Profile cover photo
Profile photo
Diego Daniel Aquino Ñauri
43 followers -
«Espero encontrarme algún día, de viejo, con el joven que fui, que soy».
«Espero encontrarme algún día, de viejo, con el joven que fui, que soy».

43 followers
About
Posts

Post has attachment
En este momento, Vladimiro Montesinos, desde prisión en un sillón en el cual —remedo de salita del SIN— hacía y deshacía en una época infame de bancarrota moral, política y social, junto al dictador de entonces, Alberto Kenya Fujimori Fujimori, debe de estar, como su perfil siniestro de personalidad lo sugiere, golpeando su cabeza una y otra vez y volviendo en sí, sereno, cauto, con una sonrisa forzada de lado. “¿En dónde quedaron mis tácticas de espía, de control de masas, de envilecimiento”, se preguntaría. Y no es una forma de celebrar, en lo absoluto, lo que hizo en el Fujimorato, pues debido a ello es que está preso, sino que, si lo comparamos con lo que estamos viendo hoy, resulta ridículo, absurdo, grotesco, y cualquier adjetivo que la sola intervención de algún brillante miembro de la organización criminal Fuerza Popular pueda dar a los medios para defender lo indefendible, y sobre todo, para entregar su libertad —aunque algunos ya empiezan a desertar, dicen— por su jefa Keiko Fujimori. Y aquí un aplauso protocolar.

Pero si alguna huella dejó el Doc, y como él mismo lo ha afirmado, ha sido en Keiko Fujimori. Y podemos verlo ahora, porque es probable de que puedan terminar igual. Se debate su prisión preventiva por 36 meses. Sí, de 10 días, de los cuales solo estuvo 8, podría pasar a 36 meses, y, quién sabe, tal vez más. Las pruebas de lavado de activos están allí: los testimonios corroborados de haber aportantes falsos, así como la suplantación de estos, el caso de Joaquín Ramírez, los ya conocidos cócteles, el dinero ilícito de Odebrecht, etc. Sin contar los deplorables chats de esta organización, que, como se lee, buscan desprestigiar a los fiscales que los investigan y hasta al mismo Presidente Martín Vizcarra. Sin embargo, leer cómo sus congresistas sirven con absoluta obediencia a las órdenes de su lideresa, es lamentable y va en contra del ya burlado mandato imperativo. También, valga la redundancia, su obstrucción en la lucha contra la corrupción, la aprobación de leyes con nombre propio, los blindajes a personajes miserables, prófugo sin éxito uno de ellos, y un sin fin de actos que representan bien lo que es el Fujimorismo. Y aquí solo aplausos, no arengas.

¿Y es que acaso no hemos aprendido nada? El congreso que tenemos es la representación de una gran parte de la sociedad, y que es fácil de identificar en algún momento del día mediante actos nefastos, egoístas e innobles. No obstante, tengo la esperanza de que sí hemos aprendido algo. Las últimas elecciones municipales y regionales reflejan la indignación de la gente para con esta organización, pero también un cambio positivo: el regreso de los partidos políticos tradicionales. Sin embargo, aún nos falta, y mucho.

La corrupción no tiene nombre propio, pero la dinastía Fujimori se ha encargado de poner su sello personal, pues, teniendo la oportunidad de hacer grandes cambios con una mayoría congresal, han hecho exactamente lo contrario, con fines, desde luego, de llegar al poder Ejecutivo en las próximas elecciones presidenciales. Un futuro gris, sí, pero desde ahora poco probable.

El fiscal José Domingo Pérez ha hecho y sigue haciendo un trabajo notable, demostrando una fortaleza contra toda la mafia que existe detrás. Ojalá y la justicia llegue, y no solo para con su acusada, sino también para todos los involucrados y para los que han robado y hecho daño al país. Sí, Alan, Toledo, Ollanta, ustedes también. Y aquí de pie, gritando: ¡Ganó la democracia!

#NoMásCorrupción
Photo
Add a comment...

Post has attachment
En junio, la Corte Interamericana de Derechos Humanos pidió un pronunciamiento a la justicia peruana por el cuestionado —arbitrario— indulto humanitario que el expresidente PPK le otorgó al dictador Alberto Kenya Fujimori Fujimori. Cuatro meses después, debido a las irregularidades en las que se dio el indulto —negociado político—, este ha quedado anulado.

Vivimos en un estado de derecho, y la resolución dada por el vocal supremo del Poder Judicial, Hugo Núñez, se ajusta a la constitución y a la ley.

