Profile cover photo
Profile photo
MISIONEROS PREGONEROS
1,840 followers -
MAS QUE NADA MÉXICO NECESITA LA SANA DOCTRINA DE CRISTO QUE ES LA PALABRA DE DIOS
MAS QUE NADA MÉXICO NECESITA LA SANA DOCTRINA DE CRISTO QUE ES LA PALABRA DE DIOS

1,840 followers
About
MISIONEROS's posts

Post has attachment
EL REINO DE LOS CIELOS SUFRE VIOLENCIA
Lerma; 21 de Mayo de 2017 EL REINO DE LOS CIELOS SUFRE VIOLENCIA Muchos cristianos
tienen dificultades para orar . No en el sentido de dar gracias o estar de
acuerdo con una oración de toda la congregación los domingos en la mañana sino
con una vida de orac...

Post has attachment
Lerma; 21 de Mayo de 2017
EL REINO DE LOS CIELOS SUFRE VIOLENCIA
Muchos cristianos tienen dificultades para orar. No en el sentido de dar gracias o estar de acuerdo con una oración de toda la congregación los domingos en la mañana sino con una vida de oración regular, satisfactoria y profunda. Ellos habrán experimentado momentos maravillosos en la Presencia de Jehová Dios, pero es esto y ya…; ¡Claro que NO! Momentos que son recordados como el tiempo de avivamiento; Espectaculares, si así les parece, pero que tomaron al mundo en los años de los 70’s o los 80’s, sé que son algunos años atrás, pero que hasta ahora, permanecen muchas personas que siguen buscando tener una mejor INTIMIDAD CON EL PADRE CELESTIAL. (Mateo 11:12) “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”. Hoy en día infinidad de personas anhelan tener poder espiritual. Desean que Jehová Dios se mueva con Poder en sus vidas; sin embargo, no quieren pagar el precio de desarrollar intimidad con Jehová Dios por medio del Señor Jesucristo, y el Espíritu Santo. Menosprecian que, si estamos en Su presencia, orando, preparamos el camino para que el Poder nos asista en el ministerio y desenvolvimiento cotidiano. Recuerden que orar es depositar nuestra confianza en Dios Padre, reconocer Su Poder ilimitado y creer, firmemente, que cuando oramos, las circunstancias pueden cambiar.

Después de recibir a Jesucristo, el más grande y siguiente paso del creyente debe ser aprender a orar (Lucas 11:1) “Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos”. Jesús siempre es y será nuestro ejemplo a seguir, por lo tanto, la oración era un principio de vida del Señor Jesús (Marcos 1:35) “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”. Aun cuando las jornadas diarias eran muy intensas, el Señor Jesús tomaba tiempo parar ORAR (Lucas 5:15,16) “15 Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades. 16 Mas ÉL se apartaba a lugares desiertos, y ORABA”. El Señor Jesús comenzaba y terminaba sus jornadas cotidianas en oración; Cuando oramos, expresamos nuestra plena confianza en Dios. Las múltiples ocupaciones diarias y el cansancio no eran excusa para que el Señor Jesús dejara de orar (Mateo 14:23) “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo”. El Señor Jesús pasaba largos períodos en oración. El Señor Jesús buscaba intimidad con el Padre en oración (Marcos 6:46) “Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar”.

Por favor quiero que me pongas mucha atención; Si tú estás aquí, en éste momento, entonces eres un cristiano, que está llamado a desarrollar Intimidad con Jehová Dios, nuestro Padre Celestial, en oración; Paremos por un momento y analicemos versículo a versículo, de esta parte del libro de: (Mateo 6:1-8). Nuestros tiempos de oración los conoce nuestro Padre con quien hablamos y, por tanto, no debemos hacer alarde de los minutos y horas que pasamos en Su presencia (Mt.6:1,5) “1 Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. 5 Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos”. Es importante que apartemos un lugar o un espacio para orar (Mt.6:6) “6 Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando”. Un principio fundamental de la oración: No es otra cosa que hablar con Dios Padre, desarrollar intimidad con Él (Mt.6:7) “7 Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos”. La oración vuelca al Señor lo que somos y necesitamos, y Dios que nos ama, responde con poder (Mt.6:8) “8 Y les mandó que no llevasen nada para el camino, SINO SOLAMENTE BORDÓN; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto”.

Quien ora a Jehová Dios experimenta una vida de milagros. El Señor Jesús nos enseñó que es en Dios Padre, en quien debemos depositar nuestra confianza en oración (Lucas 11:5,6) “5 Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, 6 porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante”. El Señor Jesús nos enseñó que en oración alcanzamos todo aquello que pedimos al Padre (Lucas 11:7-12) “7 y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? 8 Os digo, que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite. 9 Y YO os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 11 ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? 12 ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?”. El Señor Jesús nos enseñó que Dios responde a las oraciones de quien persevera (Lucas 11:13) “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”. (Lucas 18:1) “También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar”. Si no sabemos cómo orar, es necesario depositar nos sometemos al Santo Espíritu, quien intercede por nosotros (Romanos 8:26) “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”.

Todo creyente que se declara seguir a Jesucristo, tal como Él obedeció al Padre, debe desarrollar intimidad con Dios en oración, (Sal 143:10,11) “10 Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud. 11 Por tu nombre, oh Jehová, me vivificarás; Por tu justicia sacarás mi alma de angustia”. Es un principio que debe aplicar a su vida diaria, sin que las jornadas extenuantes constituyan un pretexto para no ir a la presencia del nuestro amado Dios y Padre. Él nos ama, oye nuestro clamor, y responde con poder. Esta es la seguridad que tenemos cuando vamos a Su Presencia. (Salmos 63:1-3) “1 Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas, 2 Para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. 3 Porque mejor es tu misericordia que la vida”. Para entrar en intimidad con Dios, debemos empezar a conocer el corazón de Dios, mediante el Santo Espíritu. (1Corintios 2:10) “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios”. Para entrar en intimidad con Dios, debemos empezar a vivir en la presencia de Dios todos los días. (Salmos 61:4) “Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas. Selah”.
(Isaías 26:9) “Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí, madrugaré a buscarte; porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia”.
Para entrar en intimidad con Jehová Dios, se produce una relación íntima, mediante la oración y Jesús nos enseña cómo hacerlo. (Marcos 1:35-39) “35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. 36 Y le buscó Simón, y los que con ÉL estaban; 37 y hallándole, le dijeron: Todos te buscan. 38 Él les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido. 39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios”. Hoy Jesús desea estar con nosotros. No sólo somos sus discípulos, somos hijos del Padre. Él quiere revelarse a nuestras vidas, quiere bendecirnos y que le conozcamos mejor. Por medio de la oración entramos en comunión con Jehová Dios nuestro Padre; las Sagradas Escrituras afirman que nuestro Padre Celestial anhela intimidad con sus hijos, especialmente te está hablando a ti que trabajas tanto pero no es suficiente porque no te alcanza, sino que pareciera que es todo lo contrario, que cada vez más y más, están aumentando tus deudas: (Salmos 25:14-18) “14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto. 15 Mis ojos están siempre hacia Jehová, porque ÉL sacará mis pies de la red. 16 Mírame, y ten misericordia de mí, porque estoy solo y afligido. 17 Las angustias de mi corazón se han aumentado; Sácame de mis congojas. 18 Mira mi aflicción y mi trabajo, y perdona todos mis pecados”. A veces no tenemos la experiencia de orar, no comprendemos el Poder que hay en la oración, y estamos esperando que alguien nos ore. Mucha gente me dice Pastor ore usted por mí que está más cerca de Dios, y me da mucha pena, porque Dios anhela tener comunión íntima con todos.

Él ha preparado las cosas de tal manera que la comunión que pueda tener con nosotros, sea mejor que la relación que podamos tener con cualquier persona, porque las Sagradas Escrituras, nos enseña que Jehová Dios, ha derramado sobre nosotros su Santo Espíritu, (Romanos 5:5) “Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”. Y en este otro libro dice: (Tito 3:4-7) “4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, 5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, 6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 7 para que justificados por su Gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna”, y por medio del apóstol Pablo nos enseña que su Espíritu conoce y escudriña lo profundo de Dios, de la misma manera que el espíritu del hombre conoce lo que hay en el hombre: (Jeremías 17:10) “Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras”. (Romanos 8:27) “Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos”.

