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Ena Morada
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Ena Morada

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hasta mañana !
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tabaata camargo's profile photoJulio Cesar Madriaga's profile photoRubiJesska's profile photoMaria Valencia's profile photo
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Ya a descansar
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Ena Morada

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Pues nada, aquí viendo los post de +Ena Morada 
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Angélica Hernández's profile photoRey Matos's profile photoLilian Di Giampaolo's profile photoAlba Morales's profile photo
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jajaja
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Ena Morada

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UFF!
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Enrique Fernandez's profile photoMartha Vargas's profile photo
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+Martha Vargas hola Martha ..no para nada yo tambien respeto a esos personajes..y no me referia a ellos exactamente..si miras el cuadro, dice Frida kahlor y esta sudando..y luego yo me referia ala actriz q iso la pelicula ..salma Hayek la jarochita..q su esposo es un arabe..asi q nomas quise ponerle un poco de humor ...jajaja ay martita x q no eres una nina normal.jajaja. saluditos-:)
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Ena Morada

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Ritual indígena: estalla el polvo, el tiempo se detiene
Jesús María, El Nayar, Nay. Sábado de Gloria por la mañana en esta comunidad cora. Cristo Sol o Toakamuna ha resucitado. Cientos de demonios semidesnudos se autodestruyen en el río, de donde habían surgido el jueves temprano para tomar los poderes tradicionales y municipales y matar a esa deidad sincrética.

En la ribera opuesta, incrustada en un acantilado del paisaje desértico y escabroso de la sierra del Nayar, la enorme Piedra Sagrada de los coras, o nayerij, es muda testigo una vez más de la recreación del rito primigenio. Se ha renovado el ciclo de la agricultura, la naturaleza, la vida.

También llamados judíos o borrados, los demonios lavan en las aguas sus cuerpos pintados con diseños multicolores. La intención es desaparecer y retornar a su sencilla condición de personas.

Al pintarse los coras a la orilla del río, "borran" su esencia y apariencia humana para transfigurarse en demonios. Una vez que Cristo Niño o Cristo Sol ha resucitado, corren al río a destruirse.

Todavía hace unos minutos, La Judea o Semana Santa Cora escenificó los últimos rituales de los muchos que conforman la celebración en Jesús María o Chuisete'e.

Muchos se desarrollaron en la iglesia llamada de Jesús María y José, pero la gran mayoría se realizaron en la calle, con una combinación de organización militar, teatralidad, irreverencia anticatólica y comicidad sexual propia de los carnavales.

En medio del polvo omnipresente, los demonios dijeron sus diálogos al revés, cantaron, lanzaron gritos salvajes, danzaron, corrieron por todo el pueblo e hicieron las últimas "vagancias" entre ellos o contra los espectadores indígenas o mestizos.

Al menos 500 judíos participaron este año en La Judea o Su'umuavika, reconocida en diciembre pasado con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2004, en la categoría de Arte y Tradiciones Populares (La Jornada/19 diciembre/2004).

El manejo del monto del Premio Nacional de Ciencias y Artes, de 460 mil pesos, evidenció diferencias añejas y complejas entre sectores de poder político y ritual al interior de las autoridades tradicionales: gobernadores, Consejo de Ancianos, centuriones, fariseos, capitanes, judíos y otros custodios de la Casa del Santo Entierro.

Otro asunto es la inconformidad de los coras ante la "falta de respeto" hacia las autoridades tradicionales por parte del ayuntamiento, encabezado por el presidente municipal Manuel Rivera Taizán, quien no reside en Jesús María, sino en Tepic.

Los judíos o tiya'rus son seres de la oscuridad. Su origen se remonta a los tiempos primigenios de la conformación de la cosmogonía cora. Este sincretismo singular surgió con la evangelización católica en el Gran Nayar, lograda a medias.

La fuerte religiosidad cora mira hacia entidades en las que se han fundido las referencias a Jesús, Cristo o el Nazareno con nombres como Taya'o, Hátzikan o Toakamuna. El Santo Entierro, por ejemplo, es Tayashure, una deidad solar.

Pero los que revisten mayor importancia son los "santitos". Entre más precaria sea la imagen de un santito, mayor es la devoción. El consumo de peyote, de uso ritual, potencia el acercamiento divino.

