas he vuelto a repetir mi estúpida experiencia como caco profesional. Pues las consecuencias son mucho mas graves.
-Como recordarán, me quede sin: mis hermosas plumillas y sin el famoso cepillo.

"Espero que mi desagradable experiencia te sirva. Hasta la próxima..."




Publicadas por sergio raga

La Historia del Rock and Roll (Según Sergio Raga)

Bien, ya nada importa mueve y agita mi corazón, el diablo lo traes adentro de ti con esa comezón, asi qué muévete, agítalo y sácalo de ti mujer.
Ella no me comprendió y siguió con tremenda comezón, a su cuerpo sin sentido sacudía y sus caderas balanceaba de un lado para el otro, mujer sensual, dejando a todos boquiabiertos con cada movimiento de cadera sensual, sus cabellos viraban por doquier, la musica solo ella la podía escuchar, para todos los que la veían nada tenía razón ni sentido, pero yo sabía que ella no contenía toda la picazón, esa que el diablo le había llevado a su sensual y bello cuerpo de mujer.
Al darme cuenta, a mi alrededor los que la veían empezaron tambien a mover y agitar su corazón, yo pensé el diablo ya entró en la audición, ellos tambien sienten esa picazón, cómo locos todos agitaban sus cuerpos, nada los podía detener, pero para mí solo aquella bella mujer era la que llamaba mi atención, se veía hermosa con cada movimiento de sus caderas y su cabellera volando por el aire que ella misma provocaba.
Le puse atención y empecé a escuchar una linda canción, seguro la que la tenía con esa picazón, la que ahora todos escuchaban y como ella sus caderas contoneaban y sus cabelleras por el aire volaban.
No me dí cuenta cuando un pie empezó a dar tímidos brincos, fue hasta que sentí un calor trepar por mis piernas, ahora mi pierna daba brincos también, como atacado por el mal del sambito.
Dios mío, ¿será que ya entró en mí esa picazón?, cuando me dí cuenta mi otra pierna comenzó con la inquietud y en mis oídos esa linda melodía, el diablo comenzó a utilizar mi cuerpo y en mí, esa incomoda pero deliciosa picazón.
Sin darme cuenta me encontraba como loco al igual que los otros, danzando una rítmica y loca canción que no sonaba en ningún parlante, pero que si la escuchábamos y esa nos daba tremenda picazón y agitación en el corazón.

La era del Rock and Roll, había llegado y estaba tan fuerte, pues llegó para quedarse.

La chica estaba bañada en sudor y eso provocó que hasta mí llegará un delicioso aroma, era su perfume de mujer mortal, en el lugar se sentía ese aroma que agitaba mi corazón y que a mi cuerpo hacia brincar y a mi cabellera agitar, era tanta la emoción y esa rica picazón.
Al lugar llegó la policía y entró en el lugar y uno de ellos, quizá el jefe, esto gritó:

__¿Que pasa aquí? Están alterando el orden en el lugar. Ya muchos vecinos se quejaron. __¡Compañero!... ¿Qué diantres sucede aquí, que no hacen caso a la autoridad?

El poly al no escuchar respuesta de su compañero dirigió la mirada hacia él, pero este ya tenía esa picazón, el diablo entró en su cuerpo y se olvidó de su uniforme; el policía quien pidió orden en el lugar decidió abofetear a su compañero, para hacerlo regresar a la razón y la cordura, pero cuando su mano la levantó para golpear a su azulado compañero; mientras su mano por el aire viajaba con tremendo golpe razonable; la visión se le nubló y lo que él vió, era, como su brazo se agitaba al ritmo del Rock and Roll, la picazón también a él le entró, el diablo estaba adentro de él.
Cuando los indignados vecinos vieron que la policía ya no salió de aquel lugar, sonaron las sirenas, llegaron los bomberos al lugar, las personas decentes del lugar decían.

__Seguro es una magia negra de los negros. ¡Hagan algo por favor! Detengan eso que no entendemos y lo llaman Rock and Roll.

El jefe de bomberos dijo.

__No se preocupe señora, esto lo calmaremos con un baño de agua fría, ya verá como todos vuelven a la cordura.
__Ay gracias a Dios.