En la expresión: “Como el Padre me ha amado”, se revela el amor como la esencia de una relación eterna: (Juan 15:9-11) “9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10 Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 11 Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”. Jesús se sintió amado y, por tanto, experimentaba gran seguridad y profunda confianza para cumplir todo lo que el Padre le pedía. No había temor sino alegría en obedecer y hacer su Voluntad. Esto le hacía permanecer en el disfrute de su Amor. Es algo maravilloso a lo que el Señor Jesús no estaba dispuesto a renunciar. Esta relación de amor profundo y verdadero, le fortaleció para tomar la decisión de entregar su vida para la salvación de la humanidad. Es por esta razón que podemos afirmar que es el amor lo que salva, lo que sana, lo que hace vivir.

Pero, además, este amor cuando se recibe, es inevitable darlo. Se transmite a otros y continúa salvando, sanando y dando vida a su paso. “Así también yo os he amado...”, esperando que en nuestro corazón se genere la misma seguridad, la misma confianza, la misma disposición para hacer su voluntad (1Corintios 16:14) “Todas vuestras cosas sean hechas con amor”. La orden final de Jesucristo para sus discípulos, ¡permaneced en mi amor!, y la manera más correcta de empezar el día es con esta oración: (Salmos 143:8) “Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he elevado mi alma”. No significa permanecer en una religión, sino en su amor. El amor es una decisión que sale del corazón. Por esta razón, ¡decide hoy amar! Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo anhelan tener nuestro amor para que conozcamos y vivamos todo aquello que el Padre más amoroso da y hace por sus hijos. ¿Creen ustedes que Dios es su Padre? Revisa esto en tu corazón, oren y ajusten su relación con el Dios de Amor.

Para entrar en intimidad con Dios Padre, debemos desarrollar un hábito de pasar tiempo con Dios y EL derramará de su Santo Espíritu. (Joel 2:28-30) “8 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. 30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo”. Al tener intimidad con Dios, uno se hace muy sensible al Santo Espíritu y oye su voz para entender su perfecta Voluntad para la iglesia (Romanos 12:1,2) “1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena Voluntad de Dios, agradable y Perfecta”. Al entrar en intimidad con Dios, desarrollamos una constancia de vivir en su presencia y el Reino de Dios se hace Poderoso en nosotros.

Al entrar en intimidad con Dios, empezamos a desarrollar la adoración a Dios, por la cual Adán la perdió por la desobediencia. (Juan 4:23,24) “23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”. Dios nos creó para adorarle. Al entrar en intimidad con Dios, el favor y la misericordia estarán contigo siempre. (Salmos 103:1-6) “1Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su Santo Nombre. 2 Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. 3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; 4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; 5 El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila. 6 Jehová es el que hace justicia y derecho a todos los que padecen violencia”.

JEHOVÁ DIOS EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS DICE: (JOSUE 1:9) “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. Esfuérzate y se valiente. Pon la búsqueda de la intimidad con Dios Padre y de la vida abundante en Jesucristo como una gran prioridad en tu vida, pongan en su lista de prioridades. En su agenda. Al empezar a orar cada día digan... Padre amado, en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo ante tu presencia te exclamó: Bendito seas ayúdame a tener una comunión más íntima y profunda contigo, ayúdame a ser más sensible a ti ayúdame a oírte, y a vivir esta vida llena de abundancia que Jesús ganó en el Calvario. Esta vida de comunión íntima contigo Padre y Dios, y de provisión abundante es nuestra herencia en Jesucristo.
Esto es nuestro privilegio, el de tener comunión íntima con Jehová Dios, y gozar una vida llena de abundancia fue ganado para nosotros por medio de sacrificio de Cristo en la cruz.

SI QUIERES SER ÁGUILA JÚNTATE A LAS ÁGUILAS. Busca tener mayor comunión con siervos y siervas ungidos de Dios esto te dará más fuerza y unción, pues esta se trasmite. Oremos y pidamos al Señor victorias para Su Cuerpo en cuanto a la intimidad y la adoración. Que un espíritu de gracia y de favor venga sobre su pueblo. Oremos contra las distracciones y dudas que el diablo lance. Oremos a Jehová Dios para que los niños entren en intimidad con el Señor a una edad temprana (aún desde que son bebés). Oremos siempre por visitaciones reales y muy poderosas y tangibles de la presencia de Dios para aquellos que lo buscan. Y que Dios nos proteja de todo ataque del diablo y debilidad y distracción mental.
Con los intercesores estamos orando cada día viernes por la victoria de todos los que lean las Sagradas Escrituras. La batalla por la intimidad y la vida abundante ya ha sido ganada, y la victoria es tuya para disfrutarla. Jesucristo ya lo hizo. Gracia y paz. (Rom. 13:12) “La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz”.

EL PODER DE LA PALABRA DE DIOS, LA ESPADA DEL ESPIRITU SANTO (Jeremías 23:28-32) “28 El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. 29 ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? 30 Por tanto, he aquí que YO estoy contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de su más cercano. 31 Dice Jehová: He aquí que yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: Él ha dicho. 32 He aquí, dice Jehová, yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y YO no los envié ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová”. ¿No es mi palabra como fuego, declara Jehová Dios Todo Poderoso y como martillo que despedaza la roca? ¡¡NO HAY FUERZAS MAS GRANDE QUE LA PALABRA DE DIOS!! ¡¡JESUS CON LA PALABRA SANO LOS ENFERMOS Y LIBERO A LOS ENDEMONIADOS!! ORA CON LA PALABRA!!

Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).

Photo

Post has attachment
¿ME HE ARREPENTIDO DE VERDAD?
INTRODUCCIÓN
A. ¿Cuál pecado siempre se levanta en mi vida?
B. (Hechos 17:30,31) “30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”.
1. EL CREER no es difícil. El ateo intelectual es raro (Jn. 12:42) “Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga”.
2. LA CONFESIÓN no es difícil (Luc. 6:46) “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?”; (Mat. 7:21-23) “21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”.
3. EL BAUTISMO no es difícil (Mat. 3:7) “Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?”.
4. ¡EL ARREPENTIMIENTO es lo verdadero difícil! (Mat. 11:20-22) “20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo: 21 ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. 22 Por tanto os digo que, en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras”.
C. En este sermón queremos ver . . .
1. Algunos conceptos populares de lo que es el arrepentimiento.
2. Algunos elementos del arrepentimiento genuino.
I. ALGUNOS CONCEPTOS POPULARES.
Respecto al arrepentimiento, algunos quedan satisfechos con lo siguiente:
A. El saber que algo es incorrecto.
1. David sabía antes que cometió el adulterio que Betsabé era la esposa de otro hombre.
2. Pedro “era de condenar” cuando se apartaba de los gentiles (Gál.2:11-14) “11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. 12 Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. 13 Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. 14 Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la Verdad del Evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿Por qué obligas a los gentiles a judaizar?”.
B. El sentirse culpable.
1. (Salmo 32:3) “Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día”.
2. Algunos creen que el dolor que sienten por su culpa basta de castigo para su pecado.
C. El tener remordimiento.
1. Judas (Mat. 27:3) “Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos”. (Biblia de las Américas) “Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que Jesús había sido condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos”.
2. El sentimiento de querer deshacer el error. Similar al sentimiento de culpa. Piensan muchos que esto es castigo suficiente.
D. El tener buenas intenciones.
1. Algunos se sienten mejor si pueden decir, “Voy a tratar de cambiar”.
2. “El camino al infierno es pavimentado con las buenas intenciones”.
3. (Oseas 6:4) “¿Qué haré a ti, Efraín? ¿Qué haré a ti, oh Judá? La piedad vuestra es como nube de la mañana, y como el rocío de la madrugada, que se desvanece”.
E. Una confesión voluntaria.
1. Veamos la vida del rey Saúl.
a) Primero hubo pecado en el asunto de Amalec. Fue confrontado por Samuel e intentaba varias veces a justificarse. Por fin dijo, (1 Sam. 15:24) “Yo he pecado . . . perdona, pues, ahora mi pecado”. ¿Tenía Samuel la obligación de perdonarle a Saúl? La respuesta de Samuel, (1 Sam. 15:26) “. . . Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel”.
b) De hecho Saúl dijo varias veces en su vida, “Yo he pecado”. Cuando perseguía a David. David perdonó su vida en En-gadi. David y sus hombres se escondían en una cueva. Saúl entró para hacer sus necesidades. David no dejó a sus hombres matar a Saúl, pero
calladamente cortó la orilla del manto de Saúl. Ambos salen de la cueva y David le muestra el pedazo de su manto. Saúl “confiesa” veamos (1 Sam. 24:16-18) “16 Y aconteció que cuando David acabó de decir estas palabras a Saúl, Saúl dijo: ¿No es esta la voz tuya, hijo mío David? Y alzó Saúl su voz y lloró, 17 y dijo a David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndote yo pagado con mal. 18 Tú has mostrado hoy que has hecho conmigo bien; pues no me has dado muerte, habiéndome entregado Jehová en tu mano”.
c) Después cuando seguía persiguiendo a David, David perdona la vida de Saúl en Zif. David desciende al campamento de Saúl y se lleva su lanza y su vasija de agua. Desde una colina cercana, David vuelve a llamar a Saúl. Saúl “confiesa”, “he pecado” veamos (1 Sam. 26:21) “Entonces dijo Saúl: He pecado; vuélvete, hijo mío David, que ningún mal te haré más, porque mi vida ha sido estimada preciosa hoy a tus ojos. He aquí yo he hecho neciamente, y he errado en gran manera”.

