Profile cover photo
Profile photo
Instituto Julian Mendoza Guerrero
133 followers
133 followers
About
Posts

Post is pinned.Post has attachment
Inscripciones abiertas para primer semestre 2016
Photo
Add a comment...

Post has attachment
Add a comment...

Post has attachment
Add a comment...

Post has attachment
Add a comment...

Post has attachment
Add a comment...

Post has attachment
Inscripciones Abiertas!!!
2362957 ext.105
Photo
Add a comment...

“La educación es víctima de la modernidad líquida”: Bauman

“No vamos a deshacernos de la realidad… el problema es cómo utilizarla”. Esto afirmó el filósofo polaco Zigmunt Bauman –autor del concepto de ‘modernidad líquida’–, en el encuentro internacional Educación 360, celebrado el año pasado en Río de Janeiro, Brasil.

La educación, dijo Bauman, es víctima de la modernidad líquida, que es un concepto mío. El pensamiento está siendo influenciado por la tecnología. Por ejemplo, hay una crisis de atención. Concentrarse es dedicarse por un tiempo prolongado a una cuestión muy importante. Cada vez somos menos capaces de hacer eso en forma correcta –dijo el pensador. Esto se aplica en gran parte a los jóvenes. Los profesores se quejan porque no consiguen lidiar con ello. Ni siquiera pueden leer un artículo que se les pide para la siguiente clase. Buscan citas, atajos, fragmentos.

La obra de Bauman abarca unos 30 libros, escritos en torno a la modernidad líquida, que se define como el tiempo en el que vivimos, caracterizado por la “volatilidad”, “incertidumbre” y la “inseguridad”.

Aseguró que no hay forma de rebatir que Internet nos ha traído grandes ventajas. La facilidad de acceso a la información, la facilidad con la que podemos pasar por alto las distancias. Recuerdo que cuando yo era joven, pasaba mucho tiempo en la biblioteca tratando de leer cien libros para encontrar una pieza de información que necesitaba. Ahora, sólo hay que preguntar Google. En décimas de segundo nos da miles de respuestas. Eliminamos uno de los problemas: no tenemos que pasar horas en la biblioteca. Pero hay un nuevo problema. ¿Cómo voy a entender esas miles de respuestas? Ahora, viejo, conseguí entender a Sócrates: “Sólo sé que no sé nada.”

Hay también, en opinión de Bauman, otras crisis que vienen con Internet y deben ser superadas. El filósofo sostiene que vivimos con cada vez menos paciencia por la cantidad de información que recibimos al mismo tiempo. Y cuando no la tenemos, el resultado es la irritación.

Si nos tardamos más de un minuto para acceder a Internet al encender la computadora, nos ponemos furiosos. ¡Sólo un minuto! Nuestro umbral de paciencia disminuye. La información con más éxito, la que tiene más probabilidades de ser consumida, son solo fragmentos. Otra cosa es la persistencia. Obtener algo contiene en su interior una serie de fracasos que te hace perder tiempo y tener que empezar de nuevo desde cero. Y esto es muy complicado. No es fácil de mantener esta persistencia en este entorno con mucho tanto y tanta información que fluye simultáneamente desde todos los lados.

Este nuevo escenario –explicó el pensador a la audiencia de educadores–, desafía y transforma la posición secular del docente. Para Bauman, “no hay vuelta atrás a la situación en la que el maestro era el único conocedor, la única fuente, la única guía”.

No hay forma de concebir la sociedad del futuro sin tecnología. Entonces, si no puedes vencerla, únete a ella, Trata de contrarrestar el impacto negativo, como la crisis de la atención, con persistencia y paciencia. Si usted quiere construir el conocimiento y no sólo acumularlo, se necesitan determinadas cualidades: la paciencia, la atención y la habilidad de ocupar ese lugar estable, sólido, en un mundo que está en constante movimiento. Es preciso trabajar la capacidad de mantener la concentración.

De acuerdo con el filósofo, hoy en día la educación reproduce privilegios en vez de mejorar la sociedad. Recordó que en Estados Unidos, el 70% de los estudiantes universitarios provienen de las clases más altas, mientras que sólo el 3% son de los estratos de menores ingresos. Según Bauman, se trata de “una manera de reafirmar la desigualdad social”, tema que aborda en su libro de reciente aparición “¿La riqueza de unos pocos nos beneficia a todos?”.

Una de las tareas de la educación es dar a todas las personas que tengan talento, la oportunidad de adquirir conocimientos que termine en un uso creativo para la sociedad. Pero este objetivo no se está persiguiendo en muchos lugares. En Gran Bretaña, los precios, en lugar de bajar para la gente con menos dinero, van en aumento. Y cada vez son menos los padres que tienen la posibilidad de ahorrar la cantidad necesaria para sus hijos que cursen la universidad.

El problema, según Bauman, es que la educación está presionada por la política y por los intereses corporativos. Y eso, dijo, se refleja en la mente del estudiante. El polaco criticó el hecho de que los estudiantes elijan un área de estudios con base en la posibilidad de conseguir o no un empleo.