Ante la resistencia político-cultural en esta región de la Sierra Madre Occidental, los españoles pudieron comenzar su hegemonía sólo hasta 1722, dos siglos después de iniciada la conquista de México. Aún se recuerda a líderes como Tlahuitole, Mariano Máscara de Oro o el rey Nayar.

Pero este Sábado de Gloria la tranquilidad envuelve de nuevo a Chuisete'e. Es el anticlímax teatral que sigue a la catarsis del Viernes y del Jueves Santos. Aunque el trastocamiento de la cotidianidad comenzó desde el plenilunio del miércoles, con el rito erótico de la Danza de la tortuga, o antes, desde el Domingo de Ramos.

Los demonios se han ido, pero regresarán el año próximo, como lo han hecho desde el origen de los tiempos del pueblo cora.

Esta es la crónica de un viaje alucinante de La Jornada por la tierra de los judíos-demonios. Un viaje de siete días en el que el sincretismo religioso y una cultura ancestral se mezclan con la política y la llamada modernidad para crear un paisaje humano más que complejo.

Recorrido místico
Aeropuerto de Tepic, Domingo de Ramos, 20 de marzo, 11 horas. El fotógrafo y el reportero de La Jornada son recibidos por los investigadores José María Castro Simental y Carlos Espinoza Tovar, quienes les darán un aventón en un vehículo ante la imposibilidad de contratar una de las avionetas que vuelan a la sierra del Nayar. Se prevé que serán entre seis y ocho horas de camino.

Desde hace dos décadas Castro y Espinoza se han vinculado con algunas de las comunidades coras del Gran Nayar, sobre todo con Jesús María, donde se han ''borrado" como demonios por varios años.

Ambos aclararán infinidad de dudas sobre La Judea, los coras y Jesús María.

Castro, interesado en la etnomusicología, la etnocoreografía y autor del libro inédito Crónica de una Semana Santa Cora: Jesús María (Chuisete'e), tiene además compadres músicos y chamanes.

Junto con otros especialistas de la ciudad de México y de Tepic, ellos realizarán una investigación solicitada por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

La Judea obtuvo en diciembre pasado el Premio Nacional de Ciencias y Artes, que consta de 460 mil pesos. La iniciativa fue de la titular de ese órgano, Xóchitl Gálvez. Con el apoyo de algunos miembros de las autoridades tradicionales coras, la institución hizo la propuesta de La Judea.

Una delegación de la comisión llegará por la tarde de este domingo a Jesús María. Esa instancia aclarará algunas confusiones y pedirá permiso para avanzar en la propuesta ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para que declare a la Su'umuavika ''patrimonio cultural intangible de la humanidad".

El polvo, amo y señor
Conducida por Castro, desde la camioneta comienzan a verse algunos indígenas por las calles de la población de Ruiz, en la Cora Baja.

Poco después de la comunidad de El Venado se poncha una llanta, pese a que la carretera todavía está pavimentada.

Un cora que viaja con su familia también a Jesús María presta una herramienta y salva la situación. La reparación se hará en la comunidad de San Pedro Ixcatán, donde Espinoza, caminador y platicador incansable, se entera de algunos preparativos locales para la Semana Santa.

El sol comienza a ponerse al entrar al camino de terracería. Faltan más de 130 kilómetros para llegar a Jesús María, cabecera del municipio de El Nayar. El polvo es el amo y señor de todo lo existente. El ascenso es más marcado.

Unas cuatro horas después el vehículo rompe el aire frío de la comunidad de Mesa del Nayar, la más reticente a los ''vecinos", como se llama a mestizos y forasteros. Dentro de una casa cora una fogata en el piso ilumina los rostros de sus habitantes. Comienza el descenso hacia Jesús María y el frío se disipa poco a poco.

Pasadas las 11 de la noche, la panorámica de un pueblo iluminado desde hace poco por la luz eléctrica reaviva los ánimos. Desde las faldas de un cerro se ve el techo rojo del hospital mixto de la Secretaría de Salud, que combina la medicina tradicional con la alópata, aunque la farmacia de ésta suele ser magra.

Una población de alrededor de 2 mil habitantes, casi desierta y con calles en las que estalla el polvo al menor movimiento da la bienvenida. Las casas de cemento, cuadradas y sin gracia, se combinan con las de ladrillos de adobe y techo de tejas de dos aguas. También hay viviendas de piedra de río y de palos.