F. Una reformación.
1. (Jer. 3:10) “Con todo esto, su hermana la rebelde Judá no se volvió a mí de todo corazón, sino fingidamente, dice Jehová”.
a) Manasés, sus graves pecados y su arrepentimiento.
b) Las grandes reformas de Josías.
c) ¿Cómo lo veía Jeremías a todo esto? veamos (Jeremías 3:10 arriba).
2. Lo ha pasado vez tras vez. Un hombre tiene un roce con la muerte. Visita al doctor que le dice, “El fumar, el tomar, la mucha comida . . . le va a matar”. Así que el señor se deshace del vicio, cambia su dieta, comienza a caminar o practicar algún deporte, “reforma” su vida. Pero esto no es el arrepentimiento.
3. El anciano que fue bautizado para tapar la boca de su esposa quien siempre le fastidiaba. Después como anciano se presentó delante de la iglesia porque había decidido dejar el pecado.
G. Todas estas son respuestas inadecuadas para el arrepentimiento.

II.TRES ELEMENTOS DEL ARREPENTIMIENTO GENUINO.
A. Algunos conceptos superficiales.
1. El muchacho: “Lo que la persona hace en el pasillo (pasadizo)”.
2. “El tercero de cinco pasos a la salvación que siempre escriben en la pizarra”. (oír, creer, arrepentirse, . . . etc.)
B. Volver a Dios.
1. El gran mandamiento es amar a Dios con todo el corazón, alma, y mente (Mat. 22:36-38) “36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento”; (Mar. 12:28-30) “28 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? 29 Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. 30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento”.
a) Por lo tanto, el gran pecado sería no amar a Dios, dejar de reconocerle, de darle las gracias veamos (Romanos 1:21) “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido”.
b) Algunos creen que el ser un cristiano equivale a ser un buen ciudadano. Pero la persona puede hacer esto sin amar a Dios.
c) El hombre no llega a ser pecador por dejar de ser un buen ciudadano, sino por rehusar honrarle a Dios y amarle, mientras se preocupa de ser un buen ciudadano.
d) El arrepentimiento es imposible hasta que el hombre vea su pecado, aun si su único pecado sea aquel de no haber amado a Dios.
e) El arrepentimiento entonces tiene que empezar con una vuelta a Dios. Empieza con lo que las Sagradas Escrituras llama, “la tristeza que es según Dios” (2 Cor. 7:10) “Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte”.
2. Lo que Dios demandaba de su pueblo del tiempo de Moisés (Deut. 4:27-31) “27 Y Jehová os esparcirá entre los pueblos, y quedaréis pocos en número entre las naciones a las cuales os llevará Jehová. 28 Y serviréis allí a dioses hechos de manos de hombres, de madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen. 29 Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma. 30 Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz; 31 porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres”; (Deut. 30:9,10) “9 Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres, 10 cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma”.
a) Los judíos tenían la costumbre de rasgar sus vestidos. Jehová quería que rasgaran sus corazones. (Joel 2:13) “Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.”
b) Oseas hablaba del pecado de Israel como si fuera adulterio. Por lo tanto, el arrepentimiento era una vuelta a Dios, (Oseas 4:12) “Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar”. Orar con (Oseas 10:1-15)
c) Buscar a Jehová mientras puede ser hallado (Isa. 55:6-9) “6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.
3. En el Nuevo Testamento.
a) El libro Hechos.
(1) “Para que se conviertan de las tinieblas a la luz . . . que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios . . .” (Hechos 26:18,20) “18 para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados. 20 sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento”.
(2) “Arrepentíos y convertíos” (Hechos 3:19) “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio”.
(3) Esta palabra aparece unas cinco veces más en el libro Hechos, respecto a la salvación (Hechos 9:35) “Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor”; (Hechos 11:21) “Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor”; (Hechos 14:15) “y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay”; (Hechos 15:19) “Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios”; (Hechos 28:27) “Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyeron pesadamente, y sus ojos han cerrado, para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane”.
Tenemos que volver por el mismo camino por el cual salimos.
(1) El hijo pródigo de (Lucas 15:12,19) “Dame [15y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes] . . . hazme [19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros]”. En ambos casos era un asunto de la voluntad del joven.
(2) En fin, todos hemos hecho esto con nuestro Padre celestial. Hemos tomado lo que El nos ha dado (salud, posesiones, oportunidades, trabajo, educación, talento, etc.) y nos fuimos de El para vivir como queríamos. Tenemos que volver a El por el mismo camino.
Aceptar las consecuencias.
1. Un ejemplo común (Isaías 1:11-17) “11 ¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. 12 ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios? 13 No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. 14 Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas. 15 Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. 16 Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; 17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda”.
a) El pueblo sacrificaba mucho a Dios, pero eran rebeldes (Isaías 1:2) “Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí”, sin conocimiento de Dios (Isaías 1:3) “El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento”, (Isaías 1:4) “¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás”, etc. Entonces, ¿por qué tanto holocausto, y servicio religioso en el templo? La implicación: solamente ¡para evitar “problemas”! Como, por ejemplo, (Isaías 1:20) “si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho”.

INVITACIÓN: ¿Cómo se efectúa este cambio? 1. Por medio del Santo Evangelio. Que Alcanza tu corazón. 2. ¿Ningún milagro maravilloso? Veamos (Luc. 16:27-31) “27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. 29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. 30 El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos”. Muchos cristianos dicen esto: “Yo cambiarían si yo podría ver lo que vieron Juan, y los apóstoles, y la gente de los tiempos del Nuevo Testamento, etc.” Pero la verdad es que: ¡No es cierto!
Si la invitación de Jehová Dios, los milagros registrados en las Sagradas Escrituras, la crucifixión, etc. no le mueve, ¡nada le va a mover!


Photo

Post has attachment
¿ME HE ARREPENTIDO DE VERDAD?
¿ME HE ARREPENTIDO DE
VERDAD? INTRODUCCIÓN A.
¿Cuál pecado siempre se levanta en mi vida? B.
(Hechos 17:30,31) “30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta
ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan;
31 por ...

Post has attachment
JEHOVÁ DIOS NOS ESCOGIÓ CON PROPÓSITO
14 de Mayo de 2017 JEHOVÁ
DIOS NOS ESCOGIÓ CON PROPÓSITO (Deuteronomio
8:1-20) INTRODUCCIÓN: Cuando atravesamos períodos de prueba, generalmente nos enfocamos en lo adverso
de las circunstancias y menospreciamos el hecho de que las pruebas, forman parte del...

Post has attachment
14 de Mayo de 2017
JEHOVÁ DIOS NOS ESCOGIÓ CON PROPÓSITO
(Deuteronomio 8:1-20)
INTRODUCCIÓN: Cuando atravesamos períodos de prueba, generalmente nos enfocamos en lo adverso de las circunstancias y menospreciamos el hecho de que las pruebas, forman parte del plan de Dios y que tienen un propósito; Y es el de prepararnos para las bendiciones. El asunto está en cuál es la actitud que asumimos en los períodos críticos. Si cambia nuestra perspectiva alrededor de las pruebas, comprendemos que constituyen la antesala a las a las bendiciones. La palabra “CONOCER”, tanto en hebreo como en griego, no se refiere meramente a un conocimiento intelectual, sino que puede usarse para denotar un amor soberano. Por ejemplo, en (Amos 3:2) Dios le dice a Israel: “A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigaré por todas vuestras maldades”; obviamente este versículo no quiere decir que Jehová Dios desconociera la existencia de los egipcios, o de los babilonios, sino más bien que, de todas las familias de la tierra en el antiguo pacto Jehová Dios escogió a Israel para que fuera Su especial tesoro. De manera que por medio del apóstol Pablo nos plantea esto en; (Romanos 8:29,30) “29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”. A todos los que conoció (o amó soberanamente), predestinó; a todos los que predestinó, llamó; a todos los que llamó, justificó; y a todos los que justificó, a estos glorificó. Pero nosotros sabemos que no todos los que reciben el mensaje del evangelio y son llamados al arrepentimiento responden positivamente.

