Entrevistando a David Bollier, autor de "Think Like a Commoner: A Short Introduction to the Life of the Commons"

ENTREVISTADOR: Hoy estamos charlando gracias a la presentación de un conocido mutuo, Stacco, que trabaja para Guerrilla Translation, pero también es parte de la P2P Foundation. Últimamente he hablando con mucha gente relacionada con la P2P Foundation sobre el potencial de un modelo de producción industrial redistribuida. Una producción industrial que no requiere de grandes inversiones de capital desde un principio, que se puede poner en marcha con una inversión inicial de varios miles de dólares en insumos nuevos. Cosas como impresoras 3-D u otros tipos de maquinaria de control informático que quizás impulsen una nueva clase de arreglo económico entre las personas. Esto es lo que describe Jeremy Rifkin en su nuevo libro The Zero Marginal Cost Society: The Internet of Things, the Collaborative Commons, and the Eclipse of Capitalism 2. El mensaje del libro de Rifkin es que el capitalismo, aun sin desaparecer por completo, tendrá cada vez menos presencia en nuestras vidas de aquí en adelante. Me pregunto si te parece una esperanza razonable.

DAVID BOLLIER: Bueno, Rifkin dice que el capitalismo está en declive pero yo no estaría tan seguro. En lo que sí estoy de acuerdo es que esta tendencia hacia una producción distribuida otorgaría más independencia a aquellos individuos y grupos que la pusieran en práctica. De hecho, se convertirían en co-productores cada vez menos dependientes del capital… Y todo esto irá en aumento. Se trata de un movimiento incipiente que no se limita al ámbito del software libre, dado que también lo vemos en el diseño o en la fabricación abierta. Se construyen cosas como muebles, coches o maquinaria agrícola, con el respaldo de una comunidad global de diseño abierto, complementada por un modo de producción local capaz de modificar y cambiar esos diseños según las circunstancias. Todo esto bajo los principios del código abierto, es decir: modularidad, materiales locales, costes mínimos, productos personalizables y demás. Es una tendencia un tanto radical, ya que no se necesitan grandes concentraciones de capital para producir objetos prácticos con los que cubrir tus necesidades. Creo que derivará hacia un tipo de emancipación tanto económica como política, como argumenta Rifkin. Hasta dónde llegará y con qué problemas se encontrará… eso es discutible.
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