Dijo una de las viejas quejosas, el jefe de los bomberos dió la orden, pero sus subalternos brillaban por su ausencia, el jefe dijo.

__¡Huy! ¿Y mi escuadrón?
__Entraron agitando las caderas al lugar, ahora están ahí con tremenda picazón. ¿Qué no los ve? agitando las caderas y sus cabelleras.

Dijo otra respetable señora y vecina del lugar, mujer de tez blanca.

__¡Diantres, yo solucionaré esto!

Dijo el jefe del cuerpo de bomberos y se dirigió al carro de bomberos, sacó tremenda manguera y con ella lista se dirigió y encendió la bomba para que el agua saliera con tremenda presión, apuntó hacia el lugar; mientras lo hizo él no sintió que sus pies rebotaban con tremendo ritmo. También él se asustó y a la manguera le dio On, esta expulsó tremenda cantidad de litros de agua a gran presión, pero vaya sorpresa, a quienes bañó, fue a las respetables denunciantes. Estas se encontraban empapadas y malhumoradas, el jefe del escuadrón de bomberos les pidió perdón y dijo.

__Con permiso señoras, pero ahora tengo una picazón.

Y dando brincos rítmicos en la cadera y agitando su cabellera al salón entró, adentro aquello era una locura pero con alegría, nadie lograba detener a tremenda picazón; afuera las distinguidas damas, ahora empapadas se acercaron y formaron un tumulto, ellas se acomodaron como pelotón de fútbol americano y su estrategia decidieron; pero esto dijo una de ellas.

__La culpa de esta revolución la tiene ese chico de Memphis, un tal Presley, él con ese movimiento de caderas a todas a vuelto locas, él creo esta nueva ola del Rock and Roll y le llaman el Rey del Rock, dicen que los negros lo influenciaron, deberíamos de ir a condenarlo.
__Eso haremos.

Dijo otra de las viejas aun empapadas y salieron con rumbo a la corte del condado, pero mientras avanzaban se atormentaban al ver como sus dedos gordos de los pies empezaban a brincar con ritmo y en ellos, una rara picazón.

__Dios mío señoras. Apurémonos, pues esa condenada picazón pronto nos llegará hasta el calzón. ¿No lo sienten en sus dedos gordos del pie?
__¡Si!

Dijo otra con una deliciosa sonrisa en sus labios.

Por fin llegaron a la esquina, el lugar donde se encontraba el juez del condado afectado.

__Señoras; el señor juez esta en sesión.

Dijo el secretario.

__¿Cómo así?

Dijo una de las indignadas y húmedas señoras.

__Dígale que su esposa está aquí, que urge me atienda y, que es una orden. Pues orden debe poner en este lugar.

Sus acompañantes aplaudieron a tan valerosa señora.

__Pero señora; no puedo decir esto a mi jefe.
__¿Por qué no? Diga señor secretario.

Insistió la dama ahora más incomodada.

__Porque, la sesión del señor juez, esta precisamente en el salón. Y si me disculpan, yo ahora cierro el juzgado y me dirijo a magna sesión, pues la picazón entró en mi y les digo, es deliciosa; ¿no ven como se mueven mis rodillas.

Las señoras vieron asustadas al señor secretario, mientras este pasaba el candado en el juzgado y agitando su corazón, caderas y su bisoñé hacia el salón se dirigió.

Las viejas se vieron las caras y se preguntaron.

__Y ahora, ¿qué hacemos con esta maldición llamada Rock and Roll?
__Amigas hagan algo por favor, que la picazón ya me llegó hasta mi calzón.

Dijo la más vieja de todas.

Las demás gritaron.

__Amiga detén la picazón, vamos a la estación de radio y pongamos la denuncia para que paren esta maldición y que llegue a la gran ciudad nuestra condenada situación y que lo sepa el Señor Presidente de la Nación y nos mande al ejercito para que ponga control en este recóndito lugar.

Corrieron las indignadas y aun húmedas viejas a la estación de radio y al Dj gritaron.