En su momento, los familiares de las victimas del Fujimorato apelaron el indulto. Por ello, la justicia en el Perú, hoy, cobra un poco de sentido.

No se trata de celebrar que el dictador Alberto Fujimori vuelva a prisión, ni calificarlo como una manifestación de odio —que no existe—, sino que se cumpla la ley, sobre todo en los casos de violación a los derechos humanos, que son innegociables. Y que los autores detrás del ilegal indulto, PPK y Kenji, también sean juzgados. No más impunidad.

Que este tema quede aquí y no se use, por más improbable que parezca, como cortina de humo por medio de la victimización —mañana es 4 de octubre, último día que tiene el congreso para que el Ejecutivo lleve acabo las reformas y el referéndum—, como en los tiempos del fujimontesinismo.

Además, las elecciones están a la vuelta de la esquina y nuestra atención debe estar puesta en los candidatos y en dar un voto informado.
Add a comment...

Post has attachment
Hay vivencias amargas que con el tiempo se recuerdan con cariño. En mi infancia usé zapatos ortopédicos, y todo lo que conlleva para un niño su uso: el miedo, la incertidumbre, la inseguridad, se cuentan en este relato.

Post has attachment
«Los primeros minutos de la mañana, antes de empezar la formación, lo aprovechábamos jugando fútbol en el campo del medio con una botella de plástico; sin embargo, ese día nadie llevó una».

Una historia basada en una anécdota de la infancia.
El balón
El balón
eliniciodeundeseoescrito.blogspot.com

Post has attachment
La noticia de que Paolo Guerrero no irá al mundial se ha sentido, por mi parte, casi como una pérdida vital. He intentado no hablar del tema, de no pensar o aceptar lo de hoy, pues la verdad es que, como aficionado del fútbol y amante de la selección, jode, y jode mucho.

Ver confirmado un hecho teniendo la esperanza de que resultara a nuestro favor, a pesar de saber, en el fondo, que tal vez no era posible, agravó más el escenario. Es injusto, desde luego. Pero también me pongo a pensar en el lado humano, en la persona de Paolo Guerrero —no en el ídolo que todos queremos—, sobre la impotencia que debe sentir ahora de no poder cumplir su sueño, sueño que también, de una u otra manera, era el nuestro.

Las declaraciones de una madre provocadas por ver con dolor a su hijo no son oportunas, pero se entiende. Uno siempre busca culpables. Y si los hay, ojalá puedan dormir con la conciencia tranquila.

Todo esto me hace pensar que esta clasificación en realidad nos ha costado sangre. Desde la suspensión y la temprana muerte de la voz de la selección en los partidos, hasta el fallo de hoy. Y es que “Si no se sufre, no vale”, dicen… Yo me pregunto: ¿Así es como se siente clasificar? ¿Tan alto es el precio para llegar al mundial? No lo sé, pero con esto confirmo que la felicidad no es ni será completa.

Y sin embargo no es momento, aunque los ánimos supongan lo contrario, aunque nuestro capitán no vaya al mundial, de pensar que todo se ha ido al tacho.

Es cierto que el mundial sin Paolo Guerrero no será igual. Pero será y la selección debe, con más razón, dejarlo todo, todo en el campo. Por él, por los 30 millones de peruanos que agradecemos su esfuerzo y sacrificio por llevarnos de nuevo a una copa del mundo.

#FuerzaCapitán
#ContigoCapitán
Photo
Add a comment...

Post has attachment
La renuncia de Pedro Pablo Kuczynski al cargo de la presidencia del Perú termina —y a la vez comienza— con un sinfín de dudas y cuestiones con respecto a la conducta de nuestros infames padres de la patria.

Si bien es cierto que su dimisión era una crónica de una muerte anunciada, esta no termina de calmar las aguas de su corto mandato. Su renuncia, con un último mensaje a la nación dando a conocer los motivos de su salida pero a la vez evitando la autocrítica y las cuestiones acerca de los supuestos vínculos de sus empresas con Odebrecht, no hace más que confirmar la lucha de poder y de intereses que hay en el gobierno. Y su decisión me hace pensar, también, en un sentimiento de culpa, de conciencia.

A raíz de esto, muchas dudas, por más obvias que hayan sido en su momento, son ahora descubiertas, como lo es el caso del indulto al exdictador Alberto Fujimori a cambio de los votos necesarios para salvar a PPK de la vacancia. Esta vez, debido a los vídeos filtrados realizados con las mismas prácticas fujimoristas y montesinistas, no iba ser posible un negociado de votos. Ni Kenji ni nada lo iba a salvar ahora. Y por ello, curiosamente, el indulto político, el primer negociado, para él, habrá sido en vano.