La primera parte es el Amor Soberano de Jehová Dios, el segundo es la predestinación, el tercero es el llamamiento eficaz, y el cuarto es la fe que justifica. No son predestinados los que creen, sino que creen los que son predestinados. (1Pedro 1:1-2) “1 Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, 2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la Sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas”. Es obvio que no se refiere al hecho de que Dios eligió a los que Él sabía de antemano que obedecerían al llamado del evangelio, porque Pedro enseña más bien que tales personas obedecen al llamado porque fueron elegidos: (Ef. 1:3-5) “3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”. “La salvación es de Jehová”, dice en (Jonás 2:9) “Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová”.

Jehová Dios diseñó la salvación de principio a fin, Jehová Dios la ejecutó un plan para la redención, Jehová Dios, aplica soberanamente en el corazón de cada pecador que se arrepiente y cree. Fue precisamente considerando todos los aspectos envueltos en la redención por medio del apóstol Pablo diciendo en: (Romanos 11:36) “Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas”. La única conclusión posible es: “A Él sea la gloria por los siglos. Amén”. COMO SERVIDOR EN EL REINO DE DIOS: Quiero ser de mayor impacto para poder contribuir a su crecimiento: Aprender a predicar mejor; Enseñar la Palabra con mejor efectividad; Guiar a la congregación en forma organizada y efectiva; Enseñar y modelar el evangelismo como un estilo de vida; Usar la música en la alabanza para satisfacer al incrédulo, así como al creyente; Desarrollar un programa misionero y evangelístico en ésta Ciudad de Lerma; Movilizar a la congregación en la oración. Sabían ustedes, quien es el ser más interesado en la oración, aparte de Jehová Dios. ¿Quién se toma más en serio la oración del hijo de Dios, aparte de Padre? ¿Cuándo oramos, llegan nuestras oraciones al infierno también o no más al cielo? (Stg. 2:19) “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan”. ¿Nos reconocen los demonios cuando elevamos nuestras oraciones al Padre? A Pablo lo conocían (Hechos 19:15) “Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois?”.
El Padre nos conoce, porque Su Espíritu nos engendró. ¿Pero hay temblor en el infierno cuando oramos? ¿Tiemblan los demonios cuando estamos en comunión con el Padre Celestial?

LA ORACIÓN es como el OXÍGENO en nuestras VIDAS, sin él OXÍGENO no hay VIDA. (Judas 1:20,21) “20 Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, 21 conservaos en el Amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna”. La oración no es un don especial. No es una especialidad en la lista de los dones del Espíritu. Jehová Dios nos exhorta por medio del apóstol Pablo, “ORAD SIN CESAR” (Efesios 6:18) “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”. Es un estilo de vida, así como el evangelismo Algunos somos buenos para edificar, predicar, enseñar y organizar, todos tenemos dones y talentos. Deuteronomio 8 nos permite comprender el propósito que tiene nuestro Padre Celestial con las pruebas y de qué manera, podemos aprender y beneficiarnos, cada vez que se nos presenten las oportunidades.

Las pruebas en el plan de Jehová Dios están ligadas a las bendiciones. Nuestro Padre Celestial prueba a sus hijos para saber lo que hay en sus corazones. Las bendiciones de Dios generalmente tienen un condicionamiento, relativo a nuestra fidelidad y perseverancia. La buena tierra que han de poseer; En repetidas ocasiones, en Génesis, Dios se compromete a darle la tierra de Canaán a los descendientes de Abraham como posesión eterna. (Deu. 8:1,6) “1Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. 6 Guardarás, pues, los mandamientos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y temiéndole”.
El énfasis en que el pueblo debe recordar la fidelidad de Dios. El propósito de la experiencia del desierto es la disciplina; Nadie debe de olvidar lo que se les ha enseñado y que debiera de estar gravado en el corazón. El corazón: Se entiende a la actitud del pueblo hacia Dios y sus mandamientos. Para conocerla había que someterlo a prueba. (Deu. 8:2) “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”. Básicamente, y con relación a este versículo, Jehová Dios conoce ampliamente todas las cosas del presente. Esto no significa que Dios no sabe lo que ya hay en el corazón. Deuteronomio 8:2 Jehová Dios está hablando en formas y términos humanos para el beneficio del pueblo. La palabra humillarte está relacionada con la palabra pobreza. La humillación de Israel fue su pobreza, su falta de recurso económico. En su pobreza Israel aprendió a confiar en Jehová Dios y depender de la provisión divina. Una de las pruebas de Israel en el desierto fue el hambre. Jehová Dios le permitió experimentar el hambre, pero por su gracia los alimentó con el maná. La dádiva del maná fue una nueva experiencia para Israel. Por medio de esta experiencia Israel aprendió una lección muy importante: la vida humana no consiste solamente de alimento físico sino de todas las palabras que proceden de la boca de Jehová. Sin comida Israel hubiera perecido en el desierto, pero el pueblo fue alimentado diariamente por Dios. El pueblo tenía que depender de Dios todos los días. Cada día tenían que creer que Dios iba a proveer el pan para aquel día. El maná fue dado a Israel para enseñarle una lección importante: para vivir, tenía que depender de Jehová. En Israel el pan era un elemento necesario de la dieta diaria. En el desierto hubo escasez, pero Dios habló y su palabra proveyó para las necesidades de su pueblo. Cuando satanás tentó a Jesús para que cambiara las piedras en panes, Jesús citó las palabras para enfatizar su dependencia en su Padre Celestial.

En este caso, es para revelarles a ellos la naturaleza de sus corazones delante de Él cómo Padre y Dios. Jehová Dios conoce todas las cosas (1 Juan 3:20) “pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y ÉL sabe todas las cosas”. Jehová Dios prueba a las personas, no para determinar aquello que Él no conoce, sino porque Dios está trabajando dentro de nuestro marco de tiempo. Dios se acerca a nuestro pensamiento para así, enseñarnos y revelarnos Su voluntad.
Ser fieles a nuestro Padre Celestial es fundamental, para Vivir, multiplicarnos y tomar posesión de la tierra prometida. Ser esforzados y valientes. Las pruebas revelan lo que hay en nuestro corazón y nos preparan para las bendiciones. Veamos éste propósito al afligirte poniéndote en hambre, en el Versículo tres, (Deu. 8:3) “Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la Boca de Jehová vivirá el hombre”. En medio de las pruebas, Jehová Dios nos provee. La Palabra de Dios, en las Sagradas Escrituras es la alimentación del alma, LA PALABRA DE DIOS. Jesús citó este Versículo cuando confrontó las tentaciones de satanás en el desierto. El mensaje es de este versículo es que el alma no puede sobrevivir sin la diaria Palabra de Dios. El hecho de que se establezca un paralelo con el maná que sirvió de alimento a Israel en el desierto, pone en evidencia que el creyente debe procurar una porción regular de la Palabra de Dios y alimentarse de ella. Nuestro Padre Celestial siempre actúa con propósito porque las Bendiciones de nuestro Padre Celestial y Dios sobrepasan nuestras expectativas; (Deu. 8:7-9) “7 Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; 8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; 9 tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre”. Pero cuando somos infieles, entonces se cierran los Cielos para toda bendición; (Deu 28:23) “Y los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro”. La fidelidad ante nuestro Padre es siempre probada, (Deu. 8:19,20) “19 Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis. 20 Como las naciones que Jehová destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la Voz de Jehová vuestro Dios”.

