Para vivir mejor y en plenitud - Diez sugerencias esenciales

En medio de los problemas que nos aquejan, del individualismo, de los disvalores imperantes, de la crisis mundial a la que estamos expuestos: se puede vivir mejor, en plenitud y con Amor?

Sin duda que sí. Para ello se hace necesario dejar de lado algunos hábitos cotidianos, abrirse a nuevos enfoques de la vida, de la realidad, e ir aprendiendo a vivir de otra manera; comenzando por modificar el paradigma que tenemos instalado en nuestra mente.

Te propongo transitar un posible camino que te conducirá a vivir mejor, con plenitud, fluyendo en las amplias posibilidades que el Amor te brinda y que te son mucho más útiles y necesarios que todos los avances tecnológicos del mundo.

Aquí diez sugerencias basadas en mis vivencias esenciales para mejorar tu calidad de vida, con plenitud y Amor.

1) Toma consciencia y acepta el hecho de que puedes y "mereces" tener una muy buena calidad de vida en todo orden, con plenitud.

Si bien has venido a este mundo para evolucionar como ser humano no a acumular poder, fama ni riquezas materiales eso no implica que no debas disfrutar de lo que la vida te brinda, más bien todo lo contrario.

Encara la vida con ganas, con fe y con la convicción de que te mereces lo mejor en todo sentido. No has venido a sufrir. Permítete estar con quién quieres, hacer lo que te gratifica y tomar distancia de aquello y aquellos que te perjudican o perturban. Simplemente debes estar atenta, observadora, alejándote prudentemente de todo lo que te resulta nocivo y de las personas con energía negativa y acciones (conscientes o inconscientes) que te perjudiquen en todo orden: material, emocional, espiritual y energéticamente . Es fundamental en este sentido, que te bases en sus acciones, más que en sus declaraciones.

Ten en cuenta que el Amor es acción, y no declaración.

2) No temas a las crisis.

Toda crisis, del tipo que fuere, es una oportunidad de aprendizaje, de revisión, de crecimiento interior y maduración. Sólo depende de ti el aprovecharla.

Ante una crisis acéptala, obsérvala y no te detengas en el enojo, en el lamento, ni en la queja.

Paralelamente al franco intento de superarla que es necesario e ineludible trata de rescatar de ella la mejor enseñanza. Con el tiempo, al practicar este método ante las crisis, te sorprenderás de sus resultados.

Recuerda que si bien el dolor es inevitable, el sufrimiento siempre es opcional.

Se responsable, pero jamás te juzgues.

3) Anímate a cambiar.

El miedo al cambio, a lo nuevo, a lo desconocido, el temor al opinión ajena/social, suelen paralizarte impidiendo que cambies tus concepciones, tomes nuevos rumbos, diferentes, en tu vida. ¿Vale la pena que sigas con una pareja que te desvaloriza, que no fortalece tus potencias? ¿Tiene sentido seguir quejándote de tus enfermedades, sin indagar en las causas internas y/o emocionales que las generan? ¿Es razonable protestar contra la vida sin poner tu atención en las potencias de que dispones para mejorar tu bienestar psico-físico y calidad de vida? ¿Pretender imponer tus verdades?.

Admitir con responsabilidad pero sin culpas tus errores, aprender de ellos y lograr tomar consciencia de aquello que te hace mal a fin de transformarlo positivamente, es un paso decisivo en el camino hacia tu vida plena.

4) Disfruta de lo cotidiano.

Si esperas determinadas circunstancias externas para vivir con plenitud y felicidad, como por ejemplo cambiar de casa, de auto, tener mejor suerte, ser más importante, ganar dinero, o encontrar un "otro" que te complete, te pasarás la vida esperando, sin llegar a lograrlo. Ya que está comprobado que satisfacer un deseo basado en algo externo con el que aparentemente obtendrías felicidad luego-impulsado por la mente- otro nuevo deseo ocupa su lugar postergando así indefinidamente la esperada felicidad perseguida.

Se trata, entonces, de que valores y disfrutes lo cotidiano, aquello de que dispones, proyectándote si con objetivos a alcanzar, pero no dependiendo de ellos para vivir en plenitud. Viviendo consciente y plenamente el "aquí y ahora".

5) Eres potente. Fluye, entrégate al suceder.