Si desea obtener conocimientos especializados, que son las condiciones para un buen empleo, necesita estudiar cuatro o cinco años, y eso requiere mucho esfuerzo, dijo Bauman. Pero si usted está siendo guiado por el estado actual de las cosas, todo va a cambiar durante ese tiempo de estudio. Y se dará cuenta de que no va a encontrar un uso rentable para el tipo de calificación y habilidad adquirida en estos años de duro trabajo en la universidad.

Para concluir, el pensador, dejó al auditorio un mensaje de esperanza: “Educar, señoras y señores, es hacer una inversión en los próximos cien años”*.

Preguntas que ayudan a la reflexión:
1. ¿El sistema educativo actual es útil?
2.¿Por qué la educación es un negocio?
3.¿Cuales son los retos de la educación en la modernidad líquida?

___________________
Recuperado de: http://mx.unoi.com/2016/01/22/la-educacion-es-victima-de-la-modernidad-liquida-bauman/ 06/09/2017

ECONOMÍA LÍQUIDA

La sociedad moderna líquida orquestada por el consumo

La vida líquida asigna al mundo y a las cosas, animales y personas la categoría de objetos de consumo, objetos que pierden su utilidad en el mismo momento de ser usados. Los objetos de consumo tienen una esperanza limitada y, cuando sobrepasan este límite, dejan de ser aptos para el consumo, se convierten en objetos inútiles. Las personas, también somos objetos de consumo: pensemos en el trato que nuestra sociedad da a nuestros mayores o en las industrias del sexo. En una sociedad así la lealtad y el compromiso son motivo de vergüenza más que de orgullo porque son valores duraderos.

En un mundo de carácter empresarial y práctico como el que vivimos (un mundo que busca el beneficio inmediato), todo aquello que no pueda demostrar su valor con cifras es muy arriesgado. Por tanto, materias de estudio como la historia, la música, la filosofía…, que contribuyen al desarrollo del ser humano, más que una ventaja social, política o económica son un peligro. Porque el ser humano ha dejado de tener valor “humano” para pasar a ser un simple objeto de producción o consumo.

Individuo asediado, planeta asediado

¿Cómo es el individuo que vive en esta sociedad de vida líquida? Zygmunt Bauman nos dice que es un individuo asediado. Porque busca su individualidad, singularidad y aquí viene la gran contradicción.
La individualidad sería la autenticidad, como ser fiel a uno mismo, ser el yo real. Pero ya hemos visto que para la sociedad moderna líquida la fidelidad no es un valor sino todo lo contrario. Entonces, ¿qué es la autenticidad que busca este individuo asediado?

La autenticidad, la individualidad, la singularidad en una sociedad moderna líquida es ser como todos los del grupo, ¡una auténtica y gran contradicción! Es decir, los individuos han de ser asombrosamente parecidos, deben seguir una misma estrategia vital y usar señas compartidas, reconocibles e inteligibles por el resto del grupo (las marcas de consumo, el comportamiento, las modas, el gusto por el arte…).

La sociedad obliga a ser únicos, pero ella misma da las pautas para conseguirlo. Para satisfacer esa necesidad de individualidad, nada de buscar en nuestro interior: la autenticidad se encuentra bebiendo un determinado producto, llevando una marca de ropa interior, hablando con un determinado móvil, conduciendo un determinado coche… Todos llevan o quieren llevar las mismas marcas, van o quieren ir de vacaciones a los sitios que se han puesto de moda, leen los mismos best sellers… y todos se creen singulares. ¡Increíble!

Como dice Bauman, la lucha por la singularidad se ha convertido en el principal motor, tanto de la producción en masa como del consumo en masa. Todos son singulares utilizando las mismas marcas y aparatos, y serán más o menos singulares dependiendo de la capacidad de compra y actualización de los objetos, y ésto, evidentemente, requiere dinero.

Está claro que cuánto más grande es la calidad de vida de una ciudad mayor es su huella ecológica.

Por tanto, la singularidad es realmente un privilegio, tanto en lo que se refiere a individuos como a sociedades, a nivel planetario.

A este individuo asediado Bauman lo define como homo eligens, hombre elector (que no hemos de confundir con el ser humano que realmente elige).

El homo eligens es un yo permanentemente impermanente, completamente incompleto, definidamente indefinido, auténticamente inauténtico.

Bauman nos dice que esta sociedad de consumo justifica su existencia con la promesa de satisfacer los deseos humanos (remarco: materiales) como ninguna otra sociedad lo ha hecho, aunque esta promesa de satisfacción solo resulta atractiva siempre y cuando los deseos no sean del todo satisfechos.

Por tanto, la realidad es que la no satisfacción es el motor de la economía. La sociedad de consumo consigue esta permanente insatisfacción por dos vías:

1) Denigrar y devaluar los productos al poco tiempo de haber salido, sacando otros nuevos;
2) Satisfacer cada necesidad o carencia de tal forma que dé pie a nuevas necesidades o carencias.

Para mantener las expectativas vivas y para que las nuevas esperanzas ocupen rápidamente el vacío dejado por las obsoletas, la distancia entre la tienda y el cubo de la basura tiene que ser muy corta y la transición muy rápida.