__¡¡Detenga la programación, le traemos tremendo notición!!
__Lo siento señoras, pero el Rock and Roll llegó y se quedó, nada lo puede detener ya.
__¿Quéee? ¿esta usted fuera de control?
__No mis señoras; pongan atención y agiten su corazón y dejen entrar en sus cuerpos esa picazón. Dicen que es el diablo, pero eso no es verdad, es solo la nueva ola, un nuevo ritmo del que ya tenemos hasta un Rey.
__¡¡Elvis Presley!!

Dijeron al unisono las señoras aun indignadas, menos la que tenía picazón en el calzón, esta movía sus caderas al ritmo de tremendo y nuevo ritmo sin control.

Las señoras dijeron.

__Ya perdimos a una, ¿qué hacemos? Piensen por favor.

Dijo la que lideraba aquel montón. Para ahora, otra grito.

__¡¡Qué viva el Rock and Roll que rica esta picazón!! Con permiso, me voy para el salón. __Agárrenla y llévenla a la capilla, que nuestro guía espiritual le de la santa unción o que la exorcice, pues esta es una negra maldición.

Se apostaron en las puertas del santo lugar y las atendió el sacristán.

__Respetables señoras, ¿qué se les ofrece.
__Vea hermano, traemos a esta señora poseída por esa porquería llamada Rock and Roll.
__Pero señoras, esa no es una porquería, menos una maldición, la señora no esta poseída.
__Pero hermano, dice tener una picazón en el calzón.
__¿Señoras mías?

Dijo el sacristán con las mejías coloradas...

__Y, ¿quien de usted antes no las tuvo? ¿o me lo van a negar?

Dijo con tono picaron el sacristán.

__Mire hermano sacristán, usted es un baboso. Llame de inmediato al señor cura por favor. __Como diga señora, pero ya le dije que eso no es lo que usted con aires e infulas viene a reclamar a la santa iglesia. Pero no les puedo negar la entrada. Pasen por favor, el señor cura está en el confesionario, hagan su cola por favor.
__¡Que cola, ni que nada!, esto es de urgencia, mírela, a la pobre le sigue la picazón.
__¡¡Siiii!!

Dijo otra con gran emoción.

__Y tú, ¿por qué hablas así?

Le dijo la lider a la señora quien risueña y nerviosa le apresuraba a que hablara con el señor cura; el sacristán dijo.

__¿Qué no la ve, es evidente que la respetable señora ya tiene la picazón en su calzón.
__¿Es cierto eso vecina?

Pero la vecina y compañera ya no dijo nada y sus caderas agitó con tremendo ritmo, su corazón se agitó también y su cabellera canosa por el aire tambien voló.

__¿Pero qué es esto?

Dijo el señor cura.

__¿Por qué no respetan el lugar en donde están? si quieren calmar su picazón váyanse directo para el salón.
__Es que por eso estamos aquí señor cura. Queremos nos ayude a terminar con esta locura. Mire bien, somos muchas las que estamos en contra de esta nueva ola llamada Rock and Roll. __Perdón mi señora, pero yo solo la veo a usted y a esta otra venerable señora.
__¡¡¿Quéeee?!! Y ¿dónde esta el resto?

Preguntó con sentimiento y cólera en su corazón. El sacristán moviendo sus caderas, pues se le veía mover bajo su atuendo colorado. Dijo.

__Las señoras están disfrutando de su picazón en el salón, solo queda usted y esta venerable señora en andador tambien.

El sacerdote dijo.

__Lo siento señora, pero ante esta nueva ola de nombre: Rock and Roll, tanto la iglesia como yo no tengo nada que hacer, me retiro a rezar diez Padres Nuestro y mi rosario también y usted debería hacer lo mismo antes de que le llegue esa picazón.
__Señor cura, por favor respete, no ve que soy una digna señora y mi acompañante es digna vecina de esta comunidad, no ve que anda en andador.
__Pero mire que bien mueve la cintura, yo creo que esta locura del Rock and Roll le darán la cura a su tortura.
__Es cierto mi vecina, lo siento, pero ya siento esa picazón del Rock and Roll, perdón pero quiero recuperar mi cintura, así que al diablo este andador y me voy para el salón. Ven hijo acompáñame hasta el salón.