Se ha llegado a uno de los lugares fundamentales de las culturas indígenas de México. Atrás quedarán, en estos días, los códigos de la cultura occidental.

Un par de fariseos y tres auxiliares entran a la iglesia llamada de Jesús María y José. Llevan ramos de palmas, algodones sagrados y otras ofrendas. Es el primero de los muchísimos momentos de La Judea que se verán los días siguientes, de mañana, tarde y noche.

Las mujeres no participan, salvo en la preparación de los alimentos y algunas funciones de apoyo a las autoridades religiosas tradicionales.

Don Silvino no se encuentra. Dueño del hotel y paletero, fue contactado desde la ciudad de México. No hay administración ni administrador, pero los cuartos están abiertos. Los viajeros ocupan dos en la planta alta. Los colchones no tienen sábanas, sólo un fino manto de polvo. El sueño y los sueños en Jesús María se prolongarán al menos hasta el domingo siguiente.

Un tiempo que se alarga
Lunes 21 de marzo, 6:30 horas. En Jesús María, la más poblada de las decenas de comunidades coras, es posible despertar viendo un enorme cerro con cactos y huizaches y escuchando un estruendo de gallos, burros y pájaros. También se oye ladrar a los perros.

Con don Silvino no hay problema, aunque por la tarde José María Castro y Carlos Espinoza se mudarán a una casa que les prestó don Melesio de Jesús Rosas, compadre del primero. Violinista cora, don Melesio es un hombre generoso y siempre sonriente.

El fresco matutino cede poco a poco ante el calor. Los periodistas suben al barrio de San Miguel a presenciar parte de la ceremonia de bendición de los alimentos.

Muy cerca de la Casa Fuerte y de la Casa Real, espacios de la gobernación tradicional, y ante la casa del Centurión Blanco, dos músicos ejecutan un tambor de parche y una flauta. Siempre de pie, su presencia será permanente en lugares y momentos fundamentales de La Judea.

Frente a una empalizada, que en unos días será cubierta de ramas, son colocadas en el piso dos canastas de tortillas y alrededor de ellas pequeños platos de barro con frijoles y arroz.

Afuera se reza, se medita, se charla y se comen tacos por turnos y jerarquías. Los niños juegan, se divierten y aprenden la tradición. Adentro de la casa hay veladoras, ofrendas, preparativos. Los minutos caen lentamente. De por sí en Jesús María el tiempo casi se detiene, se alarga, recupera su transcurrir natural.

También hay un Centurión Negro. Su sede es la Casa del Santo Entierro, centro nodal de la religiosidad cora ubicada en el barrio de San Antonio. De hecho es la sede cotidiana de los centuriones. Pero en Semana Santa los dos se trasladan a la entrada del palacio municipal.

En la comunidad hay cuatro barrios principales: San Miguel, San Antonio, El Rosario y San Francisco. Los cargos de ambos centuriones duran un año y cada uno se va rotando en los cuatro barrios. Los judíos deben transfigurarse cinco años seguidos. En orden ascendente, los cargos de cabos y capitanes también duran un lustro.

Para poder trabajar, los periodistas buscan además a su primer contacto cora: Valeriano Serrano Díaz, uno de los cinco capitanes de la Su'umuavika. Saben que tomar fotos, incluso notas en la libreta, está prohibido y los judíos vigilan.

El argumento es evitar "que se haga negocio" con la cultura cora. Además, a muchos no les interesa la difusión. Incluso se dice que algunos ancianos, ante los 460 mil pesos obtenidos por el Premio Nacional de Ciencias y Artes, han dicho: "Se ha comenzado a vender La Judea".

Entre los espectadores, una fotógrafa de Cuernavaca acaba de vivir el susto de su vida. Fue sorprendida al tomar una foto. "Estorbo", le espetó uno de sus custodios mientras la llevaban ante las autoridades.

Humo ritual
El fotógrafo José Carlo González muestra a Serrano unas imágenes tomadas a él y otros miembros de la delegación cora en diciembre pasado, cuando fueron a la ciudad de México a recibir el premio. El reportero muestra copias del texto respectivo. Una esperanza se abre con la sonrisa del capitán de los demonios.

Es de noche. Algunos ancianos del consejo están sentados en el suelo frente a la casa del Centurión Blanco. Fuman sus pipas de carrizos largos y cuerpos de barro. El humo tiene un sentido ritual.

