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Juan Andrés Caballero
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Un enamorado del mundo y sus acontecimientos
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Anfiteatro Flavio. Pozzuoli. Nápoles. Italia. Fue construido a finales del siglo I, en tiempos del emperador Vespasiano. Tiene una elipse de 149 x 116 m. y podía albergar a unos 40.000 espectadores, siendo el tercer anfiteatro más grande tras el Coliseo de Roma y el de Capua. Fue diseñado con 16 entradas para garantizar una accesibilidad cómoda y eficiente. Los espectadores tenían tres plantas para ver el espectáculo, las dos primeras directamente conectadas a las entradas, la tercera se alcanzaba por los distintos grupos de escaleras construidas a los lados de la estructura. La tercera planta se culminaba con una fila de columnas de mármol decoradas que rodeaban todo el anfiteatro. Esculturas y ricas decoraciones estaban presentes en otros puntos del anfiteatro. La arena se dividió en cuatro zonas, todas conectadas y comunicadas entre sí. Gracias a su buen estado de conservación fue posible estudiar el funcionamiento del complejo sistema de elevación de las jaulas con las fieras hacia la arena, proporcionando un claro conocimiento del complicado mecanismo para el movimiento de las fieras y prepararlas para el combate. Una de sus principales características es la grandeza de la gigantesca construcción subterránea junto a la perfecta conservación de las paredes de cortina de mampostería, las bóvedas, el juego de sombras y de luces creadas por los pozos que abren el piso de la arena. La planta del anfiteatro está formada por tres pasillos: dos rectos, a lo largo del eje mayor y menor, que forman las arterias principales de la construcción subterránea; y un tercero en curva, que sigue la línea de la elipse por debajo de la pared del podio de la aren En la arena del anfiteatro se escenificaban todo tipo de representaciones pudiendo reproducirse desde un paisaje de un oasis del desierto repleto de palmeras hasta la representación de las famosas batallas navales (naumaquias) llenando de agua el recinto destinado al espectáculo mediante un sofisticado sistema que traía el agua desde el acueducto que se encontraba situado a la izquierda de la entrada principal. Según cuenta la tradición, durante la persecución de Diocleciano los siete mártires cristianos: el obispo Genaro —Patrono de Nápoles—, los diáconos Sosio, Festo y Próculo —Patrono de Pozzuoli—, el lector Desiderio y los cristianos Eutiquio y Acucio, fueron arrojados a un horno encendido del que salieron ilesos, a continuación fueron llevados a la arena del anfiteatro de Pzzuoli (la Puteoli romana) y condenados a ser devorados por las fieras pero San Genaro las bendijo y éstas se arrodillaron frente a los mártires sin causarles ningún daño. Finalmente el gobernador de Campania ordenó que fueran decapitados junto a la Solfatara, cráter volcánico situado en las proximidades de la ciudad que los romanos creían que era la entrada a los infiernos. 
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24/3/17
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Monasterio de la Santa Espina. Valladolid. Este Real Monasterio fue mandado levantar en 1147 por doña Sancha de Castilla, hermana del rey Alfonso VII. La infanta doña Sancha obtuvo por mediación del rey francés Luis VII, el joven, una espina de la corona de Nuestro Señor custodiada en el Monasterio de San Dionís, en Francia, y que regaló al Monasterio, de donde proviene su nombre de Real Monasterio de Santa María de La Santa Espina. Inicialmente fue ocupado por los monjes cistercienses enviados por San Bernardo. En 1275 comenzaron las obras de la iglesia, gracias a la mediación de los nobles, don Martín Alfonso y su sobrino don Juan Alfonso de Alburquerque, ambos enterrados en el monasterio. La Iglesia reúnes las características típicas de la Orden del Císter: planta de cruz latina y tres naves, siendo la principal más alta, y las dos laterales más bajas decoradas con arcos de medio punto. Como la mayoría de los de la época, se fue construyendo en diferentes fases y fue objeto de numerosas reformas. La sala capitular, es de finales del s. XII, al igual que la sacristía y la biblioteca claustral. El 28 de septiembre de 1559 tuvo lugar en el Monasterio la reunión entre el rey Felipe II y su hermanastro don Juan de Austria. Un monolito recuerda el acontecimiento. Al Monasterio se accede por un arco de triunfo del siglo XVI y del mismo siglo es la fachada de la hospedería. Del siglo XVII son las fachadas de la Iglesia y las dos torres. En su interior destacan sus dos claustros, el claustro de la hospedería y el claustro regular, ambos del s. XVII, y un conjunto de capillas entre las que destacan: la capilla de la reliquia, del siglo XIV, donde se custodia la espina; la capilla de los Vega, también del siglo XIV y la capilla de San Rafael en la que reposan los restos del benefactor del Monasterio don Rafael Cavestany y de Anduaga y los de su esposa. En 1731 un incendio destruyó la biblioteca del Monasterio y parte del edificio, pero pudo salvarse la reliquia. Con la desamortización de Mendizábal se produjo la salida definitiva de los monjes. En 1865 fue comprado por don Ángel Juan Álvarez, marqués de Valderas, y utilizado como centro agrícola. En 1931 fue declarado como Bien de Interés Cultural.