Le dijo al sacristán, quien de inmediato se retiró el habito colorado y del brazo juntos salieron moviendo rítmicamente la cintura y su cabeza, agitando el andador de la señora con rumbo hacia el salón.
Ahí quedo tirado de lado del andador, la única que seguía con aquella tortura.

__¿Y, ahora qué hago? Dios mío.

Dijo y se santiguó y de la capilla desilusionada y aun mojada sola salió; llegó hasta el parque y en una silla se acomodó, ahí por largo tiempo permaneció.
Pensativa se encontraba cuando a su lado un chico de cabellera negra y patillas en sus mejías se acomodó, este educadamente le preguntó.

__¿Qué le sucede mi respetable señora? ¿qué la tiene con esta pena aquí en solitario sentada?

La señora le quiso responder, pero lo hizo como siempre, viendo al rostro de su interlocultor y al ver quien amablemente le preguntaba, ella como loca grito...

__¿Eres Elvis Presley?, el Rey del Rock and Roll.
__Para servirle, mi bella y respetable señora. ¿Me acompaña? Voy para el salón. Todos ahí me esperan par escuchar mi música y ver a mis caderas contonear con el ritmo que esta de moda, lo han nombrado: Rock and Roll.

A la señora, por fin le llegó la picazón a sus calzones y del brazo del Rey del Rock, hacia el salón juntos se dirigieron ...

Y así nació el Rock and Roll.

Moviéndose y agitando caderas y el corazón, y con esto, decían, el diablo en el cuerpo se les metió y entonces sentían esa deliciosa comezón. Pero lo que sucedía, era que había llegado y para quedarse: El rock and Roll.




El Fin



Publicadas por sergio raga 

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Amigos, no me meto mucho a Goodreads, pero al parecer es muy importante... Los que han leído mi obra métanse al link y califiquen mi obra, por favor. Si les gustó póngale 5 estrellas 😎 y, si no, también se las ponen 😂 

Quien

Quien, salió de su casa en busca de aquella persona que le diera vida a su gran ilusión, una que tuvo desde la primera vez que escribió para alguien una carta que nunca le dió. Quien, soñaba en cumplir su gran sueño, su primera incursión en el arte el amar, Quien, conoció lo que era para Alguien encontrar el amor. Fué una noche siendo niño, cuando Alguien, quien llegó con su madre de visita a su casa; mientras ellas, la madre de Alguien y la madre de Quien se encontraron y se fueron a algún lugar a platicar.
Quien y Alguien se vieron por largos minutos con mucha vergüenza, pero cada mirada producía cosas nuevas para ellos, pero más en Quien, un torbellino de pasiones, sin malicia en su joven estómago, después de varios minutos de miradas y sonrisas inocentes, Quien se aceró con mucha pena a Alguien y la invitó a jugar, ella de inmediato se puso de pié y con Quien se alejó del lugar en donde su madre la dejó. La niña y Quien jugaron por un buen rato, pero, Alguien, que seguía viendo con ojos picaros a Quien, lo tomo de la mano, y Quien casi se muere, Alguien, sintió que su cuerpo se desvaneció y la mano de Quien acarició, provocando en el pobre de Quien, un sin número de nuevas sensaciones.
La madre de Alguien le grito y ella corrió hasta donde estaba ella, no sin antes besar la boca de Quien, y, luego se fueron para nunca más volver a encontrarse.
Quien, quedó viendo al cielo estrellado y con luna llena. La madre de Quien, lo llamó para que se entrara pues, hacía mucho fresco en el jardín, Quien dijo _ ¡Ya voy! pero, Quien seguía tumbado sobre la fresca grama, viendo al cielo, sintiendo las sensaciones que Alguien a su cuerpo le dejó.
Eso era lo que Quien salió a buscar con mucha ilusión. Una vez, Quien creyó haber hallado a alguien y le escribió una hermosa carta de amor, una que ahora se moría en su bolsillo, pues, la chica de Quién se ilusionó a Quien lo despreció, el mismo día que Quien llevaba la carta para esa jovencita y que la había escrito con tanta ilusión, sintiendo las mismas cosquillas que de niño sintió, Quien abrió ese día su corazón y se dejó llevar por aquel recuerdo, Quien creyó que sería así de sencillo como lo fué, con aquella niña que jamás volvió a encontrar, que jamas volvió a ver.
Quien, sabia que tarde o temprano su sueño se cumpliría, eso le daba la razón para sentir en su corazón el amor, uno que seguía sin estrenar, pues él no sabía que lo había estrenado cuando era un niño, ahora quería encontrar a Alguien que le diera una nueva ilusión.
Quien, que ahora tendría unos diecisiete, sentía que el tiempo se le terminaba y que nunca podría de nuevo abrir su corazón para poder entregar todo ese amor, que Alguien le había dejado alborotado en su joven corazón.
Quien regresó ese día, triste pues, no había podido encontrar a su vieja ilusión, el verdadero amor, pero, él sabía que algún día éste llegaría, sabía que ese día su cielo jamas se nublaría.
Quien, seguía en busca de aquel amor, Quien cerraba sus ojos y en ellos aparecía el mismo cielo, lleno de estrellas con una luna grandotota y redondotota.