Jehová Dios tiene un propósito en medio de las pruebas que nos sobrevienen; Muchas personas piensan que la vida es satisfacer nuestros apetitos. Si pueden ganar dinero suficiente para vestirse, comer y jugar en gran estilo, piensan que están viviendo “LA BUENA VIDA”. Pero tales cosas no satisfacen nuestros anhelos más profundos. Al final nos dejan vacíos e insatisfechos. La vida verdadera, según Moisés, surge de una entrega total a Dios, el que creó la vida misma. REQUIERE DE DISCIPLINA, SACRIFICIO Y ESFUERZO, y es por eso que la mayoría de la gente nunca la encuentra. (Deu. 8:4) “Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años”. En todas las pruebas estará Dios acompañándote para que puedas pasar el desierto, que lo que quiere es doblegar tu orgullo por medio de la escasez, pero Dios mismo está marchando junto a ti mirándote muy de cerca para protegerte, en el desierto nos está disciplinando para que podamos recibir la Bendición; Por lo general nos resulta fácil dar por sentada la protección de Dios. Casi nunca notamos ni agradecemos a Jehová Dios cuando nuestro automóvil no se descompone, nuestras ropas no se desgarran, ni se rompen nuestras herramientas. Al parecer el pueblo de Israel tampoco, pues ni siquiera notó que, durante cuarenta años de peregrinación por el desierto, sus ropas no se gastaron y sus pies no se hincharon. Se olvidaron de dar gracias a Dios por estas bendiciones. ¿Qué cosa te ha estado funcionando bien? ¿Qué cosa te ha brindado buen servicio? ¿Qué cosa te ha durado mucho tiempo sin descomponerse ni desmoronarse? ¿Recuerdas agradecer a Dios estas bendiciones silenciosas? (Deu. 8:5) “Reconoce asimismo en tu corazón, que como castiga el hombre a su hijo, así Jehová tu Dios te castiga”. Las Bendiciones no pueden llevarnos a olvidar el propósito que tiene nuestro Padre y Dios con las pruebas. No podemos dejar de agradecerle a Papá Dios por su provisión (Deu. 8:10) “Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado”. Tenemos que Reconocer a Jehová Dios en todos nuestros caminos, (Deu. 8:8,11) “8 tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; 11 Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy”. Esto es y se llama “FIDELIDAD”. Seguir fieles a sus mandamientos. Obviamente, Jehová Dios desea que nuestras necesidades sean satisfechas y quiere saciar los deseos de nuestro corazón, pero una vez satisfechas nuestras necesidades y saciado nuestro corazón, ¿qué debemos hacer con el excedente de sus bendiciones? ¿Puedes vivir en más de una casa a la vez? Dios quiere que usemos nuestra abundancia para bendecir a otros.

Moisés recapitula la vida de Israel para extraer del pasado lecciones que van a ayudar y motivar al pueblo en este momento crítico de nuestra vida hoy: los días que anteceden a su entrada en la tierra de Canaán. Cada ejemplo del pasado sirve de lección para ayudar al pueblo a prepararse para las pruebas y tentaciones que encontrarán en el presente y en un futuro muy cercano. Como hijos de Dios no debemos de pensar que la conquista de Canaán y la abundancia de la tierra prometida es el resultado del esfuerzo y del talento humanos. En su deseo de preparar a Israel para superar la tentación del olvido, Moisés exhorta al pueblo a obedecer las leyes y los mandamientos que Jehová ha dado a Israel para que vivan y prosperen en la tierra que el Señor prometió dar a sus padres. Jehová Dios quiere que tengamos riquezas, pero el dinero es sólo una parte de ellas. Una persona puede tener millones y aún ser pobre en salud, paz y amistades. La riqueza es más que dinero y posesiones. Necesitamos la sabiduría: Para recibir el pacto de prosperidad de Dios; (recibir fortuna sin que ella nos controle), y para apreciar su alcance y propósito en nuestras vidas: que la salud, las riquezas, la paz y la amistad nos ayuden a servir a otros. La prosperidad prometida por Dios en su pacto siempre es un medio para alcanzar un fin y no un fin en sí misma.

Jamás debemos de olvidar que la provisión viene de Jehová Dios (Deu. 8:12-14) “12 no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, 13 y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; 14 y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre”. Fidelidad es no olvidar que Jehová Dios nuestro Padre Celestial es, quien nos guía en medio de las pruebas (Deu. 8:15) “Que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y ÉL te sacó agua de la roca del pedernal”.
Es Jehová Dios, quien nos provee en medio del desierto (Sal 119:169) “Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento conforme a tu Palabra”. Es por el Amor de Dios y Padre que somos bendecidos (Sal 119:175,176) “175 Viva mi alma y te alabe, y tus juicios me ayuden. 176 Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, porque no me he olvidado de tus mandamientos”. Es por el poder de Dios que somos bendecidos (Deu 8:16-19) “16 que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien; 17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. 18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día. 19 Mas si llegares a olvidarte de Jehová tu Dios y anduvieres en pos de dioses ajenos, y les sirvieres y a ellos te inclinares, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis”.

CONCLUSIÓN: Jehová Dios nos bendice abundantemente. Por su Infinito Poder y Amor, recibimos provisión, no solo en medio de las pruebas sino cuando hemos atravesado exitosamente los desiertos. No obstante, cuando hayamos sido abundantemente bendecidos, no podemos olvidar quién fue el que lo hizo: nuestro amoroso Padre Celestial. A Él debemos agradecerle y guardarle fidelidad en todo momento de nuestra vida. Si nos apartamos, la infidelidad a Dios nos robará las bendiciones.
PREGUNTÉMONOS: ¿Cuál es mi actitud frente a las pruebas?
¿Encuentro bendiciones en los períodos difíciles?

Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).

Photo

Post has attachment
UN NUEVO COMIENZO EN MI RELACIÓN CON MI PADRE CELESTIAL
07 de Mayo de 2017 UN NUEVO COMIENZO EN MI RELACIÓN CON MI PADRE CELESTIAL EL
HIJO PRÓDIGO : Una parábola que es una de las
enseñanzas de Jesús, que sigue estando vigente para nosotros en la actualidad. De todas las parábolas que Jesús relató, la
que repres...

Post has attachment
07 de Mayo de 2017
UN NUEVO COMIENZO EN MI RELACIÓN CON MI PADRE CELESTIAL
EL HIJO PRÓDIGO: Una parábola que es una de las enseñanzas de Jesús, que sigue estando vigente para nosotros en la actualidad. De todas las parábolas que Jesús relató, la que representa el hijo pródigo tal vez sea la más conmovedora y recordada. Este relato sólo aparece una vez en las Sagradas Escrituras que sólo se encuentra en el libro de Lucas. A medida que leemos la parábola, no podemos menos que sentirnos extasiados por el amor del padre por su hijo rebelde; (Lucas 15:11-32), en esta ocasión solo la vamos a parafrasear pues ya la conocemos todos. La parábola es muy corta. Un padre tenía dos hijos, y cuando el menor llegó a la mayoría de edad, le pidió que le diera su parte de la herencia. El padre le concede su petición y pronto su hijo se va para otro país, donde malgasta su riqueza con una forma de vida ostentosa en la que desperdicia y hace toda clase de gastos innecesarios. Después de que ha malbaratado todo su dinero, escasamente logra sobrevivir con un empleo en el que cuidaba cerdos. Hambriento y sin dinero, él empieza a recapacitar. Decide volver donde su padre y pedirle perdón por su necia conducta. Espera que su padre lo acepte tan solo como uno de sus siervos. Para su sorpresa, y el disgusto de su hermano mayor, su padre le da la bienvenida a su hijo menor, con una gran celebración.

Jesús está usando este relato para enseñarnos del Amor que Jehová Dios el Padre tiene por cada uno de nosotros. Y, si bien todos hemos sido pecadores, como lo fue el hijo pródigo, es consolador, reconfortante, y sí, es casi incomprensible que Jehová Dios el Padre esté dispuesto a aceptarnos de regreso, sin importar los errores que hemos cometido. Tener en cuenta el contexto de las Sagradas Escrituras nos ayuda a entender mejor su significado, y éste es el caso con la parábola del hijo pródigo. El escenario de esta parábola lo encontramos en (Lucas 15:1,2) donde vemos a los fariseos y a los escribas criticando a Jesús por compartir y comer con pecadores. Estos líderes religiosos judíos del primer siglo no pensaban que fuera apropiado para una persona de Dios interactuar de esta manera con aquellos que no eran justos. La acusación de los fariseos y los escribas preparó el escenario para tres parábolas (la tercera de ellas fue la del hijo pródigo), en las que Jesús les enseña a estas autoridades judías y a nosotros en la actualidad, cómo trata Dios con los pecadores.

La primera parábola es acerca de la oveja perdida (Lucas 15:4-7). En esta parábola, el pastor tiene 100 ovejas. Cuando se le pierde una de ellas, él deja las 99 restantes para ir a buscar la que se le ha perdido. Después de encontrarla y traerla a casa, se alegra con sus amigos y vecinos. En las Sagradas Escrituras, con frecuencia el pueblo de Dios es llamado ovejas o el rebaño de Dios (Mateo 26:31; Lucas 12:32; Juan 21:17; Hechos 20:28,29). A los pastores se nos dice que debemos pastorear “el rebaño de Dios” (1 Pedro 5:2-4) “2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria”. El punto de la parábola es que Dios desea traer a todos los que están perdidos (pecadores) a una relación con Él, y se alegra cuando ellos se arrepienten.