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22/3/17
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Santuario de Misericordia. Borja. Zaragoza. Este santuario se hizo mundialmente famoso gracias a la conocida “restauración” de una de sus pinturas murales, el “eccehomo”, llevada a cabo por la octogenaria pintora local, Cecilia Giménez, que dio la vuelta al mundo. Se encuentra situado en el monte La Muela y a comienzos del siglo XV existía en ese lugar una ermita dedicada a Santa Eulalia, muy visitada por los vecinos de toda la Comarca. En 1451 al abrir los cimientos del claustro de la Colegiata de Santa María de Borja apareció escondida una imagen de la virgen con una inscripción que ponía Mater Misericordia, que al parecer había sido enterrada cuando comenzó la invasión árabe. Los borjanos decidieron que esta virgen tuviese su propia iglesia, eligiendo la ermita de Santa Eulalia ampliándola y denominándola desde entonces Santuario de Misericordia. En 1578 se comenzó a construir el Caserón: la portada, el patio y las habitaciones del cabildo viejo y la Virgen. También se realizó la fuente que está frente a la puerta principal. La talla de la virgen con el niño sentado en su rodilla izquierda, se cree que es de época visigoda, tuvo que ser restaurada en 1703 y nuevamente en 1948 debido a su deterioro. En 1602 se construyó el salón. En 1681 se realizó la escalera principal. Entre 1713 y 1731 se construyeron el salón bajo, el salón principal y las cuadras. En 1754 se realizó el retablo barroco del Altar Mayor por el escultor Bernabé Mendoza y dorado por el franciscano Fray Manuel Castellón. En 1788 se hizo la habitación del cabildo nuevo y en 1795 el salón alto o tercer piso. Consta de 36 habitaciones. En 1822 el conjunto es declarado establecimiento de beneficencia y la Junta Municipal de Beneficencia se hace cargo de la dirección y administración en 1841. En 1846 fue devuelto al Cabildo de Santa María y en 1868 pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de la Ciudad. Este Santuario dispone también de un Albergue juvenil y es en la actualidad un lugar muy visitado gracias al eccehomo del que todo el mundo conoce ya su historia.