El tiempo pasó para Quien y nada, el amor no llegaba y su corazón se marchitaba cada día más y más.
Sus amigos le decían a Quien: _ ¡Tarde o temprano, tú sueño se hará realidad, tú ilusión abrirá de nuevo a tu corazón.
Pero Quien, moría, se carcomía por dentro y su corazón ya no soportaba tanto tiempo sin que Alguien llegará a complementar a su pobre corazón.

Quien, que ahora tendría unos veintitantos años, volvió a su casa a visitar a su madre; Quien llegó destrozado y en su semblante se evidenciaba la angustia del paso del tiempo, el paso de los días y su corazón seguía cerrado, con aquella ilusión.
Quien, tocó el timbre y por el altavoz se escuchó _ ¿Quién? _ ¡Si madre! Dijo Quien, su voz no tenía el mismo tono que un día alegró aquel hogar.
La madre de Quien, corrió y abrió la puerta, su pequeño Quien, quién un día salió en busca del amor, había regresado, vencido, acongojado, Quien abrazó a su madre con mucho amor, pero lo que su corazón sintió no era lo que él buscaba con ahínco. _ ¡Quien, que bueno que llegaste de tu largo viaje! _ Dime hijo, ¿encontraste lo que saliste a buscar? _ ¡No madre! mis sueños siguen sin cumplirse. _ ¿Creo que nunca encontraré esa ilusión y mis sueños por los que tanto de ti me alejé!
La madre de Quien se alegró tanto de escuchar las palabras tan funestas de su hijo amado,
- ¡Pero madre! ¿cómo puedes alegrarte de mi desgracia? _ ¡Si! ¡Claro que me alegro! _ ¡Porque desde que saliste en busca de tus sueños, Alguien ha venido todos los días en busca tuya, hijo!
Alguien, se acercó al umbral de la puerta de la casa de Quien, lugar donde un día lo conoció y vió a Quien, con la misma mirada que lo hizo de niña.
Quien, sintió como su corazón arrancó y como su cuerpo revivió, ¡sí! Quien había regresado a la vida pues, Alguien lo había estado esperando todo este tiempo.
- ¡Vez hijo, tarde o temprano los sueños se cumplen! Eso dijo la madre de Quien.
Alguien, salió y se dirigió hasta donde estaba Quien, su mano le tomó y Quien sintió como la energía del amor corría por sus huesos, músculos y nervios, hasta llegar a las puertas de su corazón, éstas se abrieron de par en par, para darle la bienvenida a la razón; Quien por fin abrió su corazón y Alguien entró en él para nunca más salir de ahí.
Alguien besó los labios de Quien y desde ese momento los días de Quien y de Alguien, jamás se nublaron.






Publicadas por sergio raga

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UN DULCE CORRECTIVO (relato erótico)

Argumento:
Una pareja y un amigo de ambos cenan en un restaurante. El marido se ausenta por motivos laborales y ella invita al amigo a una última copa en su casa. En la cocina se precipitan los acontecimientos.

