Profile cover photo
Profile photo
Mendiel
403 followers
403 followers
About
Communities and Collections
View all
Posts

Post has shared content
Public
“Y sus ojos se encontraron con los de Pedro. En ese momento comprendió perfectamente lo que debe sentir la masa de un buñuelo al entrar en contacto con el aceite hirviendo.”

Como agua para chocolate, Laura Esquivel
Animated Photo
Add a comment...

Post has attachment
Public
Y te mordí, arrancando una parte de tu cuerpo.

En mi boca, tu sabor llenaba la cavidad por la que tu sabor me complacía.

Mi saliva confundida con la pulpa de tu cuerpo, me hacía mirarte ávido de ti.

Cómo te deseo, rubia y blanca. Tu piel que brillosa se doblega a mi mirada.

¡Diosa dorada de mis más exagerados apetitos!

¡Dios te salve, papa frita!

Photo
Add a comment...

Post has shared content
Public
Te mando ahora a que lo olvides todo:
aquel seno de nata y de ternura,
aquel seno empinándose de un modo
que te pudo servir de tierra dura;

aquel muslo obediente pero fiero
que venía de sierpes milenarias,
aquel muslo de carne y de me muero
convocado en las tardes solitarias;

aquel gesto al echarme en la locura.
Aquel viaje al amor, de mi cintura;
aquel gusto en la piel a lirio extraño,

aquel nombre pequeño bajo el nombre,
aquel pecado de volverte un hombre
en el vicio feliz de hacerme daño.


TE MANDO AHORA A QUE LO OLVIDES TODO, de la poetisa cubana Carilda Oliver Labra.
 

 

 

Photo
Add a comment...

Post has shared content
LLUVIA
Y su cuello se abrió enfurecido escupiendo lava roja y supurosa, colgado como un cerdo de los pies, la cuerda estrangula sus tobillos. Sobre la cama cuelga el cuerpo casi inerte, temblando con los últimos gemidos que su sucia boca profiere. Ahora ya no abusa de inocentes, ahora ya no roba las virtudes de niñas de la calle e indigentes.

Sobre el lecho de sabanas claras vestido, salpica la sangre con los últimos temblores de su cuerpo desnudo, abierto el cuello, cuencas reventadas, los globos oculares golpean su rostro con hilos de nervios que los unen aun al rostro deformado.

Nosotros, amantes impacientes en el real tálamo, admiramos los charcos de sangre formados en los pliegues de la tela que lo cubre. Roja lluvia que cae sobre nosotros mientras la lujuria no se limita.

Te miro a los ojos, mis manos mojadas de encarnado liquido acarician tu cabello pegoteándolo, enredando entre ellos plasma y glóbulos que ruedan presurosos por hebras fallecidas.

Echémonos amor sobre el inundado lecho, amémonos bajo el lago rojizo burbujeante y tibio aun.

Tus ojos brillan cual ninfa de aguas claras, como virginal sacerdotisa de Venus que deja caer las sedas que cubren el esplendoroso cuerpo que el mismo amor envidia. Preciosa musa de mis anhelos, plasmo en tu cuerpo níveo, arabescos rojos con mis dedos, dibujando como DaVinci en celo sobre incólume lienzo con coagulada tinta.

Rompecabezas de miembros, de curvas y virtudes que encajan perfectamente al unirnos carnales sobre sabanas manchadas de sangre de pecado, de pecador asqueroso, de inmundo animal sin nombre.
Photo

Post has attachment
Public
LLUVIA
Y su cuello se abrió enfurecido escupiendo lava roja y supurosa, colgado como un cerdo de los pies, la cuerda estrangula sus tobillos. Sobre la cama cuelga el cuerpo casi inerte, temblando con los últimos gemidos que su sucia boca profiere. Ahora ya no abusa de inocentes, ahora ya no roba las virtudes de niñas de la calle e indigentes.

Sobre el lecho de sabanas claras vestido, salpica la sangre con los últimos temblores de su cuerpo desnudo, abierto el cuello, cuencas reventadas, los globos oculares golpean su rostro con hilos de nervios que los unen aun al rostro deformado.

Nosotros, amantes impacientes en el real tálamo, admiramos los charcos de sangre formados en los pliegues de la tela que lo cubre. Roja lluvia que cae sobre nosotros mientras la lujuria no se limita.

Te miro a los ojos, mis manos mojadas de encarnado liquido acarician tu cabello pegoteándolo, enredando entre ellos plasma y glóbulos que ruedan presurosos por hebras fallecidas.

Echémonos amor sobre el inundado lecho, amémonos bajo el lago rojizo burbujeante y tibio aun.

Tus ojos brillan cual ninfa de aguas claras, como virginal sacerdotisa de Venus que deja caer las sedas que cubren el esplendoroso cuerpo que el mismo amor envidia. Preciosa musa de mis anhelos, plasmo en tu cuerpo níveo, arabescos rojos con mis dedos, dibujando como DaVinci en celo sobre incólume lienzo con coagulada tinta.

Rompecabezas de miembros, de curvas y virtudes que encajan perfectamente al unirnos carnales sobre sabanas manchadas de sangre de pecado, de pecador asqueroso, de inmundo animal sin nombre.
Photo
Add a comment...

Post has shared content

Post has shared content

Post has shared content

Post has shared content

Post has attachment
Public
¡Año nuevo, relato nuevo! Espero que lo disfruten.
Add a comment...
Wait while more posts are being loaded