Martin Vizcarra, como primer vicepresidente, deberá asumir el cargo dejado por PPK, como manda la constitución, hasta el bicentenario en el 2021. ¿Renunciará provocando nuevas elecciones? ¿De no ser así, es el indicado? No lo sabemos, pero es a él a quien le toca llevar al Perú, un país asaltado por una clase política preocupada únicamente por sus intereses personales, de cara a los próximos años, y esperemos que se dé de la mejor manera hasta al cambio democrático de mando.

Es momento de ser más sensatos, más cautos para las próximas elecciones. Pues, todo esto —y más— es lo que sucede cuando un gobierno está compuesto por personas que, al mismo estilo de una mafia, como la dinastía fujimorista, corrompen con tal de lograr su objetivo. La corrupción es un mal en el Perú que no tiene cuando acabar. Desanima, amarga, desmoraliza, frustra a quienes, de manera decente, desean ver un cambio sincero.

Un día histórico, sin duda, pero triste para la democracia y frágil para el Perú. Fatal para el pueblo, para la gente, pero no es nada, confío, que no se pueda cambiar.

Al final, PPK pasará a la historia como el presidente que indultó al exdictador y que traicionó su palabra y el voto de aquellos que, forzados por la situación de no llevar a la primera dama de la dictadura a la presidencia, optamos por él con la esperanza de llegar con buenos ojos al bicentenario en todos los aspectos.

Fin que aún se puede. La educación, la cultura, la sensibilidad, son el camino.

#RenuncióPPK
#NOMásCorrupción
#UnNuevoPerú
Photo
Add a comment...

Post has attachment
Ya han pasado aproximadamente dos semanas y aún sigo sin asimilar lo sucedido: que hemos clasificado al mundial de fútbol después de 36 largos y sufridos años. Es cierto, no he vivido todo ese tiempo, pero he sufrido, como hincha, parte de ellos.

“No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”, dice el dicho. Y como todo dolor que nos consume y nos doblega, siempre queda la esperanza, por más pequeña que sea, de revelarnos contra una ingrata naturaleza y de empezar de nuevo, y esto lo entiende perfectamente aquel hincha que jamás dejó de alentar ni perdió la fe por su selección a pesar de las decepciones y fracasos.

Por ello, no deja de tener un sentido romántico esta gratitud recompensada, ni el hecho de saber que estamos de vuelta, sino que el fútbol, como la vida misma, se suda y se sufre para lograr el objetivo.

Y es inevitable pensar en aquellos que se fueron sin volver a ver este glorioso momento pero que siempre estuvieron allí y creyeron, como es el caso de "La Primera Guitarra del Perú", Don Óscar Avilés, cuando acudía a las concentraciones de la selección para contagiar ese espíritu patriota que solo la magia de la música peruana logra. Y también en las personas que se fueron, más cercanas a nosotros, y que recordamos con cariño y alegría pensando que este triunfo también es de ellos.

Como país hemos sufrido (y en algunos casos, todavía se sigue sufriendo) de pobreza, crisis, terrorismo, dictaduras, corrupción, injusticias, delincuencia, etc. Pero con lucha y sacrificio hemos sabido librarnos de algunos de esos males. Sin embargo, no nos descuidemos, aún nos falta mucho. Pero ahora, y después de tanto, le ha tocado vivir la dicha a nuestro fútbol peruano.

Y que esta alegría que ahora tiene el país, y que, milagrosamente, nos une, no se pierda nunca. Vivámosla y abrasémosla, más allá del fútbol, que es la que la ocasiona, a otras causas importantes como es la vida, la familia, los amigos y los amores.

Hoy, debido a este ejercicio de exorcismo, ya lo creo, y también créanlo ustedes, pues ya estamos de vuelta.

Gracias, muchachos, todo esto es gracias a ustedes y al profe Gareca.

¡Arriba Perú, carajo!

#PerúAlMundial
Photo
Add a comment...

Post has attachment
Inicios del nuevo milenio, vestía y jugaba por primera vez con la Blanquirroja, y ya en ese entonces, con la inocencia y emoción que tiene un niño de vestir los colores de su país, el amor hacia el fútbol y hacia mi selección sería el mismo que hoy siento.