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De alguna u otra manera Adolfo Robles había aparecido en nuestras vidas en el momento oportuno. Él y solo él entendía lo que era Código 84 por dentro, lo que suponía un sueño así. He de reconocer que sin su aportación jamás me hubiera vuelto a subir a un escenario. Aunque no lo admitíamos, Gabriel y yo andábamos huérfanos sin Juan.

Adolfo se sumó a nuestra particular historia poco después de aquella reparadora conversación entre el gordo Press y un servidor. El grupo seguía, ¿pero cómo? De aquella Adolfo era una especie de fan de código 84. Conocía nuestras letras y músicas casi mejor que nosotros mismos. Su hermana Marta fue el nexo de unión. Él ya hacía sus pinitos con grupo propio en el instituto y enseguida supimos que si había un nuevo Juan, él era el indicado.

Recuerdo aquella nueva etapa como un renacer. Yo tenía preparadas una docena de canciones nuevas y el recién llegado aportó uno de los grandes temas de este Código 84 versión 2.0; Oye niña (enlace a la versión que Adolfo grabó más adelante con su grupo Eledeme). La conexión fue buena desde el principio. Además, sus conocimientos de música ayudaron a darle otro toque más profesional al grupo.

Quedábamos bastante para ensayar, todo olía a la frescura de antaño. Y es en esta parte de la historia donde Código 84 se hizo mayor de repente. Quizá demasiado deprisa. Entrevistas en la radio, en televisiones locales... me hacía gracia ver mi futura profesión de periodista desde las dos vertientes. Volvieron los conciertos, las fans entregadas, las tonterías que sólo unos locos podían imaginar.

Ser dos guitarras y unas percusiones se empezaba a quedar pequeño. Sí, es innegable que la cosa fluía pero nadie se convierte en un grupo de verdad hasta que no cuenta con batería y bajista. O al menos así lo veíamos por aquel entonces. Fue cuando Dani y Fran se sumaron al cada vez más profesional Código 84. Y es curioso, porque cuanto mejor sonaba todo más lejos me sentía de mi sueño. Llegaron los problemas, las diferentes visiones sobre el futuro del grupo. Nada grave, pero entendí que todo aquello estaba tocando a su fin.

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¿Quién es Gaël Beaulie?
Te descubro a mi mitad literaria...

¿Libertad?

Siempre escuché por ahí que... La libertad es lo mejor y es derecho de todo ser humano.
Pero, si el hombre llegó a este mundo atado al cuerpo de una mujer y que ese será su destino:
Hombre atado a un cuerpo de mujer por siempre y para siempre