La segunda parábola es de una mujer que pierde una de sus 10 monedas de plata. (Lucas 15:8-10) La mujer enciende una lámpara y barre y busca cuidadosamente por toda su casa buscando la moneda perdida. Cuando la encuentra, también se regocija con sus amigos y sus vecinos. SIMILITUD DE LAS PARÁBOLAS. Veamos el tema común de las tres parábolas. Bien sea que se trate de una oveja perdida, una moneda perdida o un hijo perdido, hay gozo y regocijo cuando lo que estaba perdido es recuperado. Las parábolas muestran que a Dios sí le importan los seres humanos y se regocija cuando son rescatados de los problemas. Y así también deberíamos hacerlo nosotros.

Hablando de la parábola de la oveja perdida, Jesús explicó: (Lucas 15:7) “Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento”. Y más adelante, al hablar de la parábola de la moneda perdida, dijo: (Lucas 15:10) “Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente”. Al continuar con el tema del arrepentimiento, vemos lo que el hijo pródigo le dijo a su padre cuando regresó: (Lucas 15:21) “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”. El regocijo de Dios el Padre y su Familia Espiritual, que incluye a los ángeles, es producto del arrepentimiento.

ARREPENTIMIENTO: Es un tema central en la enseñanza de Jesucristo. El énfasis de Jesús en el arrepentimiento no era un tema nuevo que estaba tocando en estas parábolas. Con frecuencia, Él hablaba de la necesidad que tenemos de arrepentirnos. Cuando comenzó su ministerio público, Jesús dijo: (Mateo 4:17) “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. Ya que el arrepentimiento es un tema tan importante para todos los que quieren ser parte de la familia eterna de Dios, no debe sorprendernos que Jesús incluyera esta enseñanza en la parábola del hijo pródigo y en las dos parábolas que la preceden en Lucas 15. El título de la parábola. Las Sagradas Escrituras, no nos da específicamente nombres para las parábolas. Los seres humanos les hemos dado nombres que nos ayudan a identificarlas y recordarlas. Jesús dijo que Él venía a revelar al Padre (Mateo 11:27) “Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar”; Y la parábola del hijo pródigo realmente lo hace. De hecho, sí tenemos un Padre Celestial que desea inmensamente que cada uno de nosotros se arrepienta de sus pecados, para que podamos ser parte de su familia eterna.

La manera de comunicarnos con Jehová Dios es a través de la oración. Pero a lo largo de la humanidad la gente siempre se ha preguntado cuál es la manera correcta de orar. De hecho, aun los discípulos de Jesucristo le pidieron que les enseñase cómo hacerlo y, al responderles, Él les dio un modelo a seguir en Lucas 11:1-4. Muchos suponen que estos versículos, más conocidos como el “Padre Nuestro”, registran las palabras que deberíamos repetir cada vez que oramos. Pero Jesús no estaba orando cuando las dijo; simplemente estaba dando un ejemplo de oración.

El hablar con Jehová Dios es como cuando tú hablas con tu papá natural; A medida que la conversación avanza, hay participación de ambos lados. Esto es básicamente lo que Dios espera cuando hablemos con Él; Esto es oración. De hecho, Jesús mismo nos advierte acerca de no usar vanas repeticiones al hablar con el Padre (Mateo 6:7) “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos”. Como vemos en las Sagradas Escrituras, cuando un siervo de Dios apartaba tiempo para orar, lo más común era que lo hiciera de RODILLAS (1 Reyes 8:54) “Cuando acabó Salomón de hacer a Jehová toda esta oración y súplica, se levantó de estar de rodillas delante del altar de Jehová con sus manos extendidas al cielo”; (Daniel 6:10) “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes”; (Lucas 22:41) “Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró”; (Hechos 9:40) “Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó”; Y estos dos ejemplos por medio del apóstol Pablo en: (Hechos 20:36) “Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos”; Y (Hechos 21:5) “Cumplidos aquellos días, salimos, acompañándonos todos, con sus mujeres e hijos, hasta fuera de la ciudad; y puestos de rodillas en la playa, oramos”.

Pero, también es común hablar con nuestros amigos ESTANDO DE PIE, y podemos hacer lo mismo al hablar con Nuestro Padre y Dios (Lucas 18:10-13) “10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador”. O si prefieres conversar con tu Papá Celestial cómodamente sentado, puede seguir el ejemplo de Moisés y sentarte para hablar con Jehová Dios también (Éxodo 17:11,12) “11 Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; más cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. 12 Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol”. También tenemos el ejemplo de Elías (1Re 19:4) “Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres”. Y también en la versión de las Américas dice que el rey David se sentó para hablar con el Señor en: (2Sam. 7:18) “Entonces el rey David entró y se sentó delante del SEÑOR y dijo: ¿Quién soy yo, oh Señor DIOS, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí?”. Sin duda, habrá ciertas ocasiones en que necesitemos orar y buscar a Dios, pero no podamos arrodillarnos. Cuando esto sucede, la postura no es lo importante. La actitud con que nos dirigimos a Dios es mucho más importante para Él. Sin embargo, cuando oramos en la tranquilidad de nuestros hogares y en el tiempo que hemos apartado específicamente para ello, lo más correcto es hacerlo de rodillas, una postura que demuestra humildad y respeto, si es que no tenemos impedimento.

Primero que todo, debemos conocer a Jesucristo y Jehová Dios; y Él se da a conocer a través de su Palabra en las Sagradas Escrituras. El diablo, el gran engañador, y tentador quiere hacernos pensar que Dios es un Ser estricto, rígido e impersonal a quien sólo debemos obedecer y temer, y que sólo está esperando que le fallemos para mandarnos al olvido. ¡Pero nada podría estar más lejos de la verdad! Nuestro Padre Celestial, sabe que no somos perfectos y que pasamos por altibajos emocionales al afrontar las pruebas y problemas que la vida nos trae. Por lo general, nuestras primeras conversaciones con un nuevo amigo suelen parecer forzadas, como si ninguno supiera qué decir después.
Cuando comenzamos una relación con nuestro Padre celestial, probablemente sentiremos lo mismo. Pero no tienes de qué preocuparte. Jehová Dios sabe que apenas estamos aprendiendo a comunicarnos con Él. Él nos escuchará sin importar cuán vacilantes o inseguros estemos al expresarle nuestras necesidades o las de otros. Debemos aprender a hablar con Dios de la manera que lo haríamos con un Padre amable y afectuoso, pues esto es justamente lo que es (Juan 16:23-28) “23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. 24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. 25 Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre. 26 En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, 27 pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios. 28 Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre”. TAMBIEN ES NECESARIO ESCUCHAR A DIOS. Todos hemos participado en una conversación donde la otra persona acapara toda la plática, ¿VERDAD? Pues bien, aunque Dios quiere escuchar lo que tenemos que decir, también quiere que lo escuchemos a Él.

En LAS Sagradas Escrituras, Jehová Dios habló en persona con Adán, Noé y Moisés, por mencionar algunos, mientas otros recibieron sus mensajes a través de ángeles. Las palabras de todos estos profetas han sido preservadas para nosotros en las Sagradas Escrituras. Además, quienes estuvieron con Jesús durante su ministerio en la tierra, también están registradas sus palabras en la Escritura Sagrada. Entonces, ¿CÓMO NOS HABLA DIOS EN LA ACTUALIDAD? (Hebreos 1:1-2) “1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo”. Jehová Dios nos habla a través de las Sagradas Escrituras, que es su Palabra Escrita, disponible para que la leamos y estudiemos. Ya que hay muchos como lo dice la Palabra, que prosperan debido a que tuercen las Escrituras, (2Cor. 2:17) “Pues no somos como muchos, que MEDRAN falsificando la Palabra de Dios, sino que, con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo”. (Jer.23:27-32) “27 ¿No piensan cómo hacen que mi pueblo se olvide de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta a su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal? 28 El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi Palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. 29 ¿No es mi Palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? 30 Por tanto, he aquí que yo estoy contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis Palabras cada uno de su más cercano. 31 Dice Jehová: He aquí que Yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: Él ha dicho. 32 He aquí, dice Jehová, Yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y YO no los envié ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová”. En las Sagradas Escrituras es la Voz del Padre Celestial que cada uno de nosotros necesitamos poner mucha atención, lo que a cada uno en particular nos está diciendo, porque si estás hablando con el Padre tendrá que ser por estos motivos: (2 Tim. 3:16-17) “16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. (2 Ped. 1: 19-21) “19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”. El mejor consejo que podemos recibir es del mismo Señor Jesucristo cuando nos dice: (Juan 5:39) “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”. Claro que cada vez que quieras oír la Voz del Padre Celestial, en la mayor claridad tendrá que ser a través de las Sagradas Escrituras.