Aceptando cotidianamente el devenir, podrás aprovechar mejor tus potencias. Para ello se hace necesario que también, en todo orden, concreta y cotidianamente, desarrolles las acciones necesarias para obtener aquello que consideras merecer. Sin el cumplimiento de esta condición, a ser ejecutada siempre a partir de tus posibilidades, como sepas, con lo que dispongas, como te salga, se te hará casi imposible aceptar el diario suceder.

6) Del vaso, valora siempre la parte llena y no la vacía.

Esfuérzate por rescatar de los acontecimientos cotidianos, aunque fueran desagradables, la parte positiva que, sin excepciones, siempre la contienen. Brindándote la posibilidad de alguna revisión y aprendizaje. Aprovecharas así a tu favor la circunstancia.

7) Evita las comparaciones.

¿Porqué compararte y creer que los otros tienen más o menos verdades, menos desgracias y más suerte que tú? Cada uno tiene sus propias verdades respetables. Todos tenemos de todo, a todos nos pasa lo bueno y lo malo. Se trata simplemente de revalorizar lo propio empezando por ti misma, mejorando tu autoestima y no dejando en manos de terceros la ponderación de tus logros y potencialidades.

8) Neutraliza las emociones negativas.

La envidia, el odio, la culpa, el miedo, los celos, el resentimiento, constituyen emociones negativas originadas en la mente, que te hacen daño y cierran las puertas al Amor, quitándote plenitud de vida.

Para neutralizarlas el procedimiento es muy sencillo aunque por falsos prejuicios nada fácil de alcanzar. Se trata de tomar consciencia de ellos, aceptando sin juzgar esos estados negativos que habitan tu mente, comprendiendo y sintiendo que no eres tú, tu "Ser" quien los tiene, sino tu mente. Esa observación reiterada, ira permitiendo que se diluyan poco a poco.

El tradicional método de "reprimir" esos estados emocionales negativos no sirve pues no sólo no lo resuelve, sino que son enviados al subconsciente, con lo que posterior e inesperadamente resurgen con más virulencia y sin posibilidad de controlarlos.

9) Ábrete al amor.

Es la acción más importante y abarcativa, ya que el Amor es la fuerza curativa más grande de la vida. Con el amor no sólo te curas; podrás también ordenarte, relajarte, desestresarte y vincularte con vos misma, con tu Ser y con los otros desde otro lugar, más pleno y profundo.

Abrirse al amor no es fácil pues estamos muy condicionados por estímulos negativos, pero es totalmente posible ya que es algo natural en nosotros. Lo visible superficialmente e imperante socialmente es el desamor. Pero el Amor es tuyo, viniste a este mundo con él, sólo se trata de recuperarlo, de permitirle que pueda aflorar nuevamente en ti.

Para amar es necesario que estés abierta y confiada, lo cual implica un cierto riesgo emocional. Por ello para empezar hay una condición imprescindible a ser cubierta cual es la de desarrollar la intuición, con el fin de evitar ser dañada por tu exposición. Con la recuperación de esta cualidad, lograrás detectar preventivamente si se presenta adónde está el peligro, para eludirlo a tiempo y así sentirte segura para conectarte desde la maravillosa energía del Amor.

10) Relaja tu mente.

El amor y la intuición son innatos a todos los seres humanos. Solo que, habitualmente, se van diluyendo con el tiempo conforme pasan los años. Esto se debe sobre todo al condicionamiento mental generado por la escala de valores instaurada en la sociedad y que te es implantada por distintas vías y medios desde la misma infancia y secundariamente a la influencia de las emociones negativas, que pautan inconscientemente tus conductas habituales a través justamente del proceso mental que te domina permanentemente. De forma tal que para desarrollar la intuición y abrirte al Amor y aunque te resulte difícil creerlo tan sólo debes aprender a neutralizar el incesante e inútil proceso y parloteo mental, utilizándo tu mente solo cuando la necesites, antes que dejarte dominar por ella. Potenciando así su utilidad en forma extraordinaria y poniéndola al servicio de tu Ser y del corazón.

Ello te permitirá, también, bucear en tu interior y comprender mejor quien eres. Obteniendo respuesta al interrogante que surge...

Si no soy mi nombre,
si no soy mi título,
si no soy este cuerpo, ni mi profesión, oficio o cargo:
Quien soy YO?

Jorge Cohen
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