Modesto de Jesús Melchor toma tabaco silvestre de una bolsa de plástico para retacar su pipa y rencenderla. En cora, escucha de Valeriano Serrano la información sobre la visita de La Jornada y la CDI. El consejero anciano formó parte de la delegación para recibir el premio en Los Pinos.

Ya de noche, los judíos, que se "borrarán" hasta el Jueves Santo, hacen dos filas afuera de la casa del Centurión Blanco, quien monta un caballo del mismo color. Con sus sables de madera cruda, bajan al palacio municipal en una primera "toma" de los poderes formales. Ellos serán la única autoridad estos días. Parece una revuelta indígena.

Afuera de la Casa Fuerte, un edificio de adobe, tejas y escaso mobiliario de madera, Alejandro de Jesús Alejandro, primero de los dos gobernadores tradicionales, recibe al grupo de la CDI y a los periodistas para aclarar confusiones. Lo acompaña el comisariado de Bienes Comunales, Marcos Valentín Aguilar.

Con el gobernador están los asesores Ismael Zeferino y Juan Molina, además del mismo Valeriano. Ellos han cursado diversos niveles de estudios en Tepic y saben manejarse en las dos culturas.

Disputa por el premio
Luz Lozano, de la comisión, aclara que el premio entregado no fue a condición de tomar fotos ni video. Según un acuerdo anterior, dice, se llevó a dos personas para dar un curso a jóvenes coras para que ellos mismos documentaran sus fiestas.

Lozano rechaza la versión de que se pedirían cuentas sobre el uso de los 460 mil pesos del premio. Recuerda que en el expediente de la candidatura para participar por el premio se habló de la construcción de una casa de la cultura cora para resguardar un archivo. Reitera, sin embargo, que se apegan a lo que decidan las autoridades tradicionales.

Se aclara que los reporteros y la gente de la CDJ vienen por separado. Los periodistas explican que La Jornada es una organización independiente y que su función es informar de manera honesta. Dicen que la cobertura de La Judea se debe al premio y porque representa una gran riqueza cultural.

El gobernador, cuyo cargo dura un año, confirma la bienvenida a los visitantes, pero informa que, "por el momento", el curso se aplaza. Dice que tampoco se dará permiso para tomar fotos y que podría haber una oportunidad "más adelante".

Citan a los periodistas para otra reunión mañana martes, a las siete de la mañana. Molina y Zeferino dicen que las autoridades tradicionales quieren hacer pública una serie de atropellos por parte del ayuntamiento formal, encabezado por el presidente municipal mestizo Manuel Rivera Taizán, quien no reside en Jesús María, sino en Tepic.

Al interior de las autoridades tradicionales también hay cierta tensión política. El premio no es la causa, pero sí el detonador, de tensiones añejas.

Los centuriones, capitanes, judíos y demás custodios la Casa del Santo Entierro consideran que parte del dinero del premio debería destinarse a gastos de La Judea, pues no alcanzan las limosnas ahorradas. Tan sólo en alimentos para los judíos se gastan unos 20 mil pesos.

Ya tarde, don Melesio de Jesús Rosas, violinista y compadre de José María Castro, recibe a los periodistas unos minutos en su casa. Mañana en la tarde, del otro lado del río, habrá una reunión con él y sus compañeros músicos para oír sus sones de tarima, minuetes y otras composiciones.

Efímera resurrección de los demonios coras
Jesus María, El Nayar, Nay. En este martes 22 de marzo de La Judea o Semana Santa Cora surge un planteamiento. Los estudios antropológicos suelen hacer a un lado el aspecto político de los pueblos indígenas. Pero en Jesús María se observa que política y cultura están siempre imbricadas.

En la Casa Fuerte, las autoridades tradicionales atienden a los periodistas de La Jornada a las ocho de la mañana. También llegan los representantes de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y otras personas ajenas a la entrevista pactada con las autoridades tradicionales. Por ello, por voz de Ismael Zeferino se reiteran los asuntos de la noche anterior y se pospone la queja de los coras contra el ayuntamiento para más tarde.

Siguen los preparativos de La Judea para tener listos los atuendos, bonetes, máscaras y sables de madera. Conti- núan también los diversos rituales en la casa del Centurión Blanco. Diversos contingentes de judíos realizan encargos por todo el pueblo. Algunos agudizan poco a poco sus "vagancias", preámbulo del Jueves y el Viernes Santos.