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20/3/17
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Casa Palacio de los Condes de Bureta. Bureta. Zaragoza. Casa palaciega de los siglos XVIII-XIX que dispone de un importantísimo legado histórico y cultural. El edificio tal y como lo vemos hoy se levantó en el siglo XVIII, sobre el torreón del antiguo castillo morisco construido en los siglos IX y X durante la ocupación de la Marca Superior de Al Ándalus. El rey don Jaime, en su testamento deja el castillo de Bureta a don Pedro de Ayerbe, hijo suyo y de doña Teresa Gil de Vidaurre. El castillo formó parte del Condado de Luna, el más poderoso del Aragón de la época. Existe un compromiso entre el infante don Martín, hijo del rey Pedro, conde de Luna y Señor de Bureta, y don Lope, Arzobispo de Zaragoza y Señor de Borja sobre derechos de aguas entre Bureta y Borja hecho en 1377. Según las crónicas, en el llamado “Salón de los Caballeros” se celebraron las Cortes Generales del Reino en 1363 para ajustar paces entre los reinos de Castilla y Aragón. Los “Francia” fueron señores de la Baronía de Bureta durante más de 400 años. Don Pedro de Francia adquirió el Señorío de Bureta el 25 de enero de 1466 y mantuvieron el Señorío hasta 1667 en que el undécimo barón don Juan de Francia y Gurrea fallece sin descendencia. El 24 de marzo de 1678 Carlos II concedió el título de conde de Bureta a don Antonio Marín de Resende y Francia, título que se mantiene en la actualidad. En 1706, durante la guerra de sucesión, fue abandonado y saqueado. Se encontraba en un estado ruinoso y, debido al largo pleito por la sucesión, a la muerte en 1784 de la condesa María Antonia Marín de Resende y Francia, solo se pudieron hacer pequeñas reparaciones de urgencia. Fue en esta época en la que doña María Consolación Domitila Azlor y Villavicencio, Condesa-Viuda de Bureta, y Heroína de los Sitios de Zaragoza, vivió juntamente con sus hijos. En 1856 el octavo conde, don Manuel López-Fernández de Heredia y Francia, comenzó la obra actual y en 1860 es cuando se realizan las obras de la actual casa-palacio, según proyecto del arquitecto don Miguel Jelinér y Germá, y desaparece el último torreón del castillo. En la actualidad la titularidad del Condado de Bureta lo ostenta el decimotercer conde don Mariano de los Dolores López-Fernández de Heredia e Izquierdo, quien regenta junto con su familia la Casa Rural, el Bar, el Restaurante y la Casa-Palacio.
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20/3/17
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Palacio de Donadío. Selaya. Cantabria. Conocido también como Casa de la Colina es un monumento característico del estilo de los Palacios Madrileños en Cantabria al comienzo del siglo XVII y responde a la práctica habitual en este tipo de edificios de la región, de alzarse en torno a una primitiva torre defensiva medieval. La mayoría de los autores atribuyen a don Hernando de Arce “Señor de la Casa de la Colina” y Secretario de Estado de Felipe IV, la construcción de la casa en torno a la antigua torre medieval. Otra versión afirma que la Casa de La Colina fue construida como lugar de residencia cuando la familia Macorra, procedente de Tezanos, se traslada a Selaya. A mediados del siglo XVIII el propietario del palacio era don Ínigo de Velandía de Arce y Arellano, marqués de Tejada y conde de San Llorente, título que le fue concedido el 16 de mayo de 1682 fue Gran Prior de San Juan, General y Gobernador de Milán y, Virrey y Capitán General de Navarra. Hacia 1834, el edificio fue comprado por don Ángel Ezequiel Fernández de Liencres, marqués de Donadío y vizconde de Miranda, de donde recibe su actual denominación. Pasó después por venta a la familia Venero, y mediante herencia a sus actuales dueños, los herederos de don Santiago Gómez Laso. Se puede advertir la estética clasicista herreriana, muy extendida por Castilla y predominante en los palacios cántabros. Posee planta cuadrada, con dos pisos, el bajo y el principal. Dispone de una potente torre defensiva de origen medieval, embutida en el medio de la edificación, sobre la cual se reparte su cubierta a cuatro aguas. La torre, de planta cuadrada y cubierta también a cuatro vertientes, posee cubos angulares rematados con grandes pirámides en lo alto. Su portada, con un arco de medio punto sostenido por dos columnas de estilo toscano, se entrelaza con uno de los cinco balcones que posee su fachada, y se ve rematado en un frontón curvo cortado y un escudo con las armas de la casa de Arce entre dos leones. Al palacio lo rodea un muro en el que destacan rollos heráldicos y una magnífica portalada con arco de medio punto entre pilastras, con pináculos, bolas y escudo yelmado. Declarado en 2003 Bien de Interés Local, con la categoría de Inmueble.