El consumismo es una economía de engaño, exceso y desperdicio. Pero, al mismo tiempo, son el engaño, el exceso y el desperdicio los que garantizan el funcionamiento de la sociedad. La historia avanza hoy como una fábrica de residuos.

Una sociedad de consumidores no es solo la suma de individuos consumistas. Es una totalidad, se trata de un auténtico síndrome: un cúmulo de actitudes y estrategias, disposiciones cognitivas, juicios y prejuicios de valor, supuestos explícitos y tácitos sobre el funcionamiento del mundo y cómo desarrollarse en él, imágenes de felicidad y cómo alcanzarla.

La extensión de pautas de consumo es de tal amplitud que abarca todos los aspectos y las actividades de la vida. Esto produce un efecto secundario, quizás involuntario: la penetrante mercantilización de los procesos vitales. El mercado se ha introducido en áreas de la vida que se habían mantenido fuera de los intercambios monetarios. La educación, la cultura, todo está supeditado a unas cifras económicas que hacen que un objeto o servicio, independientemente de su calidad, sea exitoso o no. Porque el éxito, la mayoría de veces, no depende de la calidad sino de la campaña de marketing que tenga detrás. Incluso en nuestras relaciones humanas nos tratamos como objetos de consumo o producción.

Bauman explica que el consumo sería una versión moderna del sueño del rey Midas, hecho realidad en el siglo XXI. Todo lo que el mercado toca se convierte en un artículo de consumo, incluso las cosas que tratan de escapar a su control*.

Preguntas que orientan la reflexión:

1. ¿Nuestro discurso contribuye a una economía sostenible y a la libertad financiera?
2. ¿La religión también cayó presa de la economía líquida?
3. ¿El dinero es indispensable para vivir?
____________________
*Recuperado de: https://www.revistaesfinge.com/filosofia/corrientes-de-pensamiento/item/757-56zygmunt-bauman-y-la-sociedad-liquida 06/09/2017

LA FE LÍQUIDA

¿Qué perspectivas ofrecen las religiones en esta sociedad marcada por la modernidad líquida. No son numerosos los ensayos que se han publicado sobre esta relación. En todo caso, hay referencias a Bauman en trabajos sobre violencia y religión a propósito de las reflexiones de Bauman sobre el Terrorismo en una sociedad de modernidad líquida. Siguiendo a Kolakowski, Bauman identifica la religión con los deseos de llenar los espacios de insatisfacción humana. La vulnerabilidad hace a los humanos necesitados de experiencias de seguridad extranaturales. Por ello, considera que para mucha gente la necesidad de una experiencia religiosa pude ser my confortante.

Tal vez el más clarificador sea el Three Types of Liquid Religion (C. N. de Groot) [en Implicit Religion, 2008, vol. 11, pp. 277-296]. En este artículo, el autor, profesor de Teología católica en Holanda, explora diversos caminos para comprender la religión dentro del conjunto de la modernidad líquida.

El propio concepto de modernidad líquida abre a perspectivas de formas sociales de religión “nuevas” y “antiguas” que parecen florecer en un medio líquido. Por ello, pretende diseñar modelos de expresión en religiones sólidas y líquidas.

Sistematiza su pensamiento en tres tipos de religiones líquidas: el primer tipo se refiere al fenómeno líquido en la esfera religiosa: fenómenos religiosos, pequeñas comunidades, redes de religiones globales y comunidades virtuales. El segundo tipo, se refiera a los límites entre las religiones y la esfera secular, tal como se muestra en los servicios religiosos en un hospital o en una prisión. El tercer tipo de religión líquida consiste en el encuentro y actividades comunes fuera de las esferas religiosas, tal como se muestra en las esferas políticas y culturales en las que hay importantes dimensiones religiosas. Son tres caminos a lo largo de los cuales muchas personas pueden encontrar sentido a su propia vida en una sociedad líquida en donde las certezas y las seguridades parecen desvanecerse.

De todas formas, desde hace años los filósofos de la religión reflexionan sobre la función social de la religión en una sociedad secularizada. La pregunta por Dios y sobre todo, sobre el papel de Dios en un mundo laico, continúa siendo una cuestión abierta*.

Preguntas que orientan la reflexión:
¿Se puede vivir sin experiencia religiosa?
¿La fe se puede reemplazar por otras cosas como la tecnología?
¿El dinero sacia las necesidad que antes saciaban las religiones?

____________
*Recuperado de: http://www.tendencias21.net/La-modernidad-liquida-podria-licuar-las-religiones_a12121.html 06/09/2017.

Estimados estudiantes del Seminario: Modernidad Líquida, les comparto la ruta a seguir:

Sept 11: Instrucciones de trabajo e identificación de grupos

Sept 18: Ejercicio de Antropología

Sept 25: Presentación Grupo A (Fe Líquida)

Oct 09: Presentación Grupo B (Economía Líquida)

Oct 23: Presentación Grupo C (Educación Líquida)

Oct 30: Conclusiones

Wait while more posts are being loaded