Los apuntes de prensa se toman en el hotel. Un sopor incontrolable es antesala de un sueño profundo y de ensoñaciones esclarecedoras. En oleadas de vigilia, por la ventana se observa un guamúchil movido por el viento e iluminado por el sol. Su fruto es importante por acá.

Por la tarde, los judíos ya lucen su ropa blanca. En la noche, guiados por el Centurión Blanco, escoltado a su vez por los fieles fariseos y sus lanzas larguísimas, realizan otros recorridos por el pueblo.

La tardeada en la casa de unos amigos de don Melesio, primer violín, enriqueció aún más la experiencia en Jesús María. Participaron, además, José Pilar Aguilar Zeferino, segundo violín; Demesio Flores Aguilar, tambora; Justo Flores, flauta; Jesús Serrano, triángulo, y Arcadio de Jesús Daniel, tambor de parche.

Los sones de tarima fueron bailados por cinco niños encantadores de entre cuatro y ocho años de edad. Uno inclusive tocó la tambora. Ya afuera, como juego, representaron escenas de La Judea con todo y máscara, tambor de parche y flauta.

Con los representantes de la CDI, unos boy scouts de Monterrey, los periodistas de La Jornada y los investigadores José María Castro y Carlos Espinoza, quien tocó la tambora y bailó con los niños, puede decirse que se dio una verdadera "tardeada intercultural".

Don José Pilar sintetiza inquietudes revueltas en el aire: "¿Por qué vienen hasta acá, de tan lejos?" Carlos atina a decir: "Ustedes tienen una cultura y valores que se han perdido de donde venimos".

Tortugas eróticas
Miércoles 23 de marzo. Desde muy temprano, la cada vez mayor capacidad de despliegue táctico de los judíos es mostrada en el rito de la recolección del tabaco sagrado.

Como pasan por todas las casas del pueblo de Jesús María, sólo es cuestión de sentarse afuera de una, en la banqueta, para ver venir a cientos de futuros demonios y detenerse a unos centímetros de los ojos.

Lo mejor es no moverse, no estorbar y aguantar la mirada penetrante de capitanes, cabos y soldados. Muchos ojos ya comienzan a encenderse detrás de las máscaras.

En la noche los judíos llegan en tropel ante la Casa del Santo Entierro. Hacen un círculo y esperan a que la Luna llegue a su cenit para comenzar la larga Danza de la tortuga. Mientras, niños, jóvenes y adultos fuman cigarros.

Los cantos y movimientos eróticos que imitan la cópula de los animales se prolonga unas dos horas. Muchos seres fantásticos se tiran al suelo. Le hacen el amor a la madre tierra. Todos traen colgada en la cintura una sonaja hecha con una concha de tortuga, símbolo erótico de los coras.

Antes, cuentan Castro y Espinoza, cuando no había luz eléctrica y se encendían fogatas, la escena era más impactante. Muchos, agregan, llegaban a tal estado de éxtasis que se masturbaban para que su semen fertilizara la tierra.

Pasada la medianoche, muchos se van al río a quemar olotes. Con el tizne y agua hacen una mezcla para, al amanecer, pintarse de negro. Sólo quedan unas horas de sueño.

Las oportunidades de tomar fotos se pierden. Pero el trabajo de documentación periodística debe realizarse aunque sea en los breves momentos en que se afloja el control. Ya se ha hecho otras veces por fotógrafos como Héctor García y Fabrizio León. Con discreción y respeto, José Carlo busca opciones.

Unos demonios fantásticos
Jueves Santo, seis de la mañana. En la orilla pedregosa del río cientos de personas pintan sus cuerpos semidesnudos de negro y rayas blancas. Ayudados por sus familiares, los nuevos demonios están en ayunas y no probarán agua ni alimento hasta el mediodía.

Antes todos los cuerpos eran pintados con ese tizne, palo de Brasil y barro ocre, el cual también se aplicaba a cabelleras y máscaras. Ahora, la mayoría lo hace con crema líquida para zapatos y pinturas industriales. Muchos jóvenes ahora usan máscaras de plástico.

