Este relato lo puse desde ayer pero no entiendo el ¿por que? apareció en Saluda o Preséntate 


EL PLAN DE LA LUNA 

Oc ye hecha (Erase una vez) bajo las montañas a la orilla de el lago de la gran ciudad una historia de una chica de nombre Meztli (Luna)
 
 
El tonali (destino) de Meztli era todo un misterio para el pueblo pues ella tendría que estar muerta así lo había proclamado el dios sol y por alguna extraña razón la diosa luna le había concedido la vida. 
 
 
Ese mismo día a la misma hora en la isla de Xalcotan un pequeño había nacido, su nombre era Auachtli (rocío) se le había puesto ese nombre pues había nacido justo en el momento en que la primera gota de rocío apareció en las hojas. 
 
 
Ambos tenían vidas muy distintas, Meztli se dedicaba a aprender el arte del telar y diferentes cosas del hogar. Mientras que Auachtli aprendía a tallar las piedras que en su isla abundaban (con ellas se hacia el suelo de las casas) 
 
 
Ambos estaban insatisfechos con sus vidas, Meztli soñaba con ser una de las chicas nobles y tener un vestido colorido y bonito lleno de flores, mientras que Auachtli imaginaba que era un gran héroe que salvaba a una doncella en peligro. 
 
 
Meztli harta de lo que su madre decía, salió por uno de los tres camino-puente de la gran ciudad de Tenochtitlan, sin un rumbo fijo, aunque ya había dejado a tras a su progenitora agradeció mucho sus enseñanzas pues cualquiera hubiera muerto el primer día de soledad. 
 
 
Camino por en medio de los árboles, pisando con cuidado, pues podría encontrarse con algún animal ponzoñoso, comía frutas maduras que caían de los árboles y hormigas que en sus estómagos tenían mielecita, pero aunque comiera un millón de hormigas jamás saciaría su hambre, bebía el agua de roció que también era muy poca, al segundo día Meztli cayó al suelo mirando al cielo sonriendo al ver una nube con una extraña figura como si fuera un pez. 
 
 
Meztli suspiro y agradeció  a la diosa Luna; porque le regalo la vida pero ahora era momento de marcharse al otro mundo, tal vez si hubiera hecho caso de su Tonali aun estaría con vida, pero no hizo caso de él. 
 
 
Despertó sobresaltada y miro a todos lados a sus pies había un chico de cabellera larga, piel morena, manos grandes y ojos color marrón, mirándola con la cabeza de lado, Meztli retrocedió instintivamente y se abrazo el cuerpo. 
 
 
-Hola. -la voz del chico era varonil, pero a la vez como la de un pequeño niño.  
 
 
-Hola. -contesto Meztli de mala manera. 
 
 
- Me llaman Auachtli. -el chico parecía como si nunca en su vida hubiera visto a una chica. Pues sonreía de lado a lado y con su cabeza  ladeada le daba el aspecto de un niño. 
 
 
- Me llaman Meztli. -contesto la chica en tono cortante retrocediendo un poco mas. 
 
 
- Meztli ¿Qué haces sola en el bosque? -pregunto el chico acercándose mas a la chica que comenzaba a asustarse.
 
 
- Es inapropiado hablar con un hombre que no sea mi padre, pueden castigarnos severamente. -dijo Meztli en un intento por alejar a aquel chico. 
 
 
- Yo no veo a nadie aquí. -Dijo Auachtli en tono burlón 
 
 
Meztli miro a todos lados y se puso en pie, ahora tenía un nuevo plan: Alejarse de aquel hombre lo más rápido posible. 
 
 
- ¿Te vas sin comer? -Pregunto Auachtli a lo que Meztli se giro sobre su pies y observo que detrás del chico había varias frutas frescas, corrió a ese lugar y tomo lo primero que encontró. 
 
 
- ¿Ahora si me dirás por que estabas sola? -Meztli lo miro de mala gana y resoplo como un toro. 
 
 
- Estoy tratando de cambiar mi tonali. -Dijo ella  sin mirar a Auachtli. 
 
 
- Que casualidad yo también estoy tratando de cambiar mi tonali. -
 
 
Ambos se miraron y Meztli sonrió por primera vez desde su encuentro, tenía una sonrisa blanca y brillosa, seguramente si la veías a la luz de luna se perdería con el brillo de la diosa. 
 
 
- ¿Cuál era tu tonali? -pregunto Auachtli curioso. 
 
 
- Ser una mujer de carácter noble y atender el hogar.- de nuevo Meztli bufo - ¿Cuál era tu tonali? -    

 - Ser un guerrero y morir en batalla honrando a mi pueblo o morir en sacrificio para los dioses. -
 
 
Meztli abrió mucho los ojos, cuando ella tenía 8 años había ido a la plaza de la ciudad y había presenciado un sacrificio, que le pareció horrible y espantoso, esa noche y las siguientes no durmió. 
 
 
- ¿Qué es lo que en realidad deseas? - Auachtli quería saber todo sobre Meztli, que con sus ojos negros y su piel bronceada se veía hermosa a la luz del sol, donde su cabello brillaba como las estrellas de color blanco. 
 
 
- Quiero ser una doncella y tener un lindo vestido colorido y decorado con flores. -Meztli sonrió nuevamente. 
 