Nuestro Padre Celestial también habla por medio del Espíritu Santo; (Heb. 3:7-13) “7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, 8 No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, 9 Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, y vieron mis obras cuarenta años. 10 A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, y dije: Siempre andan vagando en su corazón, y no han conocido mis caminos. 11 Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo. 12 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; 13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado”. (Juan 16:13-15) “13 Pero cuando venga el Espíritu de Verdad, ÉL os guiará a toda la Verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber”. LAS SAGRADAS ESCRITURAS, son to esto y mucho más porque, es la PALABRA VIVA Y EFICAZ del Dios vivo y Todopoderoso. (Isa. 55:9-11) “9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. 10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11 así será mi Palabra que sale de mi Boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”. Jehová Dios ha hablado y Él continúa hablando a través de Su Palabra Escrita. Recordemos esto: (1 Tes. 5:16-18) “16 Estad siempre gozosos. 17 Orad sin cesar. 18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 19 No apaguéis al Espíritu”. (Mt.6:7) “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos”. (Sal.145:18) “Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras”. (Jer.33:3) “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”.
Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).

Photo

Post has attachment
NADIE PUEDE DAÑARNOS MÁS QUE NOSOTROS MISMOS
30 de Abríl de 2017 NADIE PUEDE DAÑARNOS MÁS QUE NOSOTROS MISMOS Lo que anida
nuestro ser en lo oculto, en lo más profundo, es el mayor interés de Dios. (1 Crónicas 28:9) “Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre,
y sírvele con corazón perfecto...

Post has attachment
30 de Abríl de 2017
NADIE PUEDE DAÑARNOS MÁS QUE NOSOTROS MISMOS
Lo que anida nuestro ser en lo oculto, en lo más profundo, es el mayor interés de Dios.
(1 Crónicas 28:9) “Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; más si lo dejares, ÉL te desechará para siempre”. (2Corintios 4:6) “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la Gloria de Dios en la faz de Jesucristo”.
Muchos se preguntan ¿Porque hay cosas que busco y deseo, pero no puedo recibir de ninguna forma? Y la respuesta, la mayoría de las veces es: porque hay algo mal en nuestro corazón.

Así como la ESENCIA de nuestro Padre y DIOS ES AMOR; La del diablo, su esencia es tentación. Como verdadero hombre, Jesús fue tentado. Pero es tentado desde fuera, nunca desde dentro, pues no tuvo pecado original. El núcleo de las tentaciones propuestas por satanás es apartar a Jesús de su propósito mesiánico, encomendado por el Padre, y orientarlo hacia un diferente propósito mesiánico terrenal. En cada tentación del diablo Jesús respondió con un “NO” rotundo, y nos ganó la victoria para nosotros, dándonos ejemplo en la lucha contra el enemigo el tentador. (1Tesalonicenses 3:5) “Por lo cual también yo, no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe, no sea que os hubiese tentado el tentador, y que nuestro trabajo resultase en vano”. (Rom 15:4) “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”. (1 Corintios 10:11) “Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos”. Cómo la vida de Jesús es un ejemplo a seguir para nosotros, entonces veamos estas tres tentaciones de Jesús:

PRIMERA TENTACIÓN: (Mt 4:3,4) “3 Y vino a ÉL el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí que estas piedras se conviertan en pan. 4 El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Y (Lc 4:3,4) “3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí a esta piedra que se CONVIERTA EN PAN. 4 Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra de Dios”. ESTA ES LA TENTACIÓN MATERIALISTA. El propósito era reducir su vida a la reforma social, para satisfacer los estómagos y solucionar los problemas sociales, económicos. Ante este ataque Jesús vence, porque Él trae algo más importante y muy distinto: La Palabra de Dios, único alimento que puede saciar definitivamente el corazón del hombre. ¿Desprecia con ello Jesús lo material? ¿Se desinteresa de los estómagos de los hombres? No. El pan material es necesario. Él lo sabe. Y hay que luchar porque todos lo tengan. Pero Jesús trae más que pan. Ha traído la Palabra de Dios que, si es aceptada y vivida, traerá el pan de la tierra como añadidura, después de haber dado la plenitud interior y por el hecho de darla. Él trae el pan de su Palabra que alimenta nuestra alma y la llena de entusiasmo, verdad, esperanza, amor, perdón, luz. Quien se alimenta de este pan, podrá después dar solución al hambre material y a la justicia social.

SEGUNDA TENTACIÓN: (Mt 4:5-7) “5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, ÉCHATE ABAJO; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. 7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios”. ESTA ES LA TENTACIÓN MATERIALISTA; Es la tentación del charlatán, cuentista, embaucador. “Tírate y cúbrete de gloria”. Un éxito como éste, hará que todo el pueblo se ponga en pie tras Él. No será necesario predicar, mucho menos morir. Bastará con triunfar. El diablo sabe que los hombres aman lo maravilloso, lo espectacular. Están dispuestos a postrarse ante cualquier TAUMATURGO, (Es una persona capaz de realizar milagros o hechos prodigiosos) tanto si es diabólico como si se tratara de un charlatán. Muchísimos cristianos ya han caído en esta tentación; (Isaías 28:13) “La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá; hasta que vayan y CAIGAN DE ESPALDAS, y sean quebrantados, enlazados y presos”. Esta tentación muestra más hondura de la que aparenta. En ella entra en juego el mismo concepto que Jesús tiene de Dios y el absurdo modo de entenderlo que tiene el demonio. Para éste, Dios sería una fuente de beneficios. Por esta razón, el diablo incita a Jesús a usar a Dios, poniéndolo al servicio de sus intereses o de su misma misión. El demonio tienta a Jesús no tanto para que demuestre que es el Hijo de Dios, sino para que los hombres crean en Él. Es la misma tentación que formularán a Cristo cuando esté en la cruz pidiéndole que baje de ella, no como un triunfo propio, sino como un supuesto cumplimiento de su misión: para que creamos en Él (Mt 27:42) “A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y CREEREMOS EN ÉL”. Estamos ante la incertidumbre de quien dice la Verdad, ya que todos dicen que oyen la Vos de Dios; Todos dicen tener la absoluta Verdad; Pero esto es lo que dice Jehová Dios: (2Juan 1:9) “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la Doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la Doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo”. La tentación de la eficacia deslumbrante, pero sin pasar por la cruz, por el sufrimiento, ni tampoco por ningún desierto. Es como decir: queremos el triunfo, aunque no haya santidad de vida. Sabemos que la santidad no se da sin una enorme cuota de sacrificio, sinsabores y cruces. ¿Qué es el triunfo a los ojos de nuestro Padre y Dios? ¿Qué es la eficacia a los ojos de Dios Padre? Muchas veces le han pedido diferentes personas que manifieste, por medio de milagros, la presencia de Dios en Él, para que creyeran en su Sana Doctrina de Cristo. Pero la Sana Doctrina de Cristo y la actitud de Jesús es siempre la misma: Jehová Dios está siempre en lo escondido, en lo diario (Mt 6:6) “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. Jehová Dios está continuamente en la vida de Jesús. No tiene por qué reclamar una presencia milagrosa. El poner condiciones a la acción de Jehová Dios, el provocarla, ha sido visto en el pueblo de Dios que dirigió Moisés, como tentación, es decir, piedra para que alguien caiga.
Al igual que Jesús, el cristiano no tiene que pedir milagros espectaculares al Padre y Dios para creer, ni signos deslumbrantes. Nos debe bastar confiar en nuestro Padre Dios que sabrá darnos lo que más nos conviene para nuestra salvación eterna.