En lo alto de un cerro, seres fantásticos y demoniacos bajan corriendo en fila india hacia el pueblo, el cual es tomado junto con el palacio municipal. Los demonios son felinos, perros, venados, dragones.

Los centuriones y sus fariseos con lanzas para matar a Cristo-Toakamuna se instalan a la entrada del palacio municipal.

Hoy y mañana, por toda la comunidad, los demonios perseguirán al Niño Cristo para matarlo. Según Fernando Benítez, sin saberlo, los coras recrean parte de la antigua cacería ritual del Dios-Venado.

El Niño Cristo será escondido en varias casas y los moradores discutirán con los capitanes para proteger al personaje, caracterizado por un niño de unos 12 años y con una túnica naranja.

Entra la tarde. Los judíos, en contigentes pequeños, cercan grupos de espectadores y los presionan para que entren al atrio de la iglesia. Con ellos se hará una procesión.

Nada se ha sabido de la entrevista pendiente con el gobernador y otras autoridades tradicionales. Sólo se sabe que hay una persona que sería importante conocer: Víctor Serrano, asesor de la gobernación tradicional y del consejo de ancianos, del que su padre, Sixto Serrano, es uno de los 12 integrantes.

Una comunidad en tensión
Viernes Santo, seis de la mañana. Los demonios negros se transfiguran ahora en seres multicolores. Algunos diseños tratan de apegarse a lo tradicional pero otros recurren a letreros o caracterizaciones. Un pelotón trae pintadas las iniciales "PJE", de la policía estatal. En realidad algunos grupos de judíos tienen reservadas funciones chuscas.

Un civil cora se acerca al reportero y dice que lo esperan en la Casa del Santo Entierro, un lugar poco accesible para muchos. La dignidad y religiosidad del lugar se hace evidente en forma de atmósfera. Están presentes, entre muchos otros, Antonio Molina Serrano, Aurelia Zeferino López y Ana Lamas López.

Manifiestan su inconformidad porque del dinero del Premio Nacional de Ciencias y Artes no se designó una parte para apoyar los gastos de La Judea. Dicen que no saben cómo son manejados esos recursos ni para qué se utilizarán, y expresan que desean participar en su administración.

Este año, luego de tres décadas, La Judea revivió al personaje de Barrabás, lo cual fue un acierto ceremonial y visual. Subido en unos ladrillos, con una cadena en la mano derecha y un sable en la izquierda, pintado al modo antiguo: ocre en el cuerpo, rayas blancas y barro en la cabeza, este Barrabás reza y manifiesta su arrepentimiento en cora.

El asesino, ladrón y violador es rodeado por decenas de espectadores, sobre todo indígenas locales y también visitantes, en su mayoría mujeres piadosas que depositan dinero en un trapo puesto a sus pies.

Se informa a los representantes de la CDI y periodistas que en la noche serán recibidos por las autoridades tradicionales de la comunidad. Ahí estará Víctor Serrano, reconocido por asesores como Juan Molina como un líder cora que ha formado cuadros para apoyar a las autoridades municipales. Se ofrece que podrá ser entrevistado.

En el pueblo se respira pesar por la muerte de Cristo Niño a manos de los judíos, del Santo Entierro y del Centurión Negro. Se trata de una elaboración muy compleja, pero indica que el personaje perseguido durante jueves y viernes por fin fue acorralado y muerto. Una nueva procesión sale del atrio de la iglesia con los espectadores atrapados por los judíos.

Aunque la comisión no lo solicitó ni tiene atribuciones para ello, Víctor Serrano, en presencia del gobernador Alejandro de Jesús Alejandro y dos ancianos, entre ellos Sixto Serrano, su padre, da un informe claro del manejo de los 460 mil pesos. Muestra documentos.

En una caja popular de Jesús María se han depositado 300 mil pesos a plazo fijo y 160 mil con disponibilidad. Se sacaron 20 mil pesos para arreglar unos santitos y otro tanto para comprar dos cámaras digitales: una de video y otra de fotografía.

Arnulfo Ambriz, encargado de investigación de la CDI, argumenta y pide permiso para integrar un expediente y solicitar a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) que La Judea de Jesús María sea declarada patrimonio cultural intangible de la humanidad. Las autoridades le dan el visto bueno.

Al final, Víctor Serrano informa que el gobernador está cansado y se conviene que la entrevista se posponga una vez más, hasta mañana sábado a las cuatro de la tarde.

