Tal vez ya sea de ultima hora, pero aquí esta otro relato que estaba guardado por ahí. :)

Título: Caminos Cruzados
Autor: Francisco Moreno Gaspar


Recuerdo la última vez que la vi, era una fría noche de noviembre, en una ciudad plagada de dicha y regocijo, no recuerdo la hora exacta, pues no tenia conmigo aquel reloj de pulso que me regalo mi hermano mayor, mas sin embargo, recuerdo claramente su rostro, sus ojos, y sobre todo, su particular corte de cabello, algo rebelde, pero de acuerdo a su estilo, bello a su manera.


Recuerdo también aquella vez que, corriendo, tropezó bruscamente antes de llegar a la acera, causando risas en muchos de los ahí presentes, pero no en mi, extrañamente me preocupe, por alguien desconocido, ante lo cual nació una necesidad casi irracional de preguntarle; ¿Estas bien? ¿Te hiciste daño?, pero una pena me contuvo durante los minutos previos a la llegada del transporte. La primera vez que cruzamos palabra fue de lo mas inesperada, al ofrecerme a llevarla en el mismo taxi que abordaría, era temprano en la mañana, ta temprano que se hizo tarde a la espera del autobús que a diario compartíamos, siempre distantes, pero puntuales en nuestra tardanza.


Puedo llevarte si así lo deseas - dije casi gritando


El problema es que no tengo dinero suficiente - respondió un poco extrañada ante mi oferta


No hay problema - replique – te puedo llevar, si así lo decides claro está.


Lo pensó un poco y acepto subir al mismo taxi con un desconocido, que sinceramente no lo hice con mala intención, me solidarice con alguien en el mismo aprieto que yo, era muy tarde para pensar en caminar a la avenida principal y tomar otra ruta, y en ese momento un taxi era la única alternativa, alternativa que ágilmente logre alcanzar antes que otra persona.


A medio camino, y casi sin cruzar palabras, me atreví a preguntar su nombre, y presentarme como es debido, ante lo cual su expresión fue de alivio al darse cuenta que no había cometido un error al compartir transporte conmigo, ya que mi nerviosismo dejo entrever la clara falta de sociabilidad en mi persona, ante lo cual respondió con una palabra algo tímida, algo insegura.


Nuestros caminos se cruzaron un par de veces mas, literalmente fue solo un par de veces mas, en las cuales platicamos mas fluidamente que en nuestro aprieto temprano, solo un poco, pero suficiente para demostrar que una historia comienza sin desearlo, se llena ese espacio vacío por breves instantes, en los cuales hablamos de nombres extraños, de trabajo, de clases de moda, de musica independiente, de la economía europea, de universidades para gente adinerada, en fin, de muchas cosas.


Pero, también se demostró que hay historias que por mas buenas que sean no merecen ser contadas, no tienen bendición para atestiguar una trama, sino que se saltan directamente al desenlace. Mi camino se trunco de golpe al renunciar a la rutina que me ataba a esa ruta, a esa hora del día, y por consiguiente, a su persona, y no importaron mis esfuerzos por volver a verla, nada resulto.


Salí exactamente 43 minutos tarde del trabajo al que antes había renunciado, y del cual llamaron para invitarme a regresar, volví a la rutina y al horario de costumbre, y por razón de tres meses seguí en la búsqueda, sin éxito. hasta aquella noche. En un punto central de gran concurrencia, y recién había descendido del primer autobús que tome a las afueras de la ciudad, me dirigí entre una multitud a la zona de abordaje, De pronto vi un rostro familiar, un rostro bellísimo, ¡ era ella !, al fin me volvía a encontrar frente a frente, en ese instante muchas cosas vinieron a mi cabeza, pero se desintegraron al cruzar miradas y no reconocerme, paso a mi lado y no se dio cuenta de mi presencia.


Abordamos la misma ruta, se paro a mi lado y no me reconoció, cruzamos nuestros ojos un par de veces mas, pero el resultado fue el mismo, indiferencia, natural indiferencia, al parecer no cause el mismo efecto en ella que lo que causo en mi. Al descender me volvió a mirar, y sin éxito bajamos a la calle, camine detrás suyo hasta un puente cercano, en el cual grite ¡Hola!, pero nada paso, ni siquiera giró para verme.


Ella siguió su camino calle arriba, y yo tome rumbo en la calle paralela a la suya. Iba pensando en todo lo que había sucedido en los últimos meses, la búsqueda incansable por verla de nuevo, el simple hecho de seguir pensando en su presencia, su carisma, su gentileza y esa inquietante timidez que se escondía tras un corte de cabello extremo.


Pero me pregunto si todo esto es real. ¿Esta es una mas de mis alucinaciones, esperando ser redimido por mis propios actos de egoísmo?, espero poder explicar la razón de esta rebuscada realidad y así encontrar un poco de tranquilidad.

Me encuentro sentado en la entrada del que ahora es mi trabajo, pensando, imaginando lo que puedo hacer, solo imaginando, nunca creando, ahora, el deseo de soportar mi mente es algo más que un lejano pensamiento, una necesidad que ha muerto, tal vez, un día de estos la corazonada sea la correcta, en cualquier momento de razón puede desvelarse el porque, así que solo queda esperar.

El cielo de esta noche se ha tornado en una serie de nubes parciales y se ha unido un frío desalentador, casi sublime, pero lo que mas impresiona es la silueta del sol nocturno entre la nubes, parece un fiel centinela observando la ciudad, me encanta con su gran brillo, ha logrado que recuerde un pasado en el que mi existencia fue diferente, también logra que la esperanza de un día mejor nazca de la nada.

Tras la puerta del patio se puede ver el resplandor de los automóviles pasando, al igual que las personas que pasan, sin saber que es lo que ocurre en el interior, soledad y tristeza tomadas de la mano, logrando una combinación mortal de irrealidad.

Este "trabajo" se ha tornado aburrido, sin sentido, tanto así que olvido por momentos de donde nació el amor a este arte decadente, en fin, no puedo explicar esta necesidad de escribir, me entrego a estas letras como si fuesen un mal presagio, un destino insípido e incomprendido, mi consciencia se ha marchado, es hora de volver a la rutina, quisiera dormir aquí mismo, en esta posición de incomprensión absoluta, quisiera lograrlo, mi responsabilidad ha regresado, he de terminar el día como comenzó, solitario.


En cuanto a aquella “amiga” que desató esta desoladora ola de ideas y premoniciones, no la he vuelto a ver, será que es cierto, mi historia no era ser parte de la suya. Solo nos encontramos y cruzamos un par de palabras, eso fue lo necesario para lograr una historia, fue suficiente para crear algo trascendente, una memoria, una idea.

Licencia: CC BY-NC-ND 3.0

http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/
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