TERCERA TENTACIÓN: (Mt 4:8-10) “8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesús le dijo: Vete, satanás, porque Escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a ÉL sólo servirás”; (Lc 4:5-8) “5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. 6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy. 7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. 8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, satanás, porque Escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a ÉL solo servirás”. ESTA ES LA TENTACIÓN ES EL DEL PODER HUMANO; La posesión de la tierra, que es el sueño dorado de todos los miembros de su pueblo, los israelitas y que ha seguido siendo, hasta el día de hoy, el sueño de todos los humanos. Contentarnos con el dominio del mundo y olvidarnos del alma. Esta tentación se da en otros momentos de la vida de Jesús, donde se le ofrece el ser “COMO DIOS”, el poder ser nombrado rey de este mundo, el dominar y regir los destinos de Israel. La Sana Doctrina de Cristo sobre este punto es siempre la misma: (Mt 6:24) “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”; Ser siervos, no señores (Mc 9:34,35) “34 Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor. 35 Entonces ÉL se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos”. La tentación es honda y profunda: si viene a salvar al mundo, ¿No será un buen camino empezar por dominarlo y hacerlo suyo? El diablo le propone un poder terreno y político idolátrico, sin tener en cuenta la referencia a Dios; el poder político como competidor de Dios. El Poder que Jesús trae es el Poder que camina por las sendas del Amor, del fracaso aparente y de la cruz. Desde la altura de un trono es muy difícil, casi imposible, amar. El trono aleja, la cruz acerca. Y de nada sirve que el demonio ofrezca a cambio de su eficacia todos los reinos de este mundo. Jesús sabe que, incluso gratis, el poder corrompe. Sabe que un Jesucristo “PODEROSO” no sería el verdadero. Y que su redención con oro sería una conquista, no una redención. La salvación no puede llegar bajo las especies de la fuerza, el poder y la riqueza. En el desierto Jesús tuvo que luchar contra el diablo que le proponía otro tipo de poder mesiánico; un poder mesiánico terrenal, plano, político, social, a ras de tierra. El tentador propone a Jesús cumplir su misión: en la saciedad, en la gloria y el reconocimiento admirados, en la riqueza y el poder, y todo ello obrado con la ayuda de prodigios divinos.
Pero Jesús, antes de comenzar su misión, propone otro camino: el de OÍR LA PALABRA DE DIOS, el de la obediencia humilde, el de atribuir todo al Padre. Y con esto nos pone a todos, qué clase de GLORIA viene a IMPLANTAR, por mandato de la Gloria de su Padre: una Gloria Espiritual, que debe pasar necesariamente por el servicio, el escondimiento, el sacrificio y la cruz. Jesús derrota a satanás. Y cuando expulsa demonios no hace más que verificar, ratificar su Victoria. LA TENTACIÓN no significa que ya has pecado. Debemos aclarar una cosa: mientras las tentaciones de los hombres provienen de tres frentes: El mundo, el diablo y las propias pasiones desordenadas que todo hombre lleva dentro; las tentaciones de Jesús provienen del exterior, del mundo, del demonio y de los demás hombres. Jamás de su interior, pues nunca experimentó las pasiones desordenados, fruto del pecado original. Jesús es Santo, nació sin pecado. En su interior reinaba la armonía y la identificación con la Perfecta Voluntad de su Padre. En nosotros convive la inclinación interna a desviarnos de la voluntad de Dios. Jesús, venciendo a satanás, nos asegura la posibilidad de vencerlo también nosotros, si nos aliamos a Él y a la Sana Doctrina de Cristo, que es la Palabra de Jehová Dios Escrita.
Jehová Dios examina minuciosa y profundamente nuestros corazones. Nada le importa tanto a nuestro Padre y Dios como las actitudes de nuestro corazón. Esta es una revelación que va a cambiar la vida de muchas personas. Porque No es fácil darse cuenta lo que nos pasa interiormente, pensamos que nos conocemos, sin embargo, hacemos muchas cosas malas, que no podemos aceptar o ver claramente que están equivocadas. Jesucristo dentro de tu corazón quiere quitarlas, porque no nos puede usar grandemente, ni bendecir en este estado. Te pido que no te distraigas por lo que te voy a decir en el Nombre de Jesucristo. La mayoría de las veces somos víctimas de nosotros mismos. (Stg 1:13,14) “13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni ÉL tienta a nadie; 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido”. Nadie más tiene la culpa, nadie puede dañarnos más que nosotros mismos. (Marcos 7:21,22) “21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez”. (Romanos 7:11-13) “11 porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató. 12 De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. 13 ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso”; (Efesios 4:22) “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos”. Por favor quiero que dejes de hacer lo que estés haciendo y ponme atención: Todos los que tienen vicios no importa como se llame tu pecado ¡¡¡ESCUCHA MUY BIEN!!! “¡¡¡TÚ ERES UNA VICTIMA!!!”: (Hebreos 3:13) “Antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado”. El libro de proverbios nos muestra esto en dos versos claves: (Proverbios 16:2) “Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus”. (Proverbios 21:2) “Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones”.

LA PALABRA PESO se puede entender como que hay algo dentro del corazón que debe ser quitado, los pecados en el corazón producen un peso que no es apropiado para Dios, esta carga contaminante es la que impide el fluir de la bendición en una persona, como el rey Belsasar, dónde una mano escribió: (Daniel 5:25) “Y la escritura que trazó es: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN”. Pero hoy solo quiero que pongamos atención en la tercera palabra; (Daniel 5:27) “TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto”. Por supuesto que sus obras le condenaron cuando fueron pesadas por Jehová Dios; Y Moisés dijo esto delante de Jehová Dios: (Núm. 11:14) “No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía”. Jehová Dios “JUZGA LOS MOTIVOS”. Puedes ir a dar una ayuda a alguien, pero el Jehová Dios juzga los motivos. Puedes no dar una ayuda a alguien, pero Jehová Dios, juzga los motivos. Puedes parecer egoísta o parecer generoso, pero Jehová Dios juzga los motivos. Puedes parecer humilde o parecer orgulloso, pero Jehová Dios es el que juzga los corazones. Solo ÉL conoce profundamente los corazones. (Jeremías 17:9,10) “9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿Quién lo conocerá? 10 Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras”. (Romanos 8:27) “Más el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos”. Nos elegimos en jueces de los demás alegando, que debería y que no debería recibir cada uno, pero Jehová Dios ve más claro y más profundo que nosotros y ÉL paga a cada uno según sus obras. Es muy interesante lo que Jehová Dios dice en este libro de: (Apocalipsis 2:23) dice: “Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras”. Pero ¿Cuál es la base de la maldad y el pecado? la respuesta es la arrogancia, que también podemos llamar orgullo o soberbia. (Proverbios 21:24) “Escarnecedor es el nombre del SOBERBIO y PRESUNTUOSO que obra en la insolencia de su PRESUNCIÓN”.

RECUERDA ESTO: La arrogancia es un sentimiento de superioridad ante los demás. Es creer que somos más valiosos que otros seres humanos. Es no reconocer nuestros errores, es echarle la culpa de nuestros errores a los demás. Es creer que somos imprescindibles, es pensar que podemos siempre hacer todo mejor que los demás y que nadie nos supera, es no querer pedirle ayuda a nadie, es criticar a todo el mundo; porque en el fondo la arrogancia también nos lleva a los celos y la envidia. No se trata de parecer o no parecer arrogante, no se trata de cómo es nuestro carácter o temperamento, no se trata de lo que hagamos o no hagamos. Ni tampoco de lo que sepamos o no. Se trata de lo que somos o no somos en lo profundo de nuestro corazón que es nuestra alma. ¡¡Que Jehová Dios quite la arrogancia de nuestra vida para siempre!!. La soberbia, el orgullo o la arrogancia son la piedra fundamental de todos los demás pecados que podamos cometer. Mientras exista arrogancia, habrá un peso contaminante en nuestra alma.

Debemos temer a Dios con respecto a lo que hay en nuestro corazón. No hay forma de burlar, persuadir, manipular, o tratar de conformar al Señor Jesucristo que habita en el corazón humano, cuando algo está mal. Para esto, nada mejor que el arrepentimiento y la confesión. El orgullo no siempre es fácil de detectar, ni en nosotros mismos, ni en los demás. Hay personas que se les nota al instante su soberbia; pero otras, lo tienen más camuflado. Tal vez ellas piensan que son superiores en su interior y tratan de no decirlo, pero tarde o temprano esto se notará en un simple gesto, en una mirada, en una palabra. Es como un olor desagradable que lo podremos tratar de ocultar, pero que escapará por alguna pequeña actitud, en cualquier momento. Jehová Dios se encarga que sus hijos sean conforme a la imagen de Jesucristo, se encargará que todo orgullo en nuestra vida y toda obra procedente del corazón, sean quebrantados. Jehová Dios llama nuestra atención continuamente para que abandonemos el orgullo en nuestro corazón. Pero el orgullo produce ceguera espiritual, de hecho, las personas orgullosas, en su mayoría creen no serlo, incluso se creen muy humildes, muy agradables y solidarias. (Santiago 4:6) “Pero Él da mayor gracia. Por eso dice: Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes”.

Predicador de la Sana Doctrina de Cristo: Víctor. Si usted no tiene la intención de guardar esta hoja, tenga la amabilidad de entregarla a otra persona interesada. Para la difusión gratuita entre cristianos, se permite fotocopiar esta hoja (por favor no cambiar el texto).

Photo
Wait while more posts are being loaded