Preguntas sin respuestas
Sábado de Gloria por la mañana. Después de las últimas travesuras, los demonios corren en diversos contingentes hacia el pedregoso río. La nube de polvo ya se ha hecho familiar.

Ellos lavan sus cuerpos, se autodestruyen y los pobladores coras regresan a su condición humana. Sus máscaras, que antes también eran destruidas o echadas al río, ahora son vendidas a los espectadores fuereños.

En este medio día del Sábado de Gloria la tranquilidad regresa a Jesús María. Los demonios se han ido, pero regresarán el año próximo para reiniciar un nuevo ciclo.

Libre ya de su papel de capitán, Valeriano Serrano Díaz habla de varios temas en una larga entrevista.

Dice que él y otros compañeros (ex gobernadores, ancianos y judíos) que participaron en la propuesta para el Premio Nacional de Ciencias y Artes fueron marginados por el gobernador Alejandro de Jesús y Víctor Serrano del manejo de los recursos obtenidos.

Propone crear un comité que maneje los 460 mil pesos y apegarse al documento en el que se consigna en qué se ocupará el dinero.

El reportero llega en la tarde a la entrevista con el gobernador y con Víctor Serrano. El primero va y viene ocupado en diversas labores y propone esperar porque Serrano no ha llegado. Ni llegará.

Mientras, se charla con don Guadalupe Kánare Baz, maestro bilingüe y ex diputado estatal priísta, y con el campesino y ex bracero cora Martiniano Zeferino.

Con una lista y copias de varios documentos en mano, don Guadalupe comenta el caso de decenas de ciudadanos coras de la tercera edad que han dejado de percibir un apoyo económico que recibían y que fue gestionado por el gobierno municipal. Don Martiniano dice: "Los primeros ladrones están en Tepic. Los segundos, aquí. Poco es lo que llega a los más necesitados".

Por la noche, los custodios de la Casa del Santo Entierro vuelven a llamar al reportero. Ahora se encuentran además los centuriones Aurelio de la Cruz Serrano y Prisciliano García Javier, quienes acaban de concluir sus funciones y, con ello, sus cargos. Reiteran sus demandas ya hechas.

El ambiente sórdido de la Casa Fuerte del barrio de San Antonio, en la que los pobladores comunes tocan y bailan el son de tarima, disipa las tensiones de la política interna cora. No cabe el desvelo porque debe madrugarse. Se ha conseguido una avioneta que saldrá a las siete de la mañana.

Un epílogo
Domingo por la mañana. El frágil aparato atraviesa en 25 minutos lo que hace ocho días se recorrió en 11 horas. Más que respuestas, por la espectacular sierra del Nayar quedan esparcidas infinidad de nuevas interrogantes sobre los coras y los pueblos indígenas que viven en México.
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A. Favio Frugoni Zavala's profile photoMario P. Zavala's profile photoLuz Adriana Salazar Gómez's profile photo
 
Excelente, Adriana, digo Ena. Muy didáctico.
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Ena Morada

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daniel cinta's profile photoMary Martinez's profile photoJulio Cesar Madriaga's profile photoFernando Esteban's profile photo
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Que miedo!!! >.<
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Ena Morada

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“Me desprendí de esa pequeña cosa que llamamos ‘yo’, y me convertí en el inmenso mundo." 
Muso Soseki, maestro zen, calígrafo y poeta japonés.
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J. Suzett Q's profile photoEduardo Morales's profile photoGarnet Til Alexandros's profile photoyolanda lira contreras's profile photo
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¿Te evaporaste, Ena, digo Adriana?
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Ena Morada

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Miguel Angel Lopez's profile photoSalomé Barbosa Caudillo's profile photoMario P. Zavala's profile photoMAR CASTELLANOS's profile photo
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Jajaja pues ahi le ba salir el tiro x la ...pues se ba dar un quemon. Jajaja 
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Ena Morada

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Miryam piedrahita's profile photoMartha Vargas's profile photoMario P. Zavala's profile photoflorentino chopin's profile photo
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El mundo se es ta akbando y todos desimos , como que do la novela
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Ena Morada

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Luis Carlos Gordillo's profile photoEduardo Zuñiga's profile photoMiriam Hernandez's profile photoMAR CASTELLANOS's profile photo
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Me gustan mucho estos dos grandes actores
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