Al nacer... Llegamos atados por el cordón umbilical al cuerpo de una mujer y de no ser así habríamos muerto sin poder llegar a nacer.
Ya nacido... Sigue atado a cuerpo de mujer, a sus pechos que lo alimentarán, pues si no se alimenta tambien morirás.
Poco después ya un niño entre los cinco y diez atado a sus enaguas, sigues atado a una mujer.
Adolescente; atado a los desprecios de mujer, indicios de que hay amor.
Y de adulto; viene lo peor, sus ataduras ahora son más fuertes:
- Atado a un par de ojos que destellan lujuria y que lo atraén como al insecto que se dirige a morir bajo el influjo de la luz violeta.
- Atados a unos senos que ya no alimentan, mas que a la atracción que su belleza le producen al sexo opuesto, son atractivos pero no como alimento, sino como lujuria y deseo.
- Atados a una cintura de la cual no quieres apartarte, no la quieres soltar aun sabiendo que será tu perdición.
- Atados a un par de piernas, que ahora serán como los barrotes de las más bella carcel, confinados al encierro eterno.
- Atados a las mieles que bebes de su cuerpo, esas que les brota por doquier, por la piel de sus poros, de sus labios, de su lengua, de sus piernas y lo que ellas atesoran y resguardan.
- Atados a sus calientes pieles, las que nos permiten ver y tocar y las aún más calientes, esas que solo te permiten imaginar.
- Atados a sus ardientes besos, mezcla de liquidos desde joven siempre deseados, jugueteos de lenguas que parecen de fuego por el calor que en ella guardan, pero algo contrastantes, pues solo te dan ferscura y la temperatura te la elevan en otras partes.
- Atados a sus incontenibles, e irracionables, e inaguantables celos; ellas aseguran son muestra del amor que sienten por él, pero solo es una muestra más del animal que habita en ellas, que por dentro llevan, uno de los más salvajes e indómitos del reino animal.
- Atados a sus berrinches y deseos que por nueve meses tiene que aguantar, con la excusa, de no ser así, él será el unico culpable de que no nazca su cría.
-. Atados a sus quejidos al hacer el amor, sinfonía de sonidos que atentamente escuchará con mucha atención por fiel muestra de su excitación y deseo por él; pero lo que él ignora, es que son tremendas actrices y los que pueden fingir a la perfección, quedando como idiota creyéndose el mejor amante sobre la tierra y el que jamás haya tenido. Pobre inocente.
- Atados a la temperatura que esconden sus muslos, el más grande tesoro de toda la historia, el más deseado y por todos siempre anhelado y buscado, este tesoro ha provocado las más sangrientas de las guerras en la historia de nuestro planeta; dichosos los que lo han conquistado y lo han atesorado por los años sin perderlo; no así, los que lo encontraron y de inmediato lo perdieron, ¡pobres inútiles! por ello, ¡muchos han muerto!
- Atados a sus bocas, de las cuales beben su miel, la mejor jamás encontrada en enorme colmena y menos aun, si esta protegida por miles de abejas que morirán por defenderla de sus depredadores, esta solo las resguardan sus piernas y sus labios; miel adictiva, por ser una delicia, manjar exclusivo de reyes.
- Atados a sus caprichos, los cuales controlan con su bella anatomía y lo hacen muy bien, pues con ella consiguen los mejores lujos y todo lo que sus cabecitas les pidan.
- Atados a ellas hasta el ultimo de nuestros días, de nuestras horas, de nuestros minutos, de nuestros segundos en este mundo, sea para bien o para mal.

Así que, llegas a este mundo atado a ellas y te vas de él, atado a ellas. Entonces de que libertad estoy hablando, si libre nunca fui, soy, ni seré. Más bien un esclavo soy; en tiempos viejos y en los ahora modernos; ellas, seres inteligentes nos han hecho creer que somos libres, los amos y señores, que somos los fuertes, los principales; pero sin embargo, que con solo cruzar las piernas, caemos rendidos a sus pies y si eso no es suficiente, nos enseñan un poco de su piel y redonditos caemos y rodando como roca en acantilado ahí por ellas vamos. Que tropezamos con la misma piedra y con el mismo ser, llamado mujer, vamos por esta vida rodando y rodando, así será nuestra vida ante ellas. benditas mujeres.
Si nos rosan con sus partes ocultas, que ahora ya no lo son y nos las enseñan para que veamos lo que nos espera si seguimos siendo los corderitos que van al matadero. Saben que moriremos mil veces por poséerlas.
¿Libertad? ¿quien dese la libertad? si ser libre significa perder a bello ser, llamado mujer. En tus cárceles quiero vivir, que me den cadena perpetua y sin grilletes, pues ni pensar en escapar. No se seré como la calandria que al ver la jaula abierta de ella huyó, dejando al pobre gorrioncillo que le abrió con su pico sangrando, por amor la jaula y en su lugar encerrado y bien jodido sin libertar ni amante ahi quedo hasta que de amor murió.






Publicadas por sergio raga

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¡Una autora más! Kassfinol se suma a los autores venezolanos que publicarán con nosotros.
KASSFINOL PUBLICARÁ CON LUNA AZUL EDICIONES
LA
ESCRITORA VENEZOLANA LÍDER EN VENTAS EN AMAZON APUESTA POR LA NUEVA TIENDA
VIRTUAL             Con un libro exclusivo la joven venezolana con una sólida
trayectoria en Amazon decide apostarle a la nueva tienda virtual. Luna
Azul Ediciones proyecta la ape...
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