Era sábado por la mañana, regresaba con mi primo del zapatero y yo lucía campante mi nuevo uniforme de la selección Peruana cuando, lo recuerdo bien, un señor me vio y dijo, con un gesto arisco y en voz alta para que lo escuchemos: “¿Perú? Si Perú no gana nada”, haciendo notar su desprecio al ver mi indumentaria. Yo era solo un niño, todavía no conocía la historia futbolística del Perú y ni imaginaba lo que se venía, pero jamás creí que mi selección fuera menos que otras, a pesar de decepcionarme al no verla en el primer álbum de un mundial que tuve, el de Francia 98, y que luego, lamentablemente, se repetiría en los siguientes mundiales (Corea – Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014). Y aunque no me perturbó el comentario de ese señor, jamás lo olvidé. Sin embargo, me dije, nada me quitaría la emoción de jugar por primera vez con la camiseta de la selección, por más que se tratase de un partido en una academia de fútbol gratuita en el complejo Siglo XXI para todos los niños del barrio, y de sentir, al menos, en carne propia, la entrega, el amor, como el que sentimos todos ahora mismo, de ser parte de algo más grande que uno, de gritar, de abrazarnos, de celebrar y hasta de llorar por un gol, como cuando el Chorri nos emocionó a todos con su celebración del “Te Amo Perú” frente a Paraguay, frase que luego llevaría a todas partes en una gorra.

Pero los años seguían pasando y el comentario de aquel señor seguía latente, la selección no logró nada importante en la primera década del siglo y hasta llegamos a tocar fondo en las eliminatorias de Sudáfrica 2010. Todos queríamos cambios. Y aunque hubo partidos y goles que nos emocionaron, como el gol de tiro libre de Solano a Uruguay en el Centenario, o como el gol de Fano al último minuto gracias al pase de Vargas frente Argentina en el Monumental que celebré abrazando a mi padre, o ya después, apuntando a Brasil 2014, el gol de Farfán a Chile faltando poco menos de cinco minutos para terminar el partido en el Nacional, y esto solo por nombrar algunos, el final siempre era el mismo.

La Copa América era la oportunidad para remendar nuestro fracaso, sabíamos que podíamos más y logramos subir al podio en dos ocasiones, en Argentina 2011, con Paolo Guerrero como único goleador del torneo, y en Chile 2015. Y también haciendo una buena Copa América Centenario 2016 al clasificar primeros en nuestro grupo eliminando al Scratch Brasil.

Pero no era suficiente. La prueba final era clasificar al mundial, y hoy es el día de demostrar que podemos, que somos más grande de lo que creemos, de lo que nos han dicho. Nosotros alentaremos por siempre, porque hemos estado en las buenas, por pocas que hayan sido, y en las malas, por muchas que hayan sido, y así seguiremos, por más masoquista que suene, porque más importante que ganar, como en la vida, es dejarlo todo, entregar todo y seguir alentando.

Por más problemas que tengamos como país, y esto es lo hermoso del fútbol, hoy nadie se mira distinto por sus creencias o ideologías políticas o raza o estrato –como debería de ser siempre-, sino que todos somos iguales en un grito de gol, haciendo real la quimera de la vida gracias a la magia del fútbol.

Confío totalmente en esta nueva selección porque son jóvenes con ganas de lograr grandes cosas, y más allá del resultado, seguiremos alentando con garra y amor. Con humildad y pasión, todo es posible.

¡Vamos, Perú! <3

#VamosPerú
Photo
Add a comment...

Post has attachment
Es nuestra responsabilidad, como nuevos ciudadanos, saber, reconocer e informarnos sobre los orígenes, los estragos y las consecuencias que dejaron en nuestro país los infames actos perpetrados por la organización criminal de Sendero Luminoso.

Ahora, mal que bien, vivimos mejores tiempos. Pero para llegar a ser una sociedad civilizada, en donde se respeten los derechos humanos y haya oportunidad para todos, nuestra generación está en la obligación de conocer su historia, su pasado, de identificar a sus protagonistas y condenarlos, así como también el de rememorar los hechos que le ponen fin a un suceso trágico.

#TerrorismoNuncaMás
Add a comment...

Post has attachment
«Conversando con mi padre sobre los hechos desafortunados que se ven a diario en los noticieros, recordó cuando tuvo un accidente de tránsito en su motocicleta, en el mes de julio del año de 1996, faltando pocos días para las fiestas patrias».

Un relato sobre el accidente que sufrió mi padre hace 21 años.
El accidente
El accidente
eliniciodeundeseoescrito.blogspot.pe
Add a comment...
Wait while more posts are being loaded