¿Harry, Harry? ¿qué Harry, tío? ¿Harry el sucio, (se preguntarán ustedes) ese pobre diablo que se hace llamar Harry para ganar más seguidoras a su cuenta de facebook, ese mismo Harry que ahora está el pobre en situación de desempleo? ¿ese? ¿ese tipo al que "Aiguas de Barcelona" le cortó el suministro por no abonarle la correspondiente factura del mes en tiempo y forma? (sí, uno se entera de todo en facebook, hasta de lo que no le concierne), ¿o Harry el sucio, el personaje hollywoodiense?

Pues no, miren ustedes. Sepan que, ni por asomo, me estoy refiriendo a ninguno de los dos, y créanme si digo que lo siento, sobre todo por ese último Harry, el pistolero-legal experto en resolver crímenes de mucha monta que encasilló durante tantos años a Clint Eastwood en el papel de poli bueno, me estoy refiriendo a Harry Potter, el niño mago. Es ese muchachito inglés quien realmente se lleva la palma en cuanto a record de ventas millonarias se refiere.

A las pruebas me remito:

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/08/04/actualidad/1470311728_610216.html

Estimados lectores, es evidente que si nuestra Elvira Lindo hubiera sabido que dotando a su Manolito Gafotas de una varita mágica, además de los consabidos espejuelos (gafas para los europeos, elemento que tienen en común nuestro Manolito y Harry, el niño mago) la orfandad, que tiene un gancho tremendo en el cine, y el lastre de unos tíos magels bien desalmados, hubiera catapultado a su querubín español al podium de la fama en un periquete, entonces sería J.K Rowlling quien estaría a día de hoy pidiendo el agua por señas a las editoriales para que aceptaran su manuscrito. Pero, como bien diría mi señora mamá (mi mamá es muy dicharachera): pa' adivino dios, señora de Lindo, aunque debo decir a favor de nuestra Elvira (no señores míos, no voy a emplear la archiconocida frasesita de marra de la lanza partida por que hoy no vamos a charlar sobre los indios americanos) no he sido más feliz en mi vida que en mi cocina riendo como un pichón de cole de primaria, mientras mi hija mayor que por aquel entonces tenía ocho años, leía en un ejercicio de lectura compartida las peripecias y desventuras de "Manolito gafotas" en su natal Carabanchel alto, Carabanchel mola una barbaridad, palabrita del niño Jesús, aunque no reuna el mágico encanto del famoso callejón Diagon. De modo que, Sra. Elvira Lindo, me ha hecho usted reír de lo lindo con las ocurrencias de su polluelo.

Pero no estamos aquí para debatir por qué una colección compuesta por ocho novelas tan cañera como "Manolito Gafotas", no ha alcanzado entre los locos bajitos igual éxito que las creaciones de J.K. Rowlling, y como consecuencia de tan fértil ingenio, un asqueroso récord de ventas, pese a que nuestro castizo nene, Manolito, fue incluso capaz de hacerse, también, un hueco en la cinematografía española; estamos aquí por otro asunto. Con permiso de J.K. Rowlling... miren, señores, ¿y para qué va uno a andarse con chiquitas? sin su permiso y todo, la verdad sea dicha, este servidor, este aprovechado, dirán ustedes, ha tomado prestado el nombre de su querido personaje literario, Harry Potter, como un ardid publicitario destinado a desviar su atención hacia esta nueva colección titulada:

"Hasta las pelotas del pelotudo de Harry"

Inaugurándo la colección uno de los mejores descubrimientos que he hecho en este último año, sin duda, un antes y un después en mi camino de lector compulsivo, y que conste que solo he tenido esta sensación de deslumbramiento al descubrir al escritor cubano Guillermo Cabrera Infante, y por supuesto, al adentrarme en los textos del escritor argentino Israelí +Gavrí Akhenazi​​​​​​​​​​​​​​​​​​​.

Como muchos de ustedes ya saben, y si no ya se los adelanto yo, aquí, servidor de ustedes, viene haciendo desde apenas un año la carrera de poeta, sí, un aprendiz... ¿y qué? Así que me he tomado la libertad de romper el hielo con este poemario de Akhenazi. Y por que nadie puede describir mejor el contenido de una obra que la propia voz de su autor, venga, va; una muestra para que se les vaya haciendo la boquita agua:



POEMA 1.


Debería comenzar con una foto del rostro de mi madre.
Comenzar con aquellos parecidos
que nos diferenciaron.

Empezar por los ojos
a los que nos miramos para odiarnos por siempre
o por el gesto avaro de la boca
en eterno repudio.

Dicen que era bonita como una bruja mala
y que yo tengo la acidez de pupila
–como un ojo agresivo de águila maltrecha–
que esgrimía mi madre.

Tenía esta negrura inverosímil
de camino olvidado
y la inclemencia abrupta de los sismos
sobre una aldea mansa.

Mi madre quedaba sólo en las tormentas
que destruyen la mies
aguan el vino
y pudren las pezuñas del animal de granja.

Era un cuento de miedo bien contado
para este hijo que parió en la niebla.



*********************



POEMA 10.



Yo no sé si reía.

Dudo sinceramente de que mi madre riera alguna vez.

Siempre estaba violenta
como un juguete roto que se desarticula
y cuelga desarmado de sí mismo.

Dudo de que haya sido niña o mujer buena
o hija de su madre y de su padre
o que haya hecho también su Bat Mitzvâ
o en Janucâ encendido nueve velas 
o algo
algo normal de todas esas cosas que hace la gente buena.

Dudo de que llorara aunque la vi llorar
con un lamento de laguna en sombra
desnuda como un cuerpo desarmado y desnudo
con alas de lechuza hechas completamente de cabello.

Lloraba como un mico que sisea
o como algo que se va muriendo, impertinente
y desacomodado de artificios.

Me gritó que me fuera y yo me fui
porque no le servía para nada.



*******************


Ambos poemas pertenecen al poemario: "Asesinando a mi madre (y otros poemas violentos)

Y como "El pelotudo de Harry" viene a ser una librería virtual donde el lector puede adquirir a voluntad, has el favor, no me seas tan pelotudo como Harry y pincha en el maldito enlace:


https://www.amazon.es/gp/aw/d/1304043711/ref=mp_s_a_1_5?__mk_es_ES=%C3%85M%C3%85Z%C3%95%C3%91&qid=1472196335&sr=1-5&pi=AC_SX236_SY340_FMwebp_QL65&dpPl=1&dpID=51ETdms71NL&ref=plSrch



Enlace a "La maldad aparente", el blog de Gavrí Akhenazi:

http://lamaldadaparente.blogspot.com.es/?m=1


En fin, señores, este callejón literario se ira multiplicando poco a poco con las lindezas de diferentes escritores, manténganse atentos a las próximas novedades, lectores míos, míos de mí, no míos de leer mis cosas, o de seguir mis publis ni nada de eso, yo ya tengo muy asumido que no vengan a leerme ni los perros, pero a pesar de todo:

LOS AMO.

Por que según el Dalái Lama, amar a todas las criaturas del universo da un buen Karma que te cagas.


Abrazo.




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