El problema más grave que ha creado el accidente nuclear de Fukushima es la evacuación. Sin embargo, ésta también se ha hecho de espaldas a la evidencia científica y sin tener en cuenta el riesgo según las dosis de radiación existentes en la zona de exclusión. Con dicha evidencia en la mano, la zona de exclusión debería estar circunscrita a las proximidades de la Central y en algunos "puntos calientes".
Shared publiclyView activity