 
- Es un gran deseo. -     - ¿Tu que deseas? -
 
 
Auachtli sonrió de lado a lado - Mi deseo ya se cumplió. -     - ¿Cuál era? -      - Ya lo veras. -Auachtli miro al cielo, pronto el dios sol iría a dormirse dejándole el reinado a la diosa luna. 
 
 
- Quiero enseñarte algo ¿vienes? -Meztli miro al chico y pensó “si fuera malo ya me habría hecho algo” además estaba agradecida, pues el chico le había salvado la vida asintió y Auachtli con una gran sonrisa le ofreció su mano, Meztli la tomo y corrieron entre los árboles. 
 
 
Meztli sintió como la brisa tocaba su rostro y  le encantaba se sentía * Libre * 
 
 
- Debemos ir más rápido si queremos llegar. -Grito Auchtli sin detenerse ni bajar la velocidad. 
 
 
- Es lo más rápido que puedo correr.-grito Meztli y dos segundos después sintió como Auachtli con un moviendo veloz la tomaba en brazos, Meztli soltó un gritito de sorpresa y después sonrió abrazando el cuello del chico.
 
 
- Mira allá arriba. -dijo Auachtli y Meztli miro al cielo que comenzaba a hacerse color rojo, como si el dios sol estuviera escupiendo flamas de fuego. 
 
 
- Es maravilloso. -murmuro Meztli, después de todo no había sido malo encontrar o ser encontrada por este chico. 
 
 
 Dos minutos después Auachtli se detuvo y ambos esperaron hasta que Auachtli exclamo- Mira eso. -
 
 
La luna comenzaba a proyectar su luz azulada y frente a ellos se alzaba la sombra de las colinas, enorme y fantástica Meztli entro a ese sombrío lugar, sin miedo alguno y miro hacia el cielo donde las colinas tapaban las estrellas, un lugar libre y apartado del mundo, donde se sentía  feliz como si fuera su hogar. 
 
 
- Meztli tu cabello brilla como las estrellas. -Auachtli entro con ella a las sombras y tomo un mechón de cabello blanco. 
 
 
- ¿Qué le hiciste a mi cabello? -grito Meztli y tomo su cabello, lo paso por encima de su hombro y lo miro estaba completamente blanco y extrañamente desprendía brillo y luz.
 
 
- No lo entiendes aun Meztli. -Auachtli se acerco a la chica.
 
 
- ¿Qué es lo que tengo que entender? -     - Yo soy el y tu… - Auachtli se detuvo y tomo por la mano a Meztli, que trato de apartarse pero en contra de su voluntad se pego al pecho de Auachtli y de repente apareció en la plaza central de la ciudad  -mira allá arriba-
 
 
Meztli miro a donde le señalaban. 
 
 
Sobre la pirámide estaba el sacerdote empuñando su cuchillo de piedra de obsidiana, el cuerpo del chico estaba recostado sobre esa extraña piedra, que parecía una pirámide a escala porque obligaba a el chico a exponer mas el pecho, el sacerdote dijo algunas palabras y clavo el cuchillo, se escucho un grito de agonía y fue cuando Meztli comprendió todo, el chico al que acababan de sacarle el corazón era Auachtli.
 
 
Grito fuertemente y se alejo de Auachtli corrió lejos de ahí “que es lo que pasaba”  ¿acaso ella? … negó con la cabeza y siguió corriendo. 
 
 
Se detuvo de golpe y observo su cuerpo entre las ramas de los árboles y las flores “Estoy muerta” cayeron de rodillas frente a su cuerpo y comenzó a llorar sin poder comprender. 
 
 
Si estaba muerta ¿Por qué aun seguía en este mundo? 
 
 
Se pego a l tronco de un árbol mirando al cielo. 
 
 
- ¿Cuál es mi tonali? ¿Porqué estoy en este lugar? -susurro hacia la Luna.
 
 
- ¿Porqué estoy aquí? - grito furiosa y comenzó a llorar de nuevo. 
 
 
Meztli seguía apoyada al árbol sintiendo como el calor comenzaba a caer sobre ella, no sabía cuánto tiempo llevaba en ese lugar y su mente comenzaba a dar vueltas, se estaba volviendo loca, como el espíritu de la llorona, seguro ella también era un espíritu pero ¿Por qué? si ella no haba hecho nada malo. Observo las nubes y de nuevo se asombro al ver como el dios sol se iba a dormir. 
 
 
Se abrazo más fuerte a ella misma.
 
 
- Como te extraño. -murmuro sin pensar y se dio cuenta: Lo que ella necesitaba no era un bonito vestido, tampoco ser una linda doncella, ella lo que necesita era a Auachtli, lo necesita a él y solo eso nada más. 
 
 
Se levanto y miro a todos lados, comenzó a correr entre los árboles en dirección hacia las colinas, ahora entendía cual era su tonali, ahora comprendía lo que siempre estuvo frente a ella. 
 
 
Llego a la sombra de las montañas y ahí estaba parado mirando hacia el cielo, con su gran sonrisa, grito con toda su fuerza y se lanzo a  los brazos de Auachtli. 
 
 
El tonali de Meztli era morir, para ser el espíritu de la Luna y enamorarse de Auachtli, ambos estaban destinados el uno para el otro desde que la Luna le concedió la vida a una pequeña con un destino diferente. 

Licencia: CC BY-NC-ND 3.0

http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/
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