Jesús, me llamas a ser la sal y la luz para los demás,

esto implica que mi testimonio de vida, palabras y acciones

deben ser un reflejo de tu amor, de tu misericordia infinita.


Ayúdame, Señor, a guiarme en todo por el Espíritu Santo,

para que Él sea quien edifique, en mí, al auténtico

testigo de tu amor.
Photo
Shared publiclyView activity