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20/3/17
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Palacio de los Castejones. Ágreda. Soria. Este fue el último palacio que esta importante familia agredana construyó en la villa y lo hizo a finales del siglo XVI don Diego González de Castejón y Vinuesa, regidor de Soria y Ágreda, el cual deseaba edificar un palacio digno de albergar a reyes y nobles a su paso por la Villa. Es de estilo herreriano de grandes proporciones, y para poder edificarlo hubo que salvar el fuerte desnivel que provocaba un pequeño barranco natural que separaba el barrio morisco del resto de la población. Posee una sobria portada con frontón roto sobre balconada y escudo en el centro. Esconde en su interior un patio con elegante columnata de dos alturas y un bello jardín de estilo renacentista. A la galería superior del patio se accede por una bella escalera cubierta por una cúpula de estilo florentino. Tuvo su esplendor hasta 1809, año en el que fallece el V Marqués de Velamazán, propietario del palacio. A partir de entonces el recinto del palacio sufre una fase de abandono, sirviendo incluso de escuela, cárcel, juzgado o vivienda. En 1883 el ayuntamiento de la villa se convierte en su propietario, pero no sería hasta mayo de 2001 cuando el ayuntamiento decide restaurarlo de nuevo para convertirlo en uno de los atractivos turísticos de la villa. Hoy acoge algunas dependencias y servicios municipales y el importantísimo Archivo Histórico Municipal de la Tierra de Ágreda. Dispone de un impresionante jardín renacentista de inspiración barroca y organizado en superficies no regulares, recubiertas con diversas plantaciones, a las que se une un pequeño teatro de espejos y un reloj astronómico.
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20/3/17
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Palacio de Soñares. Villacarriedo. Cantabria. Mandado construir por don Juan Antonio Díaz de Arce y Pérez del Camino, Caballero de Santiago y Agente General de Felipe V en Roma durante la Guerra de Sucesión e Intendente General en el Reino de Aragón, entre 1718 y 1722. Ha sido atribuido al arquitecto italiano Cossimo Fontanelli, si bien recientemente ha sido vinculado a la escuela barroca salmantina, con influencias platerescas y churriguerescas, siendo asignado, en último término, al arquitecto montañés don Francisco La Riva Ladrón de Guevara. Tiene planta cuadrangular, envolviendo a la antigua Torre de los Díaz de Arce. Tiene tres pisos y escalera monumental. Las fachadas poseen gran riqueza ornamental, con columnas exentas corintias en los dos pisos inferiores y pilastras en el superior. Las columnas, salomónicas y abalaustradas, tienen fustes estriados. Los vanos son rectangulares, remarcados casi todos ellos por columnillas decoradas, y se rematan por frontones partidos. En el centro del piso intermedio se disponen balcones de hierro forjado. La decoración se completa con otros elementos, como frisos adornados con hojarascas o acanaladuras, etc. En el tejado aparecen pináculos, modillones, acróteras y gárgolas. Hay, además, algunos escudos heráldicos, destacando el situado en el centro del piso alto de la fachada, con las armas de Díaz de Arce y Pérez del Camino. Uno de los habitáculos más distinguidos del Palacio era la Biblioteca, que fue testigo de las distendidas charlas y tertulias que mantenían autores tan ilustres como José María Pereda, Marcelino Menéndez Pelayo, Emilia Pardo Bazán, Amós de Escalante o Mateo Gayo. Declarado bien de interés cultural en 1981. Recientemente ha sido rehabilitado como hotel y restaurante.
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20/3/17
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Torreón de la Zuda. Zaragoza. Se levantó sobre la torre del homenaje del alcázar palacio de La Zuda o Azuda, construido a su vez sobre uno de los torreones de la muralla romana que fue arrasado por los musulmanes para este fin. La muralla romana estaba formada por dos muros yuxtapuestos, el interior de hormigón y el exterior de sillería, alcanza los 7 metros de anchura, una de las mayores de Hispania. La plataforma de sillería es la base sobre la que se levantaba el torreón, cuyo interior se encontraba originalmente macizado con un relleno de piedras y tierra. La cimentación se protegió frente al azote de las riadas del Ebro, con el anillo de sillares y mortero que lo circunda. El torreón fue arrasado cuando se construyó en este lugar el alcázar palacio de La Zuda, residencia del gobernador musulmán de Saraqusta. Sobre el torreón se edificó la torre del homenaje. El 18 de Diciembre de 1118, los musulmanes rinden la ciudad a Alfonso I el Batallador, tomando posesión el rey de La Zuda al día siguiente que, según la capitulación, debía ser ocupada por las tropas cristianas. Esta toma de posesión simbolizaba la ocupación de la ciudad. Tras la reconquista, fue palacio residencial de los monarcas aragoneses hasta el siglo XIII, que empiezan a utilizar el Palacio de la Aljafería. A partir del siglo XIV fue sede del Gran Castellán de Amposta, máxima jerarquía del hospital en la Corona de Aragón. La imagen actual del torreón responde a la reedificación de la segunda mitad del siglo XVI, restaurada por Francisco Iñiguez entre 1946 y 1952, quien dio prioridad a la etapa renacentista sobre las anteriores.
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14/3/17
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Castillo de Villalba de los Alcores. Valladolid. Reconquistada la zona y establecida la frontera por Alfonso III en el Duero, comienza la repoblación en torno a una iglesia primitiva. En el siglo XI, con la unificación de los reinos de Castilla y de León por Fernando I, es “villa realenga” y se dona a la Orden de San Juan de Jerusalén, hasta que pasa a manos de la familia Meneses en 1195, por orden de Alfonso VIII. A mediados del XIV pertenecía a don Juan Alfonso de Alburquerque y entre 1522 y 1752 estuvo bajo el señorío de los Castilnuovo. En 1860 lo adquiere Cipriano de Rivas, secretario real cuyos descendientes poseen actualmente la titularidad. De la muralla, que alcanzó un perímetro de más de 1 Km a finales del XV, se conservan grandes lienzos; tuvo al menos 2 puertas y 36 cubos semicirculares, de los que aún podemos contemplar 7, algunos de ellos se han rehabilitado y acondicionado para su visita. El origen del castillo, ubicado en un extremo de la villa amurallada, es incierto y no se sabe si fueron los sanjuanistas, la familia Meneses o los Templarios quienes lo construyeron. Se trata de una edificación muy singular: un castillo-palacio completamente abovedado siguiendo los arquetipos y técnicas cistercienses, con la particularidad de organizar su estructura en 2 niveles superpuestos de bóvedas de crucería. Tiene planta rectangular y 9 torres, 7 macizas y 2 con salas interiores abovedadas. En 1931 se declara Monumento Histórico. El castillo es privado y no accesible, pero la Oficina de Turismo organiza la proyección de un video explicativo así como la posibilidad de visitar los restos de la muralla y sus cubos restaurados.
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14/3/17
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Castillo de los Garci Franco. Villafuerte de Esgueva. Valladolid. Garci Franco de Toledo, noble descendiente de judíos toledanos conversos, hereda la villa de su padre y manda construir, en 1474, el castillo señorial que blasona con su escudo y el de su mujer, María de Sarabia. Imitará la construcción del castillo de Portillo, del conde de Benavente, a cuyo bando pertenece. La costosa obra y las duras obligaciones económicas que sometían a los habitantes de Villafuerte, les enfrentaron con Garci Franco en un largo pleito que cuestionaba la legitimidad de su señorío. Tras su muerte en 1486, su esposa lega a su hijo Antonio Franco las propiedades en Villafuerte y en Valladolid, pero los problemas económicos se agudizan y la fortaleza queda inconclusa. En 1515 el heredero de Antonio Franco fue encarcelado y sus bienes confiscados. Cuando es puesto en libertad encabeza una revuelta en Valladolid contra el Cardenal Cisneros por lo que será desterrado, refugiándose en Villafuerte donde reafirma su condición de señor y coloca su escudo en lo alto de la torre del homenaje. El de Villafuerte es un típico castillo señorial que sigue el patrón de la Escuela de Valladolid. Es de planta cuadrada con torres redondas en tres de sus esquinas y una gran torre del homenaje ocupando la cuarta, adornada con torrecillas semicirculares. Se halla rodeado por una barrera de menor altura. Este tipo de fortalezas tenían una capacidad defensiva limitada: su eficacia frente a las armas de fuego bastante desarrolladas en la época, era escasa, pero sí eran útiles frente a los frecuentes desordenes sociales y las luchas de poder, además de resultar edificios representativos, símbolos evidentes del poder señorial. El castillo, algunas de cuyas dependencias permanecieron habitadas hasta el siglo XX, es adquirido en 1983 por la Asociación de Amigos de los Castillos que está llevando a cabo diversos trabajos de restauración y consolidación. Se puede visitar.
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14/3/17
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